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01 abril 2019

"Somos un pack"


Bob Bryan (209° ATP) y Roger Federer (125° ATP), profesionales desde 1998, fueron invitados a disputar el cuadro principal del Masters1000 de Miami en 1999. Bryan ganó su partido de primera ronda contra Sargis Sargsian y Federer cayó ante Kenneth Carlsen. Veinte años después, los únicos jugadores que disputaron el torneo en 1999 y 2019 son precisamente Bob Bryan y Roger Federer. Y da la casualidad de que el estadounidense fue campeón en dobles a los 40 años y el suizo en singles a los 37 años. Entonces, ¿casualidad o causalidad? Bob junto a Mike son la pareja más exitosa de la historia de la especialidad y Roger es considerado por muchos el mejor de todos. ¡Causalidad!
Poco se habla, comenta y escribe sobre el circuito de dobles ATP, tan entretenido y espectacular. ATP ha tratado de incentivar a que las mejores raquetas singlistas se vuelquen al dobles al menos en los grandes torneos para generar un atractivo más y cautivar al público que paga una entrada o una suscripción de TV. Sin ventajas en los games y con un tercer set a definirse en un Super tie-break, lograron que aun más tenistas extiendan sus carreras ya que el físico no es el pilar fundamental. Partidos más cortos, resultados inciertos y menos demandantes físicamente, ATP no logra que los Top10 o Top20 se involucren al dobles como sucedía antes de los años 2000.
Una respuesta podría ser lo terriblemente exigente que se ha vuelto el circuito ATP de individuales, físicamente solo para atletas, que viajan todas las semanas a un país diferente y administran sus energías con precisión quirúrgica para no lesionarse y perderse torneos importantes. Otro motivo quizás sea la desubicada cantidad de dinero del singles para los tenistas Top, lo que no incentiva a hacer la diferencia en metálico en duplas; o quizás sea la vergonzosa suma de dólares que entrega el circuito de dobles, cinco veces menor que el individual. Pareciera que el juego más estratégico, de jugar en la red, de peloteos cruzados o manejo de los ángulos no sedujera al público en general.

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En ese contexto de desdén del público hacia la especialidad y por ende de la poca cobertura de los medios de comunicación, una pareja se ha destacado muy por encima que la media durante los últimos veinte años. Ellos son los hermanos Robert Charles Bryan y Michael Carl Bryan, popularmente conocidos como Bob y Mike Bryan, recientes campeones del Masters1000 Miami, a un mes de cumplir 41 años. Juntos lograron la para nada despreciable suma de 118° títulos ATP, desglosados en 16 Grand Slams, 4 Masters Cup, 39 Masters1000, medallas Olímpicas en Juegos consecutivos (Bronce '08 y Oro '12) y los restantes ATP500 y ATP250.
Mike nació dos minutos antes que Bob, el 29 de abril de 1978 en Camarillo, California (USA). Compañeros de dobles desde que tomaron una raqueta, su primer impacto mundial fue ganar el US Open junior 1996. Poco les costó la transición al profesionalismo en dobles pero bastante en singles. Ambos intentaron ser Top100 pero no tuvieron la misma suerte que juntos. En el 2000, Mike fue 246° ATP y Bob 116° ATP. Para el año 2004 ninguno de los hermanos tenía ranking ATP en singles y salvo algún partido de Copa Davis con la serie ya definida, no volvieron a disputar un encuentro profesional solos adentro de una cancha de tenis.
Doce temporadas ganando Grand Slams (a excepción de 2004), 2018 los encontraba sin ser campeones de un Major desde 2014. La pareja atravesó una crisis de confianza e incertidumbre profesional y personal, que los llevó a pensar seriamente en el retiro. Así lo contaba Bob: “La forma en la que competimos durante algunos años no fue muy buena, pero lo más peligroso era que no nos estábamos divirtiendo. Estuvimos a punto de anunciar el retiro tras Australia Open 2017, incluso tenía una declaración escrita para leer en rueda de prensa. Entramos en la sala y de repente Mike me dijo: ‘Espera, esperemos hasta el US Open’. Fue un momento muy difícil para los dos”.
Un año después, Mike se divorciaba de su esposa tras cinco años de matrimonio por no poder compaginar el tenis profesional con su vida privada personal, lo que lo llevó a no hablar durante varios meses con su hermano. Separado, se mudó a la casa de Bob para iniciar la pretemporada 2018. El inicio fue auspicioso si tenemos en cuenta el período 2014-2017: dos títulos y tres finales entre enero y mayo. Cinco meses después, el impedimento de ganar grandes títulos no fue la confianza ni el nivel de los hermanos, sino la cadera maltrecha de Bob, que los obligó a retirarse en medio de un partido por primera vez en más de mil partidos como profesionales.


Bob explicaba como se manifestó la lesión: "Empecé a cojear muy visiblemente durante el entrenamiento. El miércoles ganamos pero me tuve que tomar algunos analgésicos. Ganamos otra vez, me tomé más analgésicos al punto de que, cuando llegamos a la final, no sabía si podíamos jugarla. Pero cuando ganamos el título, la emoción de la victoria te quita el dolor que tienes, así que no pensé en nada. La cojera empeoró. Empecé a hacer abdominales. Estábamos tan confiados que seguimos ganando hasta llegar a la final en Madrid, lo que probablemente fue peor. Al final, podía escuchar lo que pasaba con mi cadera: sólo se escuchaba hueso con hueso. Desgasté hasta el último milímetro de cartílago que tenía, así que cuando impacté con el suelo al bajar del movimiento de saque, me rompí el hueso".
A partir de ahí, el proceso de recuperación, lo más tedioso para un profesional. Tres meses de estudios y tratamientos desembocaron en una cirugía para reemplazar la cadera derecha por una de metal, con el riesgo de no volver a pisar una cancha de tenis. Siete meses desde su último partido, Bob volvió al circuito para ser campeón en Delray Beach y Miami : "Los médicos eran positivos pero la realidad era que mis posibilidades de regresar al circuito eran 50% y 50%. Era un territorio inexplorado. Sería el primero en regresar con un reemplazo de cadera. Honestamente, estoy feliz de poder terminar nuestra carrera juntos, porque como dijo Mike, cuando dejemos el deporte, lo haremos juntos. Somos un pack".

Daniel Vitale Pizarro

02 abril 2018

El renacido

La primera final de Masters1000 que disputó John Isner fue en Estados Unidos, Indian Wells 2012. Roger Federer (3°) fue mucho para el norteamericano que había derrotado en semifinales a Novak Djokovic, número uno del mundo, la mejor victoria de su carrera hasta entonces. Nueve del mundo esa temporada, su mejor ranking a la fecha, Isner repitió final de M1000 también en USA, en Cincinnati, su mejor torneo en cuanto a resultados, frenado por Rafael Nadal, número tres del momento. En ese certamen John derrotó a Gasquet (11°), Raonic (10°), Djokovic (1°) y Del Potro (7°) antes de caer ante Nadal (3°).

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Su tercera final en la categoría que precede en importancia a los Grand Slams fue en París 2016. En el último torneo regular de la temporada, el gigante nacido en Greensboro perdió el título ante Andy Murray (2°) tras haber derrotado en semifinales a Marin Cilic (10°). Grandes resultados y buenas victorias contra el Top10 no le bastaban al campeón Universitario 2007 para lograr su primer Masters1000. Victorias ante el Big4 pero no en las finales. La mente lo traicionaba en los momentos importantes. Su saque no respondía igual, su derecha no lastimaba igual.

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Pero iba a tener una nueva oportunidad de saldar esa cuenta pendiente. En Miami, en el último año del Crandon Park como sede del histórico "Quinto Grand Slam", la cuarta iba a ser la vencida. Cilic (3°) en octavos de final y Del Potro (6°) en semifinales, los Top10 que dejó en el camino hacia la final. El rival de turno era Alexander Zverev (5°). El alemán de 20 años es llamado a ser el futuro, no tan lejano, N°1 del circuito. Campeón de Roma y Montreal en 2017 en plena hegemonía del Big4, "Sascha" ya no promete, es una realidad y el tiempo solo dirá en qué lugar de la historia quedará. Si no era ya complicado el desafío, el frente a frente era 3-0 en favor del teutón

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Isner perdió el tiebreak del primer set (4-3 y servicio en el TB) pero nada impidió que su mente se dispersara. Como si lo hubiera planeado, quebró en ambos parciales en el 4-4 para llevarse el título 6/7 6/4 6/4, sin antes sufrir en su juego de servicio 5-4 del segundo set levantando dos sets points, uno siendo el mejor punto del partido. La fortaleza mental, lo que escasea en el circuito profesional, hizo, hace y hará la diferencia, más aun en un deporte individual que no permite la ayuda de tu cuerpo técnico durante los partidos. ¿Qué tan importante es la mente en un partido de tenis? Jugadores y entrenadores profesionales coinciden en que al menos es un 70%, al menos...


Y el hombre maratón lo deja bien claro en sus declaraciones postítulo en Miami, el más importante de su carrera: “La clave para ganar no fue nada referente con la técnica ni era estar más tiempo en el gimnasio, fue todo mental. En la primera cena que tuve en el torneo con mi entrenador, hablamos sobre todos los factores que me estaban frenando y solo eran cosas mentales. Estaba perdiendo partidos cerrados por estar demasiado tenso y dubitativo. Después de aquel diálogo noté cómo entraba más suelto a cada partido, sabiendo que podía obtener grandes resultados si conseguía competir más liberado mentalmente”.
Al igual que Del Potro en Indian Wells, Isner logró su primer Masters1000 en su cuarta final y tras perder las tres primeras finales ante miembros del Big4, lo que marca lo difícil de ganar este tipo de certámenes en esta época monopolizada por apenas cuatro jugadores que lo ganaron todo y más. A un mes de cumplir 33 años, se convirtió en el jugador de más edad en debutar como ganador de M1000 y el más alto de la historia en ganar un título de esta categoría con apenas 208cm de altura. Ah, casi me olvidaba, en 2018 acumulaba dos victorias en sus seis torneos previos antes de aterrizar en Miami...
John Isner es un jugador en Estados Unidos y otro diferente fuera de su país. Su carrera se basa en los torneos norteamericanos. Ostenta 21 finales ATP en USA sobre 25 disputadas (11-10). Las excepciones: dos títulos en Auckland y finales en Belgrado y París. Incluso disputó las tres finales de los M1000 que se disputan en USA y del único ATP500 que se juega en el país. Es más, de los once torneos ATP que se disputan actualmente, solo en dos no fue finalista: US Open (CF) y Delray Beach (SF). Alcanzó al menos la final en Memphis (actual Nueva York), Indian Wells, Miami, Houston, Newport, Atlanta, Washington, Cincinnati y Winston Salem. Profeta en su tierra.

Daniel Vitale Pizarro

03 abril 2017

Triplete al cuadrado

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La misma publicación que en Indian Wells

Campeón en el Australian Open, Indian Wells y Miami, como en 2006. Once años después Roger Federer volvió a lograr el triplete tan difícil de conseguir. A los 35 años está atravesando el mejor momento tenistico de su carrera. Ya no jugará todos los torneos y le esquivará a la tierra batida, pero todo sea por una buena razón: rendir al 100% a cada torneo que asista. La dosificación es la clave. Aunque no parezca de 35 años dentro de una cancha, los tiene. "Es como salir de fiesta, al día siguiente no es lo mismo con 25 que con 35, el cuerpo lo sufre", el helvético es claro y no esconde que la edad no es solo un número.

La otra parte de 35 agostos es la mejor. Sano, con experiencia de sobra, una familia unida y feliz, sin la presión de los 'veinte' de conseguir títulos y récords, y lo más importante, PASIÓN. Todo eso es positivo si los resultados acompañan. Y vaya si lo están acompañando. 19-1 su récord en 2017, 7-0 ante jugadores del Top10, 4° del mundo (17° en enero) y los tres títulos más importantes del curso en su poder. ¿Algo más? Si, un 3-0 rotundo ante Rafael Nadal, su némesis, el rival que más lo puso de rodillas. Hoy todo es a la inversa. ¿Quién hubiera presagiado este presente del suizo? ¿Y quien hubiese dicho que iba a derrotar a "Rafa" de la manera que lo hizo? Creo que nadie.

Devolución agresiva de revés metido en la cancha. Eso.

Las victorias ante Nadal esta temporada son quizá más llamativas que los títulos en sí. 23-11 la diferencia entre ambos en enero, una suma abultada en favor del español que lo dominó (mentalmente) durante toda su carrera. 13-2 en arcilla, 9-7 en canchas duras y 1-2 en césped. Hasta en Wimbledon pudo vencerlo, impensado hasta para el propio Rafael. Pero algo cambió en apenas tres meses. Un Federer renovado, más agresivo, metido en la cancha, atacando desde la devolución y principalmente golpeando su revés sin tapujos, superó esa barrera mental para encadenar tres victorias consecutivas (el climax fue en Indian Wells), cuatro si sumamos Basilea 2015.

Y todo tiene un porqué. El cambio de raqueta (90 a 97 el aro), el largo descanso obligado y Ljubicic, los pilares del "nuevo Roger". Más cómodo al golpear la bola por tener más superficie para impactar, si se mantenía sano, iba a ser peligroso como años anteriores. Pero el secreto para dominar el trimestre fue el cambio radical de su revés y de su mentalidad. Un par de pasos más adentro de la cancha, seguro con su revés, evitando el slice y atacando la mayor parte del tiempo tiene un nombre: Ivan Ljubicic. El entrenador del suizo en el que nadie creía logró que dejara de ser pasivo con ese golpe y además, fortaleció una cabeza que se agrietaba cuando enfrentaba al español.
En Miami vimos un Federer más terrenal. Sin resto físico de sobra en las rondas finales por ambos torneos en semanas seguidas, Roger obró de oficio, sacó pecho en las difíciles, apretó el puño, luchó y se llevó el título ante Nadal en sets corridos. Guion de película. Atrás quedaron los dos match points salvados ante Tomas Berdych en cuartos de final y la batalla de los tiebreaks en semifinales ante Nick Kyrgios. El campeón era el mismo de 2005-06 en California. Triplete del año y triplete en Miami. Y al igual que en la final de 2005, el derrotado era Nadal. El tiempo pasa pero los protagonistas no. Que buenos serán estos jugadores que ambos siguen Top5, igual que en 2005

“Al final, lo que debo hacer es mirar por mi salud, que esté feliz en todas las facetas de mi vida, personal, privada, en pista, profesional… No puedo ir a este ritmo cada día. Si lo hago, el deseo se irá- Prefiero dar un paso atrás, descansar y regresar con mucha energía y felicidad. Si no, me veréis cada día y veréis que lo único que quiero hacer es irme de aquí. No quiero ser esa persona”, palabras de un Federer consciente de lo que necesita para rendir al máximo. Los años añaden cosas y quitan otras y nadie mejor que él para administrar todo eso para su provecho, el de los suyos y el de los aficionados que quieren verlo los 365 días del año.
Actualicemos los números de Roger Federer tras este comienzo de año estupendo. El título en Miami es el 26° de Masters1000 (44 finales, récord) y el 91° ATP en total, tercero en la historia en ambas listas. Ya era el más longevo en ganar un M1000 en Indian Wells pero subió unos días ese récord. Octavo M1000 con 30+ años, uno más que Agassi. Lo curioso es que ningún tenista logró 2+ trofeos de M1000 con 30+ años. Alcanzó los 50 títulos entre Grand Slams, Masters1000 y el Masters, líder desde 2017. Ahora el H2H con Nadal (aun abultado), es más coherente con la carrera de cada uno: 2-13 en arcilla, 10-9 en canchas duras y 2-1 en césped. En finales sigue dominando 14-9 el español.

Daniel Vitale Pizarro

04 abril 2016

En la cima del mundo



Todo es de Djokovic

Los récords están para romperse. Si alguien logró esas marcas, otro ´alguien´ debería poder superar esos números. Es cuestión de tiempo. A veces pasan décadas y décadas sin ser quebrados por el momento en el cual se establecieron en relación al actual, pero tarde o temprano, quedarán en el olvido. Novak Djokovic, como Rafael Nadal y Roger Federer, son los rompedores de récords de estos años. Líderes de muchas estadísticas históricas, marcaron una época difícil de igualar. Dominadores del circuito desde 2004, hoy le toca al serbio ser el que mira a todos desde lo más alto del ranking con una supremacía pocas veces vista en la historia de este deporte.

En Miami demostró una vez más (sexta en este certamen) que está por encima de todos. Incluso sin descollar, sin plasmar todo su potencial, le alcanzó para llevarse el 28° Masters1000 de su carrera, uno más que Nadal, el "antiguo" récordman de la categoría. No cedió sets y solo tuvo que transpirar en un tiebreak en semifinales ante David Goffin. De menor a mayor, así podemos catalogar el rendimiento de Novak esta temporada en cada torneo que disputó. Dudas en las primeras rondas que sobrepasa para tomar confianza en su juego y no ceder terreno contra sus rivales de turno, sean quienes sean, no discrimina.

Djokovic igualó a Agassi con seis coronas en Miami

"Probablemente, disfruto estos dos torneos a la vez más que otros en todo el año. Estoy muy orgulloso de lo que logré en este mes de marzo. Un mes al que siempre me adapto muy bien", afirmaba el campeón, demasiado cómodo durante esta parte de la temporada. "Es muy importante entrar en la historia del tenis. Con suerte, espero poder ganar muchos más, pero el logro más importante es haber conseguido más victorias que Boris (714). Me llamó para hablar sobre eso y estuvimos riéndonos mucho". El serbio declaró con respeto pero no le escapó a la broma para con su coach, al que superó en otro item más. Se olvidó que también sobrepasó a Guillermo Vilas en cantidad de títulos ATP (63).

Número uno sin interrupción desde julio de 2014, sus números sorprenden. Entre 2014, 2015 y 2016, acumula quince derrotas y 172 victorias. Eso se desglosa en 22 títulos ganados, cinco finales perdidas y récord de puntos ATP (16790). En Masters1000 acumula once finales consecutivas, otro récord. Además es el único que logró más de dos veces el doblete Indian Wells-Miami y lo hizo en CUATRO oportunidades. Las 17 finales ATP consecutivas entre 2015-16 solo fueron interrumpidas en Dubai por una molestia ocular que lo obligó a abandonar en cuartos de final. Fuera de eso, su campaña es perfecta. Y lo viene siendo hace un largo rato...

Su primer título (2007) y su primera final perdida (2009)

La primera vez que obtuvo ambos M1000 en fila fue en 2011. Rafael Nadal fue el rival en los dos torneos y las dos veces tuvieron que jugar tres sets. 2014 fue el segundo año que encadenó Indian Wells y Miami. Derrotó a Federer y Nadal respectivamente para igualar a Roger con dos dobletes, algo que solo el suizo había logrado hasta ese momento (2005-06). En 2015 volvió a derrotar a Federer en la final de Indian Wells y Murray fue su rival en Miami, lo que lo convirtió en el primero en conseguir tres veces el dúo de certámenes norteamericanos. Por tercera vez consecutiva y cuarta en su carrera, en 2016 volvió a repetir el doblete para romper todas las estadísticas posibles.

Además de las años en que se coronó en California y Florida en la misma temporada, "Nole" triunfó en otras dos ocasiones en Key Biscayne. Su primer Masters1000 fue precisamente en Miami en 2007 ante el sorpresivo Guillermo Cañas que había de derrotado a Federer en ambos torneos, contra todos los pronósticos. Su otra victoria en Crandon Park fue en 2012 contra Murray, siendo ya el número uno del mundo. También perdió una final en Miami 2009 para completar siete definiciones en el antiguo "quinto Grand Slam". En aquella oportunidad su verdugo fue Andy Murray, que lo despachó en sets corridos.

El momento del trainer a mitad de partido

El finalista Kei Nishikori alcanzó por segunda vez una final de Masters1000 y volvió a tener la misma (mala) suerte. En Madrid 2014 cayó ante Nadal y aquí en Miami 2016 fue vencido por Djokovic. Y al igual que hace dos años, llegó a la definición mermado físicamente, lo que le impidió competir al 100% de sus posibilidades. Pero el japonés le quitó importancia a sus molestas físicas: "No jugué muy bien. Esto no era lo que quería hacer. Mi servicio no estuvo bien y eso es clave ya que él tiene un gran resto. En el segundo set intenté ser más agresivo pero mi derecha tampoco funcionaba. Cometí demasiados errores no forzados. Espero poder hacerlo un poquito mejor la próxima vez".

Para Kei significó su sexta final ATP perdida con un récord positivo de 11-6 en definiciones como profesional. Ante Djokovic sigue con número negativos (2-7), su última victoria fue en la recordada semifinal del US Open 2014. Sexto en el ranking mundial y campeón en Memphis en 2016, el presente del nipón es auspicioso de cara a la gira sobre arcilla en la cual defiende la corona en Barcelona, semifinales en Madrid y cuartos de final en Roma y Roland Garros. La lucha por el quinto puesto del escalafón mundial se librará en el polvo de ladrillo europeo y por el cuarto lugar también, si Wawrinka no refrenda lo hecho en 2015.

Daniel Vitale Pizarro

06 abril 2015

Triple doble

Entre ambos juntan 10 finales en Miami.

"Estoy en el pico de mis habilidades y por fortuna las estoy manteniendo. No me puedo quejar". Novak Djokovic lo había dicho en otras entrevistas durante Indian Wells hace unas semanas y ahora lo vuelve a repetir ante el micrófono y dentro de la cancha. 7/6 4/6 6/0 ante Andy Murray en la final de Miami y un nuevo título para el serbio. El tercer doblete Indian Wells - Miami que logra en su carrera, único jugador en la historia en lograrlo para mantener los puntos del año pasado y seguir a más de 4000 puntos de Roger Federer, actual número dos del mundo que decidió no participar en Key Biscayne.

El partido duró dos sets. Bajo el calor sofocante de Florida, los dos jugadores más regulares del 2015 se vieron las caras por tercera vez en el año y el escocés, cada vez más cerca de reencontrarse con el nivel que lo vio dos veces campeón de Grand Slam, sigue sin poder derrotarlo. Final del Australian Open, semifinal de Indian Wells y final de Miami y el vencedor siempre fue Novak. En el primer Grand Slam del año y en el segundo Masters1000, Andy le ganó un set y por momentos estuvo cerca de imponerse, pero no le alcanzó. Se quedó sin energía física y mental al final de ambos encuentros con sendos 6/0 que nada tenían que ver con el desarrollo de los mismos.



Agotado, tratando de reponer energías...

Andy Murray: "Djokovic sirve bien, corre bien, se mueve excepcionalmente bien. Físicamente está en gran forma; golpea bien la pelota de ambos lados. Es por eso que él es el jugador número uno en este momento. En términos de juego, siento que en un par de los partidos que hemos jugado este año he sido capaz de estar con el mismo nivel que Novak por un largo rato, pero simplemente no lo suficiente, por desgracia", declaraba un jugador satisfecho pero frustrado. Contento por su mejora y por el ascenso en el ranking (3°) pero desilusionado por otra derrota más ante el mismo rival en un encuentro en el que se sintió cerca.

Fue una batalla física y mental. No tuvo el nivel de otros encuentros pero si la emoción y el atractivo de la paridad durante casi dos horas. Incluso "Nole" tuvo un inconveniente con la tribuna que le molestó y le puso al partido incertidumbre. Pero como casi siempre, los peores momentos los transforma en los mejores. Se repone de una frustración y logra ganar el partido. Una raqueta rota, una discusión con el público o el árbitro, un malestar físico o irregularidad en su juego, cosas que el 90% no lo puede manejar, el serbio lo convierte en actitud positiva, borrón y cuenta nueva y vuelve al partido. No solo vuelve sino que arrasa. Y se vio en casi todos los partidos aquí en Miami. Cuatro 6/0 en seis partidos y varias remontadas cuando las cosas no le salían, especialmente ante Dolgopolov.


Un salto a la historia

En esta ocasión no solo insultó al público a mitad del segundo set sino que se enfadó con un ball boy por creer que se había metido en el medio de su camino al descanso. Ese episodio le valió un warning y una discusión con el árbitro en un tono elevado. Luego, volvió a ver el video de lo sucedido y le pidió perdón al chico involucrado, a los padres y a los aficionados: “Pido perdón. Vi la repetición y el recogepelotas estaba en el medio (entre él y su banquillo), realmente pido perdón, me arrepiento que haya estado ahí. Absolutamente no había ninguna intención de lastimarlo o asustarlo de ninguna de las maneras. Espero que me pueda perdonar y me vuelvo a disculpar”.
Un exabrupto innecesario

Los récords de Djokovic siguen dando que hablar a la prensa especializada y a los estadígrafos. Título 51 ATP, 22 de ellos son Masters1000 (uno menos que Federer y cinco menos que Nadal desde 1990). Este lunes igualó a Nadal en cantidad de semanas como número uno del mundo con 141 (6° en la historia) y también lo empardó en semanas consecutivas como Top2 con 212. Acumula tres trofeos en 2015 en cinco torneos disputados con ocho 6/0. Fue su quinto Miami en seis finales en Crandon Park, solo un cetro por detrás del 'recordman' Andre Agassi. Fenomenal.

Este dúo (más Vajda) sigue dando sus frutos.

Sincero, confiado y con un inmejorable presente, el ocho veces ganador de Grand Slam declaró cosas como estas sobre su gran momento: "Estoy tratando de disfrutar del presente y también utilizar este momento de mi carrera donde probablemente estoy jugando el tenis de mi vida, pues me siento confiado y en buena forma física. Estoy tratando de mantener esto. Soy consciente de que esto no puede continuar para siempre. En algún momento llegará un cambio de generaciones, algunos jugadores que van a empezar a jugar mejor y ser más fuertes".

Esta final le permitió a Andy Murray trepar hasta el tercer lugar del ranking. Fue su segundo partido por el título que disputó en 2015 sin poder ser campeón en ninguno y la final número 47 en su carrera (31-16), cuarta en Miami. El escocés, comandado por Amelie Mauresmo, acumula siete derrotas consecutivas ante Novak y doce partidos al hilo perdidos ante el trío Djokovic/Federer/Nadal desde su victoria ante "Nole" en Wimbledon 2013. Esta temporada solo perdió ante dos jugadores en los cuatro torneos que disputó: el número uno Djokovic lo derrotó tres veces y el número dos Federer, la restante. Llega la gira de arcilla, superficie en la que nunca disputó una final ni siquiera en dobles. ¿Será 2015 el año del debut?

Daniel Vitale Pizarro

31 marzo 2014

Renacer tenístico


Por desplomarse en el cemento norteamericano

La final del segundo Masters1000 del año comenzaba de forma atípica. Nishikori le daba el pase a la final a Novak Djokovic aduciendo una lesión en su izquiotibial izquierdo y Berdych, pálido en conferencia de prensa, amaneció con mucha fiebre y le entregaba el partido a Nadal para que esta vez, su cuarta final en Miami, sea la vencida. "Nole" y "Rafa" iban a definir el título en Florida sin haber jugado las semifinales, algo inédito en la ATP. El duelo 40 entre ambos, la rivalidad más extensa de la historia, sucedía sin partido previo, incluso con Novak sin disputar tampoco su partido de tercera ronda frente a Florian Mayer, también lesionado.

Djokovic, campeón en Indian Wells la semana pasada, parecía haber reencontrado el rumbo de su tenis gracias a la victoria ante Federer, con la confianza suficiente para revertir su flojo comienzo de año. Flojo para el jugador que es N°2 del mundo más los títulos y récords que ya conocemos. El domingo, todo su repertorio tenístico funcionó casi a la perfección, recordando al "Nole" versión 2011. Sólido con su servicio, bien metido dentro de la cancha con reveses paralelos y cruzados que lastimaban una y otra vez a Nadal, que nunca encontró respuestas para revertir la situación. Djokovic tuvo el control todo el tiempo, sin sobresaltos y muy enfocado en su objetivo. Así se llevó por segunda vez en su carrera el doblete Indian Wells-Miami, igualando a Roger Federer que también lo consiguió en años consecutivos (2005-06), siendo ambos los únicos en obtenerlos en dos ocasiones.


Otra final perdida en Miami...

Para Nadal fue todo negro. Jugó corto, sin explosión en sus piernas ni en sus tiros. Nunca pudo poner en aprietos a su rival y lo pagó (3/6 3/6). Fue su cuarta final aquí, todas perdidas: 2005 contra Federer, 2008 ante Daydenko y 2011 y 2014 frente a Djokovic. Junto a París, son los únicos dos Masters 1000 que le faltan al mallorquín para completar los nueve diferentes (tiene al menos una final en todos). Tampoco pudo ser el primer español en levantar el trofeo en Key Biscayne, tras las derrotas de Bruguera en 1997, Moyá en 2003 y Ferrer la temporada pasada. Un karma para los ibéricos que deberán esperar como mínimo un año más para intentar sumarlo a su palmarés.

Novak, en contraposición con Rafael, obtuvo este título por cuarta vez en su carrera. El certamen de la serie Masters significó el 18° en su cuenta personal, superando la barrera de Andre Agassi y cerca de los 21 de Federer, el segundo en esta selecta lista (Nadal con 26 es el líder). 43 son los títulos ATP que consiguió el serbio de 26 años desde que es profesional, uno menos que Thomas Muster, el 14° máximo ganador en la historia de este deporte. A este ritmo será un tramite superar al austriaco y quien sabe a cuantos más.


2011 y 2014, mismas postales.

El historial entre ambos se acortó y quedó 22-18 para el de Manacor, aunque las últimas tres victorias se fueron para Serbia. En cemento los triunfos del serbio llegaron al doble (14-7), mientras que en polvo sigue dominando el español (13-3) al igual que en césped, aunque con escaso margen (2-1). En la antesala de la gira europea de polvo de ladrillo, el seis veces campeón de Grand Slam buscará no solo destronar a "Rafa" de cada torneo que pueda, sino completar su "Grand Slam" personal y coronarse en Roland Garros, certamen que le falta en sus vitrinas y que sabe que no será nada fácil con Nadal en el camino. El año pasado estuvo demasiado cerca en semifinales tras caer 9-7 en el quinto set. El certamen parisino será sin dudas su principal objetivo.

Una curiosidad que agiganta la figura de estos dos monstruos del deporte blanco es la hegemonía impuesta por ambos desde el regreso de "Rafa" a las canchas en 2013. Miami significó el décimo Masters 1000, más el Masters de fin de año, que obtiene alguno de ellos, con una seguidilla de cuatro consecutivos a favor de "Nole" (cinco si sumamos la Masters Cup). Lo que muestra una paridad enorme entre ambos y una diferencia con el resto que llama la atención. Y en los Grand Slam, Djokovic o Nadal están presentes en la final desde el US Open 2012 en forma consecutiva. Ellos dos y luego los demás...
Daniel Vitale Pizarro

02 abril 2013

El cuarto fantástico

Burbujas para los extenuados finalistas

Andy Murray (3°) y David Ferrer (5°) ofrecieron en Key Biscayne una final de alto contenido emotivo. A pesar del favoritismo del británico antes del comienzo, durante el desarrollo del juego y más aun durante el tercer set, la moneda parecía seguir girando, sin caer para ningún lado. Previo a la disputa por el título, era el torneo de las grandes ausencias. Las bajas de Federer y Nadal, las prematuras caídas de Djokovic en cuartos de final frente a un enorme Haas (ver aparte) y de DelPotro ante el ignoto Kamke, el certamen perdía luces a medida que transcurrían los días. Pero Miami dejó lo mejor para el final. Una batalle fue lo que ofrecieron al público, en la que triunfó el que más aguantó y resistió físicamente. Y ese fue Murray.

El español empezó intratable, aprovechó el bajo nivel del escocés y rápidamente se colocó 5-0 en el primer set, parcial que cerró 6/2 contra todos los pronósticos. El segundo set cambió de protagonista. Ferrer disminuyó la intensidad de su juego y dejó agrandar a Murray, que más firme desde el fondo de la cancha, se lo llevó 6/4 y forzó un tercer set para definir al campeón. El tercero fue una catarata de errores por parte de ambos. Peloteos largos y agotadores provocaron que se quiebren el servicio cuatro veces cada uno. Sí, hubo ocho quiebres de servicio en el set decisivo. Recién Ferrer pudo sostener el suyo en el séptimo game, con ambos jugadores agotados, resistiendo tanto física como mentalmente. El escocés volvió a romper el saque del español y cuando sacó para llevarse el partido, una vez más no pudo mantenerlo.
El momento clave del partido llegó en el 5-6, ventaja Ferrer (match point) y al servicio Murray. Luego de una pelota profunda del británico, David golpeó la misma, paró el punto y pidió el "Ojo de Halcón". Ambos arrodillados en la pista por el cansancio, observaron la imagen en la pantalla que mostró que la pelota había tocado la línea y que el punto lo perdía. A partir de ahí, fue todo para el nacido en Dunblane. Andy mantuvo su saque y se llevó 7-1 el tie-break, para sellar un 2/6 6/4 7/6 después de 2 horas y 45 minutos.

"Fue un partido muy cerrado. Tuve mi oportunidad en el punto de partido. La pelota, que estaba muy cerca, la vi salir ... y tomé mi decisión en ese momento. Es un mal momento ahora. No quiero pensar más en eso. Quiero olvidar eso lo más rápido posible", decía el español sobre el match point que no pudo concretar. Murray, opinó sobre el partido luego de consumada su victoria: "Creo que fue un partido emocionante.  No creo que ninguno de nosotros hayamos jugado nuestro mejor tenis. Hubo un montón de saltos y altibajos, y un buen montón de errores de los dos. Pero lo que hice fue luchar duro, y mostré una buena resistencia mental para conseguir ganar el partido, ya que fácilmente pude haber perdido".

Las condiciones climáticas no ayudaron y el físico lo sintió.

La victoria de Murray le permitió levantar su 26° título ATP en 40 definiciones disputadas, siendo Miami su noveno Masters 1000 sobre doce finales. Obtuvo su segundo trofeo del año (Brisbane) y su segunda corona en Miami, igual que Lendl (su coach), Roddick Federer. Por encima se encuentran con tres Djokovic Sampras y muy lejos aun, el seis veces ganador Andre Agassi. El escocés volverá al número dos del ranking, luego de su corta experiencia en ese puesto en 2009 (estuvo cuatro semanas) y desplazará a Roger Federer. Ferrer también subirá un puesto, al superar a Nadal en la cuarta ubicación.

Al igual que en 1995 y 2011, el campeón del segundo M1000 del año triunfó en el tiebreak del tercer set, y en los tres casos cedieron el primer parcial. Además, es la sexta vez que Murray gana un título luego de haber perdido el primer set. El hijo de Judy Murray no triunfaba en un M1000 desde Shanghai 2011, justamente también frente a Ferrer.

Lo hecho por David Ferrer en lo que va del 2013 es maravilloso. Además de mejorar su ranking en relación al 2012 (quinto puesto al cuarto), en abril ya suma dos títulos ATP (Auckland y Buenos Aires) sobre cuatro finales jugadas. 25-5 en lo que va del año (récord hasta ahora), lo único negativo de Ferrer, si se lo analiza desde un punto de vista muy fino, son las trece finales consecutivas que lleva perdidas ante los Top5 de turno, déficit del que es consciente el español pero no tan culpable por la época dorada en la que le tocó jugar. Buena o mala suerte, a David Ferrer es un constante animador del circuito, peleando de igual a igual contra los mejores y ganándole alguna que otra vez.

Una lección de veteranía

Una mención especial merece el alemán Tommy Haas. A días de cumplir 35 años (3/4/1978), se dio el lujo de derrotar en un mismo torneo a Dolgopolov (22°), Djokovic (1°) y Simon (13°) y llegar a la semifinal en Miami. Cayó ante Ferrer 4/6 6/2 6/3 pero demostró un nivel fantástico durante toda la semana y puso a la defensiva a sus rivales, con un tenis exquisito, de los pocos que hay en el circuito, nivel que no pudo sostener ante David. El español hizo que el exnúmero dos del mundo comenzara a fallar durante el tercer set, producto del intenso ritmo de juego propuesto y de los casi 35 años a cuestas del alemán. Haas, el de mejor nivel tenístico durante todo el torneo, subirá al puesto catorce del ranking ATP, un premio más que merecido. Mientras tanto, su hija Valentina de dos años lo disfruta desde la tribuna, aunque no sea tan consciente de lo que su padre está haciendo dentro de una cancha de tenis.

Para un cuadrito familiar

Algo curioso del nacido en Hamburgo. No tiene patrocinador de indumentaria, utiliza su propia ropa, por eso los colores en sus remeras, shorts o zapatillas son de diferentes marcas. Sobre ese tema comentaba en una entrevista: "Mi esposa no puede ocuparse del tema porque tiene que ocuparse de nuestra hija. Entonces, como no tengo ninguna marca patrocinante, tengo que ver yo mismo que me pongo. Abro el armario y me pongo lo que hay. A veces no miro demasiado si los colores combinan, pero uso lo primero que encuentro...". Simple y sencillo, igual que en las pistas.

DATO: Tuvieron que pasar casi diez años para que Federer Nadal aparecieran en el ranking fuera del Top2, algo que inició en noviembre del 2003 y que concluyó hoy, con la salida de ese puesto de Roger Federer a manos de Andy Murray.
Daniel Vitale Pizarro