27 de agosto de 2012

¡Cuidado, gigante suelto!



El servicio, su arma

Mide 2.06 m. y pesa 111 kg. Parece ser un típico jugador de Básquetbol o Voleibol, pero nada más alejado de la realidad. Este domingo, por cuarta vez en el año, John Isner llegó al último partido de un torneo y por segunda ocasión levantó el trofeo. En el ATP250 de Winston Salem derrotó al checo Tomas Berdych (6°) 3/6 6/4 7/6, luego de salvar tres match points. Además de defender el título logrado el año anterior, mantuvo el décimo lugar en el ranking y sumó su quinto ATP sobre doce finales jugadas en su carrera. Es la segunda vez en la temporada que Isner revalida lo hecho en 2011 (Newport a Hewitt). El "Gigante norteamericano" está teniendo su mejor año en el circuito.

Desde aquel histórico partido en Wimbledon ante Mahut (sí, el de las más de once horas) cuando conocimos a un verdadero gladiador, Isner no pudo, luego de semejante envión anímico, dejar de ser uno más del montón, un Top40, Top30, no mucho más. Tuvo que pasar más de un año para que en el US Open 2011 empezáramos a hablar seriamente de aquel John Isner de Wimbledon 2010. "¿Te acordás de aquel jugador que jugó más de once horas? ¿Cuál, el norteamericano que hizo más de 100 aces? Si ese ¿te acordás? Si, ¿qué pasó? Bueno, está en cuartos de final del US Open". Tranquilamente podría haber sido una charla entre dos aficionado al deporte blanco, hace exactamente un año atrás, antes de que cayera ante Andy Murray en cuatro sets.

2011 y 2012, solo cambió la forma de usar la gorra

Aquel torneo fue bisagra. Allí empezó su camino al Top10, lugar en el cual acumula 13 semanas (9° durante una semana). Luego de dejar su huella en Flashing Meadows, en el Masters1000 de París alcanzó su primera semifinal en un certamen de esa categoría. Ese resultado le permitió entrar al Top20 para no dejarlo más. Comenzó 2012 y el nacido en Greensboro, Carolina del Norte, cayó en la tercera rueda del Australian Open, luego de un maratónico y polémico partido en primera ronda ante David Nalbandian, con errores por parte del árbitro que inclinaron la balanza para Isner. En la siguiente ronda, el cansancio le jugó en contra.

En la serie contra Suiza por Copa Davis volvió a ser ese que finalizó el 2011, o mejor. Con la serie 1-0 (Fish Wawrinka en cinco sets), Isner derrotó a Roger Federer, en su casa y sobre arcilla, para poner 2-0 a Estados Unidos, serie que los hermanos Bryan se encargaron de liquidar el sábado. A fuerza de saques, rebosante de confianza, se "coló" nuevamente en una semifinal de Masters1000 en Indian Wells, segunda consecutiva, pero esta vez no dejó pasar la oportunidad y dio el batacazo. Derrotó al campeón defensor y número uno del mundo Novak Djokovic. La victoria sobre Federer no había sido casualidad. Al día siguiente, el propio Federer lo despachó en su primera final de M1000.

Isner pudo con todos

Candidato en Miami, Florian Mayer lo frenó en tercera ronda. En los cuartos de final de la Copa Davis, nuevamente fue el protagonista. Venció a Simon el viernes y a Tsonga el domingo, otra vez sobre tierra batida y de visitante. Brillante. Dos semanas más tarde, en el comienzo de la gira de polvo de ladrillo, una vez más apareció en escena John Isner en una final, que por segunda vez en el año perdió, esta vez ante Juan Mónaco en Houston. Luego de semejante inicio de temporada, la gira de canchas lentas no le dio muchos resultados positivos, algo esperado si ponemos sobre el mostrador todos sus golpes y su tipo de juego. A pesar de eso, disputó el segundo partido más largo de la historia en Roland Garros ante Paul-Henri Mathieu, aunque no logró la victoria (5h 41m).

Pero en el césped, "Iron Man" (apodo luego de Wimbledon 2010) volvió a los primeros planos. En Newport, luego de perder en primera ronda en el All England ante Alejandro Falla, para variar en cinco sets, obtuvo su primer título del año en su tercera final. Coronaba una parte de la temporada en la cual fue más protagonista que muchos de los mejores del ranking. Los cuartos de final en los Juegos Olímpicos y la tercera semifinal de su carrera en Toronto, dejaron más que claro que este es el año de John Isner. Y para llegar al US Open (torneo favorito) de la mejor manera, campeón en Winston Salem con victorias ante dos Top10 en un certamen ubicado en Carolina del Norte, donde nació. A pura potencia y velocidad de pelota, derrotó a Tsonga en semifinales y a Berdych en la final. Hoy más que nunca es una seria amenaza en el US Open. ¡Cuidado!

Daniel Vitale Pizarro

20 de agosto de 2012

Setenta y seis veces puedo


La magia sigue intacta

Para los que no les gusta el tenis o solo miran el resultado de los partidos, este 2012 les debe parecer "aburrido" cada vez que prenden la TV y ven a Roger Federer levantar un trofeo. "Otra vez ganó Federer, que monótono que es el tenis", o "Juega con Federer, listo, pierde", son algunas de las frases que se escuchan decir por el resto de los mortales, no aficionados al deporte blanco. Pero lo que está haciendo en esta temporada el suizo, a sus 31 años, se asemeja a sus mejores "jóvenes" años como profesional. Seis títulos, tres de ellos Masters 1000, un Grand Slam, dos ATP 500 y dos finales perdidas, más la recuperación del número uno del mundo, enmarcan una temporada para el recuerdo y... ¡recién estamos en agosto! Para encontrar seis títulos ATP en su haber, hay que remontarse al 2007, en esa temporada conquistó ocho, con otras cuatro finales perdidas.

Lo logrado por Roger Federer en Cincinnati dejó bien claro como se siente él física y mentalmente. Derrotó a Novak Djokovic 6/0 7/6 con una autoridad sublime. Impuso su juego durante todo el partido, llevó de "acá para allá" al serbio con su drive invertido y sus idas a la red, que pocas veces pudo ser sobrepasado. El slice funcionó a la perfección, manejó los tiempos del encuentro a su gusto. Pero la clave estuvo en su servicio, como durante todo el torneo. No ofreció siquiera una chance de quiebre en todo el partido. Varió la velocidad y ubicación de los saques, ante un Djokovic que nunca se sintió cómodo dentro del court principal. Notable. Cuando parecía que el partido se emparejaba, sacaba una media bolea maravillosa, un drive invertido fatal o un passing shot que dejaba parado al serbio en la red. Siempre salió airoso de cualquier situación de complejidad. Fue sin dudas, una de sus mejores presentaciones en finales, por lo menos de los últimos años.
Djokovic: "Federer es como los buenos vinos, con los años es más bueno"

Para dimensionar el nivel demostrado hoy por "Su Majestad", hay que analizar como llegaban a la definición, ambos sin ceder su saque. "RF" le quebró tres veces el servicio en el primer set para terminar con esa estadística. Su tenis avasallante y exigente se sumó a un "Nole" impreciso e inseguro que cometió algunas doble faltas claves, producto de la presión constante del suizo. En el segundo set el partido se niveló, por aciertos del exnúmero uno y errores del actual, hasta llegar al tie break. Djokovic tuvo un set point que no pudo concretar y Roger se encargó de sellar la victoria, luego de su segundo match point. Un drive cruzado le dio el campeonato e hizo estallar la tribuna, como si fuera norteamericano. Eso que solo genera Roger Federer en cada país al que va: Idolatría.

En la época de los jugadores jóvenes, fuertes y altos, y de lo físico por sobre lo técnico, Roger Federer sigue dando batalla con su tenis clásico, exquisito, de alto concepto tenístico y con 31 años. Maravilloso. Cuando acelera derecha y piernas, no tiene rival. Parece que "vuela" dentro de una cancha de tenis, antes y después de impactar, sus pasos de ajuste son determinantes durante los peloteos. Un jugador con un nivel de coordinación sin precedentes. ¿Será por eso las pocas lesiones sufridas a lo largo de su carrera?
Desequilibrante

"Probablemente esta semana ha sido la mejor que he tenido en Cincinnati, sin perder el saque y con un triunfo frente a Novak en la final. Esto fue muy dulce", dijo Federer en conferencia de prensa, y agregó: "A pesar de que ya logré casi todas las metas que me impuse para este año, asegurar una medalla en Londres, ser campeón en Wimbledon y volver a ser el número uno del mundo, era importante para mí seguir adelante y tener la mejor preparación para Nueva York". La victoria del helvético aumentó el saldo negativo de Djokovic en finales de Cincinnati. En los últimos cinco certámenes, perdió cuatro finales. No le permitió, al igual que el año pasado Andy Murray, ser el cuarto tenista desde 1990 en ganar Canadá-Cincinnati en fila, algo que lograron Andre Agassi en 1995, Patrick Rafter en 1998 y Andy Roddick en 2003 (Agassi perdió la final de US Open ese año con Sampras, mientras que Rafter y Roddick triunfaron en Flushing Meadows).

Roger Federer sigue aumentando sus récord y sumando trofeos, todo un coleccionista. Este Masters 1000 fue su número 21 (alcanzó la línea de Nadal), su quinto en Cincinnati, siendo el único en conseguirlo esa cantidad de veces, superando a Lendl que había logrado cuatro veces ser el mejor en suelo americano. Fue el título número 76 ATP, a solo uno de John McEnroe, tercero entre los más ganadores de la historia detrás de Lendl (94) y Jimmy Connors (109), números que parecen inalcanzables, aún para lo gigantesco que es Federer.
Lo hizo una vez más

Suma y suma semanas como número uno, más lejos de las 286 de Pete Sampras. Roger acumula 292 (tendrá 296 aseguradas hasta la serie de Copa Davis, como mínimo) y alargará su reinado, porque con esta victoria se aseguró finalizar el cuarto Major del año en esa posición, sin importar su resultado. Con todos estos logros sobre su espalda, el "expreso suizo" se pone a punto para la cita en Nueva York, el último Grand Slam de la temporada, que lo recibirá como número uno del ranking mundial y que no lo ve campeón desde 2008, año que derrotó a Murray en la final. Tampoco cae antes de semifinales desde 2004, cuando obtuvo su primer Abierto de Estados Unidos. Impecable.

¿Por qué lo llamaron Roger? Robert (padre): "Buscamos un nombre fácilmente pronunciable en inglés y francés. Presentíamos buen futuro". Felicitaciones Robert y Lynnette. Primero por acertar en el futuro de su hijo y segundo por inmortalizar el apellido Federer con un simple ROGER. Varias generaciones llevarán su nombre gracias a ustedes...
Daniel Vitale Pizarro

13 de agosto de 2012

Bajo la lluvia también gana

Entrenando (y no cantando) bajo la lluvia

Está claro que Novak Djokovic no es el mismo de hace un año atrás y que su rendimiento era casi imposible de mantener tanto tiempo. Ese nivel de regularidad, intensidad y mentalidad ganadora se hacía muy difícil sostenerlo más de lo que lo sostuvo. Y bastante tiempo lo hizo. De todas maneras sigue siendo uno de los mejores del circuito, sino el mejor, con un cambio menos que en 2011. Y lo demostró en Toronto (Canadá). Aquel torneo que en 2002 supo ganar Guillermo Cañas en esa inolvidable final ante un prometedor Andy Roddick, hoy vio repetir la consagración del exnúmero uno del mundo, al conseguir su décimo segundo Masters 1000. Repitió lo hecho en "su" año tenístico y dejó atrás una sequía de cuatro meses sin gritar campeón.

Es verdad que las bajas de Nadal (por lesión), Federer y Ferrer (cansancio por JJOO) y las prematuras caídas o abandonos de Tsonga, Del Potro y Murray por la "resaca" de los Juegos Olímpicos, ayudaron a la consagración del serbio. Pero así y todo, había que sobreponerse a las tres derrotas sufridas en Wimbledon en un lapso de tres semanas (Federer en Wimbledon más Murray y Del Potro en JJOO).  Se recompuso anímicamente y levantó el Masters 1000 que defendía. Con toda esa presión en contra, Djokovic derrotó en la final al francés Richard Gasquet 6/3 6/2 y levantó 31° título, tercero del año, situación que no vivía desde el M1000 de Miami cuando venció a Murray.

Cubre la cancha como pocos, no falla y presiona

El torneo presentó muchas demoras en los partidos por las intensas lluvias, pero el día de la final no cayó ni una gota. Djokovic se encargó de no darle ninguna ventaja a su rival, que tuvo una gran semana al vencer a Berdych, Fish e Isner para llegar al partido decisivo. ,La agresividad y regularidad del serbio desde el fondo de la cancha fue demasiado para el galo. Fue la tercera final de Gasquet en certámenes de esta categoría y la segunda aquí. También fue la segunda final que pierde en lo que va del 2012, luego de caer ante Del Potro en Estoril (polvo de ladrillo). Luego de esta final, el francés subió ocho puestos en el escalafón mundial y se ubicará 13°.

Durante la premiación, "Nole" dijo: "Realmente no esperaba ganar este torneo. Quería ganarlo, quería recomponer mi confianza". Muy claro, hizo alusión al bajón anímico por haber perdido la chance de colocarse otra medalla Olímpica en Londres, y por cruzar el Atlántico para jugar en Canadá, dos días después. El esfuerzo valió la pena y tuvo su recompensa.

El quinto Masters 1000 del año se disputa sobre canchas de cemento al aire libre y alterna su sede una vez por año. Los años pares se disputa en la ciudad de Toronto y los años impares en Montreal.

Un trofeo para recuperar la confianza

Segundo Masters1000 de la temporada para Novak. Los cuatro restantes quedaron en manos de Nadal y Federer. Campeón en Australia, finalista en Roland Garros y semifinalista en Wimbledon y Juegos Olímpicos, las mejores actuaciones del actual número dos del mundo en 2012. El tenista de 25 años disputó la 48° final de su carrera, 21° en Masters1000. Además del Grand Slam parisino, este año cayó en la final de Montecarlo y Roma frente a Nadal, rival al que había doblegado en siete finales seguidas entre Indian Wells 2011 y Australian Open 2012. Hegemonía que se quebró. Tras el título logrado en Canadá, "Nole" seguirá como número dos del mundo.

Dato de color. El ganador de cinco títulos de Grand Slam, rompió su contrato con Sergio Tachini en Roland Garros, marca que lo había sponsoreado luego de que no renovara el contrato con Adidas. Desde Wimbledon, firmó un nuevo vínculo multimillonario con la japonesa Uniqlo. Indumentaria originariamente de ropa informal, convenció a fuerza de dinero vestir al número dos del mundo. Esta marca cuenta en sus filas con Kei Nishikori como representante nacional. Es el primer torneo que obtiene con este nuevo sponsor oriental.

Daniel Vitale Pizarro

6 de agosto de 2012

Medallas históricas



Medalla, bandera y sonrisa británica.

Andy Murray lo hizo. Pudo derrotar a Roger Federer en una final de un torneo importante, no en puntos porque da 750 ni en dinero porque esta competición no premia con plata, pero si en prestigio. Se sacó la "mufa", venció a su verdugo de tres finales de Grand Slam, el rival que le había ganado unas semanas antes en el mismo escenario y que quería llevarse el oro, señalado por él como uno de los objetivos principales a comienzo de año. Sin dudas el escocés, en su segunda casa (Wimbledon), el mismo estadio que lo vio llorar días atrás, esta vez lo vio disfrutar cuando se colgó la presea dorada. Lo logró.

La consagración en el All England no fue casualidad. El cambio comenzó exactamente el 31 de diciembre del 2011 cuando Murray decidió dar un salto de calidad y contrató como coach a Ivan Lendl. ¡Vaya jugador! Con el objetivo de enfocarse más en los Grand Slams, mejorar la parte mental y sobre todo, que le aporte la experiencia necesaria de un ganador de ocho Grand Slams sobre 19 finales disputadas. A menos de un mes de trabajar juntos, Andy levantó el trofeo en Brisbane (Australia)
 en la antesala del primer "Major" del año. Todo iba, aunque con muy poco trabajo, viento en popa. En el Australian Open el escocés perdió la semifinal contra Novak Djokovic, torneo en el que el año pasado había perdido la final, justamente frente al serbio. En Dubai, Federer fue su rival en la final, obstáculo que no pudo sortear. Luego cayó derrotado sorpresivamente en la segunda ronda de Indian Wells ante García Lopez y perdió la final de Miami otra vez ante Djokovic.

El podio en Wimbledon...

La gira sobre polvo de ladrillo nunca fue su fuerte. Disputó cuatro torneos y en ninguno pasó los cuartos de final. Para colmo, debut y despedida en Queen´s frente a Nicolás Mahut, torneo que lo vio ganador en 2009 y 2011. A esta altura de la temporada, el balance con Lendl en el banco, no era muy diferente a años anteriores, con resultados aún peores que la temporada pasada en cuanto a Grand Slams y Masters 1000. El mundo del tenis se preguntaba si fue acertada la contratación del 94 veces ganador a nivel ATP, si podrían convivir dos estrellas, teniendo que ser solo una la protagonista.

Pero llegó Wimbledon, torneo que se le negó dos veces en su carrera al actual entrenador del británico. Con la prematura derrota de Nadal en segunda ronda, Murray no podía desaprovechar la oportunidad de ubicar a un británico en una final, algo que no sucedía desde 1938. En la final estaba Federer, que lo venció en cuatro sets, luego de que Andy dominara el primer set y gran parte del segundo (post sobre Wimbledon pasado). Ese día, Murray supo que ya no quería pasar otra vez por esa situación de angustia, llanto, desilusión, etc.,etc., etc.
Espíritu Amateur

El próximo objetivo eran los Juegos Olímpicos, que por primera vez se jugarían en Wimbledon, sin obligación de vestir de blanco, un detalle menor pero llamativo por lo que representa la institución. Para Andy Murray, la deserción de Nadal por lesión no le afectó, porque cayó del lado de Djokovic, en una supuesta semifinal con su verdugo de Australia y Miami este año y al que superó en Dubai. Y se dio la lógica. Pero como en los Emiratos Arabes, lo venció y llegó a otra final en el All England, más local que nunca, por ser británico y por defender a su país nada más ni nada menos que en un juego olímpico. Del otro lado, el mismo rival de semanas atrás, el mismo que lo venció en Dubai y el que además lo derrotó en tres finales de Grand Slam, Roger Federer.

Pero esta vez todo iba a ser diferente. Prácticamente sin errores, jugó como tenía que jugar. Firme, agresivo, aprovechó las oportunidades en los momentos importantes y se llevó el partido por un abultado 6/2 6/1 6/4 para colgarse la medalla dorada. Es verdad que Federer (31 años el ocho de agosto), el favorito, venía de disputar "el partido" del torneo ante Del Potro, por lo emotivo, por las más de cuatro horas y por el nivel de juego demostrado por ambos. Junto con la final de Australia, lo mejor del año. Juan Martín, que no pudo acceder a la disputa por el oro, obtuvo la medalla de bronce al derrotar a Novak Djokovic en un partidazo, con todos los condimentos.
El abrazo sentido con su novia en el box de su equipo de trabajo

"Este es el triunfo más importante de mi vida", manifestó a la cadena BBC. "Es la mejor manera de recuperarme tras la final en Wimbledon (...) Me siento renovado", agregó el escocés luego de recibir la medalla de oro. Este triunfo le permite a Murray acercarse a Nadal en el ranking, sumar su título número 23, adelantarse en los enfrentamientos personales a Federer 9-8 y sobre todo, creer que está capacitado para vencer a los tres de arriba, incluso en torneos importantes y cumplir con su objetivo de levantar un Grand Slam. El viaje junto a Lendl recién empieza y este es el camino a seguir. El US Open tiene ahora no solo un candidato al título, sino una amenaza.
Las hermanas Williams, leyendas.

Serena Williams sigue haciendo historia y completando los espacios vacíos de su palmarés. No solo "barrió" literalmente de la cancha en la final femenina a María Sharapova 6/1 6/0 para lograr el oro que tiene en sus vitrinas Venus Williams, sino que logró junto a Venus el tricampeonato 2000, 2008 y 2012 (2004 no jugaron por lesión de Serena). Con la victoria, iguala a la pareja fuera del circuito Agassi-Graf al lograr el Golden Slam, los cuatro Grand Slams y la medalla de oro, aunque Steffi lo haya logrado todos en una misma temporada. Además, Serena viene de consagrarse también en Wimbledon en singles y junto a su hermana en dobles. Las Williams se suman a la lista de las mejores tenistas de la historia y aun siguen dando batalla. Fantástico.

Daniel Vitale Pizarro