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16 abril 2018

Calvario con final feliz

"Me empezó a molestar el codo a finales de 2012, principios de 2013. Seguí jugando gracias a los antinflamatorios, muchas veces infiltrado. En Gstaad noté un pinchazo muy fuerte y apenas podía sacar. Recuerdo que terminé ese set y me retiré. El 2015 estaba siendo bueno, fui finalista en Barcelona y obtuve mi mejor ranking (32°). Terminé la temporada jugando infiltrado, pero no me encontraba bien, por lo que optamos por un tratamiento conservador para evitar el quirófano. Viajé a Australia en enero de 2016 pero el codo me seguía molestando. En febrero decidí operarme y me operaron en marzo. Pasaron seis meses y volví en el Challenger de Sevilla, sin estar al 100%”.
Pablo Andujar cuenta en "Revista Elite Sport" el calvario vivido durante más de dos años por culpa de sus lesiones. En el mejor momento de su carrera, el codo derecho le jugó una (muy) mala pasada. Defensor del título en Gstaad 2015, tuvo que retirarse por fuertes dolores en su codo derecho. Comenzaba la pesadilla. Disputó seis torneos en 2016 con una sola victoria y decidió operarse. Aparentemente recuperado de la lesión, volvió al circuito en septiembre de 2016 pero nada había cambiado. El dolor seguía ahí. A los 30 años, otra vez al hospital.

“Hacía todo lo que los doctores y fisios me decían, pero no tenía sentido porque meses después de la operación y cumpliendo los plazos y procesos de recuperación establecidos, los dolores aumentaban. Contemplamos entonces la posibilidad de una segunda operación, que se produjo en noviembre. En la primera intervención se puso un clavo y un hilo para adherir el tendón al hueso, y en la segunda, además de quitar mucha fibrosis (cicatrización del tejido secundaria a una operación) del hueso, se optó por retirar ese hilo para evitar esa tensión que generaba en el tendón y dejar que por sí mismo se fuera haciendo fuerte para su adhesión al hueso”.

Pero las buenas noticias no llegaban. Cumplido el debido proceso de rehabilitación, el dolor era peor que antes y por tercera vez en dos años, Andujar volvía al quirófano con más incertidumbres que certezas: "En la tercera operación se vio que el nervio estaba muy inflamado. Se hizo una transposición del nervio e hice una rehabilitación algo diferente. No fue radicalmente distinto, pero creo que fue un acierto del médico. Con esa rehabilitación, el trabajo de mis fisioterapeutas, de mis preparadores físicos, el readaptador y toda la gente de mi alrededor, dieron en el clavo, y con tesón y fuerza lo sacamos adelante".

Al español, campeón de tres títulos ATP, se le estaba terminando la paciencia. Pero jamás se rindió. Inspirado en los regresos al circuito de Federer y Nadal pero principalmente en Juan Martín Del Potro luego de la larga y tediosa recuperación y vuelta a los primeros planos, Pablo volvió a entrenar sin dolores en diciembre de 2017 luego de dos años y medio de no poder sacar. "¡A mí cuando me molestaba era en el saque! Podía jugar a alta intensidad sin problemas, pero no podía sacar. Jugar sin dolor era mi objetivo y es hoy lo que me hace feliz", le contaba un sonriente Pablo Andujar a "El confidencial" en medio de la pretemporada para 2018, a días de cumplir 32 años de edad.
El 2018 empezaba para el conquense. En el escalafón mundial figuraba con 1 punto ATP, producto de una victoria en un Future en octubre de 2017. Si, llegó a disputar dos Futures en los cuales perdió en primera y en segunda ronda respectivamente. 1824° ATP figuraba en el escalafón mundial antes de ganar primera ronda en Rio de Janeiro gracias al ranking protegido y de retirarse ante Dominic Thiem, una vez más por una lesión pero que, para suerte de él y los suyos, no tenía nada que ver con el maltrecho codo derecho. El hombro no le permitió seguir en competencia. Pero fue, por suerte, un dolor pasajero.


Top600 ATP gracias a su victoria en primera ronda en Rio de Janeiro, Andujar fue campeón en el Challenger de Alicante y una semana después, campeón del ATP250 de Marrakech. Diez partidos consecutivos sin conocer la derrota para ubicarse 154° ATP, 1670 puestos menos que dos meses atrás, algo totalmente impensado. En Marruecos obtuvo el tercer título de sus cuatro ATP (2011, 2012 y 2018) y el restante lo consiguió en Gstaad 2015. En total acumula ocho finales ATP, todas sobre arcilla entre 2010 y 2018. “Es la recompensa al trabajo en la sombra. Ya nadie se acordaba de mí, pero yo seguía creyendo. Al final la constancia hizo que pueda olvidar lo peor". Andujar dixit.

Daniel Vitale Pizarro

17 abril 2017

El pitbull mordió

Ser campeón del US Open 2013 (junior) con 16 años lo catapultó a ser el mejor del mundo en juniors esa temporada. Un año más tarde decidió no defender su título como menor de edad y se anotó en el US Open mayores. Pasó la qualy y perdió en segunda ronda. A los 17 años, el croata era Top200 gracias a buenos resultados en torneos menores. Llegó Basilea. Invitado por la organización, alcanzó las semifinales del ATP500 y su nombre empezó a sonar alrededor del mundo. ¿Por la semifinal? No, por la victoria en cuartos de final ante Rafael Nadal, número tres del mundo en ese momento. Borna Coric titularon los medios especializados en tenis, el nuevo prodigio.

El ascenso en el ranking fue rápido. Top100 en 2014 con 18 años recién cumplidos (Estrella del Mañana ATP), la temporada 2015 lo recibió con halagos de todo tipo. Y seguía dando que hablar. Semifinal en Dubai con victoria ante Andy Murray (3°), desde la qualy. Otra vez rompía los esquemas, destinado a los grandes escenarios. La semifinal en Niza lo depositó por primera vez en el Top50 del ranking ATP. Su escalada no tenía techo y todo era viento en popa. El jugador sensación ATP llegó hasta la posición 33° del escalafón mundial tras los cuartos de final en Umag en su país. Campeón del Challenger de Barranquilla dos meses después, finalizó el año 44° ATP.
Final en Chennai y final en Marrakech 2016. En enero cayó ante Stan Wawrinka y en abril contra Federico Delbonis. La experiencia del croata crecía a pasos agigantados. Otra victoria frente a Nadal (5°), esta vez en Cincinnati, hablaba de un jugador distinto mentalmente a la media, capaz de hacerle frente a los mejores del mundo sin titubear en los momentos importantes. Los cuartos de final en el séptimo Masters1000 del año marcaron un pequeño bajón tenístico para Borna, que desde ese torneo encadenó malos resultados que lo alejaron del Top30 del que estuvo tan cerca meses atrás. Nueve torneos sin ganar partidos consecutivos lo depositaron 62° ATP.

Miami 2017 anticipó lo que sería Marraketch un par de semanas después. Tercera ronda, dos partidos seguidos ganados y victoria ante Dominic Thiem. Nuevamente derrotaba a un Top10. Las buenas sensaciones volvían al cuerpo de Coric tras la dura pretemporada. A pesar de eso, un desfasaje en el ranking lo hundía hasta la posición 79°, obligado a recuperar los puntos perdidos por la final en Marruecos el año anterior. Y no iba a permitirse otro tropezón. Desde que irrumpió en el circuito, Borna Coric no sabe otra cosa que superarse y asombrar a propios y ajenos. En su tercera final ATP disputada, gritó campeón.

La final de Marrakech tuvo de todo. El alemán Philipp Kohlschreiber dominó los tres parciales del encuentro pero increíblemente se quedó con las manos vacías. Tan dominador fue que contó con cinco match points en el segundo set. Y por si eso no fuera poco, llegó a estar 4-2 en el tercero. Pero nada de eso fue suficiente para levantar el trofeo. El croata, aguerrido e inteligente, nunca dejó escapar del todo el partido. Supo resolver cada problema que se le presentó cuando estuvo en desventaja hasta que pudo pasar al frente para sellar su victoria. 5/7 7/6 7/5 en 2h 38m fue el vibrante e impredecible resultado final, un vaivén de emociones, como si estuviera guionado.

Sin poder de fuego en sus tiros como sus compañeros de generación (#NextGen), el punto fuerte del "golden boy" es su mentalidad y el domingo dio una muestra más de su capacidad para no bajar los brazos ante la adversidad y salir adelante con coraje y decisión. Ya lo había dicho Goran Ivanisevic cuando Borna irrumpió en la ATP: "Sin duda puede ganar un Grand Slam. Es uno de los cinco, seis chicos que van a dominar el tenis masculino en los próximos cinco o diez años. Lo vi por primera vez cuando tenía 12 años. Cuando alguien tiene algo... ese algo que no se puede comprar, que no se puede aprender, naces con eso. La forma en la que juega, la forma en cómo lucha. Es como un pitbull".
Coric no esconde sus sensaciones al ganar el trofeo y sigue firme con sus declaraciones de principio de temporada: "Es una sensación impresionante ser por primera vez campeón de un ATP. No estaba en la mejor forma cuando vine aquí, no sabía qué esperar. Pero he estado trabajando muy duro en los últimos tres o cuatro meses y ahora está dando sus frutos. Mi meta sigue siendo la misma que me puse a principio de año y es ingresar al Top20". El nacido en Zagreb va de a poco pero a paso firme. El Top20 es su lugar y el Top10 su ideal. La mentalidad y el físico lo tiene, el tiempo dirá de que está hecho Borna y para qué está hecho.

Daniel Vitale Pizarro

11 abril 2016

Argentina es noticia

Veintidós meses pasaron desde el último título argentino ATP en singles. En aquella oportunidad, Leonardo Mayer se había consagrado en Hamburgo. A falta de festejos, no solo se cortó la sequía, sino que se festejó por triplicado. Máximo González y Guillermo Duran rompieron el hielo el sábado cuando se consagraron campeones del dobles en Marrakech. El domingo en Marruecos, Federico Delbonis derrotó a Borna Coric 6/2 6/4. Unas horas más tarde, del otro lado del Atlántico, Juan Mónaco venció a Jack Sock 3/6 6/3 7/5 y triunfó en Houston por segunda vez en su carrera (2012 a Jhon Isner). Tres títulos en la misma semana de competencia, como en los viejos tiempos...

La última vez que dos singlistas argentinos fueron campeones en la misma semana fue en 2009, hace 2639 días (18/1/09 al 10/4/16). En aquella oportunidad, Juan Martín Del Potro fue el mejor en Auckland y David Nalbandian hizo lo propio en Sydney. A lo largo de la historia argentina, seis veces coincidieron campeones durante el mismo fin de semana. La primera vez fue en 1978 cuando Guillermo Vilas se consagró en Hamburgo y José Luis Clerc en Florencia. Cinco años más tarde, en 1983, nuevamente Vilas y Clerc fueron campeones al unísono. Gillermo triunfó en Kitzbuhel y José Luis en Washington.

Las otras dos victorias en conjunto fueron ambas en 2005. Primero lo hicieron David Nalbandian en Munich y Gaston Gaudio en Estoril y tres meses después, Gaudio repitió 'tandem' siendo campeón en Kitzbuhel junto a Coria en Umag. Sin la calidad de "La Legión" ni la jerarquía de Vilas-Clerc, Mónaco y Delbonis volvieron a poner a Argentina en la tapa de todos los medios especializados en tenis del mundo. El triunfo del dobles González-Duran decoró mucho mejor la postal argenta. 75% de los trofeos masculinos ATP en juego fueron obtenidos por argentinos, algo poco común, para destacar en un momento oscilante del tenis argentino.

Marruecos fue copado por argentinos. Máximo Gonazález obtuvo su tercer título en la especialidad (Valencia 2008 y Umag 2015) y Guillermo Duran el segundo (Quito 2016). Federico Delbonis, en singles, conquistó el segundo ATP de su carrera (San Pablo 2014) en su cuarta final en esta categoría (Hamburgo 2013 y Niza 2014). 100% de efectividad. Marrakech, nueva sede del Abierto de Marruecos tras años en Casablanca, volvió a tener campeones argentinos. Guillermo Perez Roldan lo ganó en 1992-1993, Guillermo Cañas en 2001 y Mariano Puerta en 2005. En dobles Horacio de la Peña fue campeón junto al mexicano Jorge Lozano en 1992
Para Delbonis significó ser el número uno argentino en el ranking mundial (36°) muy cerca de su mejor posición histórica (34° en 2014), al borde de quedar preclasificado en Roland Garros, meta a corto plazo que le permitirá sortear grandes rivales en las primera rondas. Para Mónaco es la vuelta al Top100 (86°). 148° ATP la semana pasada, subió 62 puestos, lo que le permitió ingresar al cuadro principal de Roland Garros y probablemente al de Wimbledon, algo fundamental para un jugador laureado como "Pico", a sus 32 años de edad. Recordemos que las lista de entradas (entry list) de los certámenes ATP cierran seis semanas antes de su inicio.

La vuelta de Juan Mónaco al Top100 agrega a un tenista argentino más a la lista. Este lunes figuran siete en el ranking mundial. Federico Delbonis (36°), Leonardo Mayer (45°), Guido Pella (47°), Juan Mónaco (86°), Diego Schwartzman (87°), Facundo Bagnis (89°) y Horacio Zeballos (93°). En cantidad de jugadores Top100, Argentina se encuentra cuarto detrás de España (14), Francia (11) y Estados Unidos (8), potencia mundial en generación de jugadores de elite sin contar con los millonarios presupuestos de los países en cuestión ni la infraestructura tenística pertinente, la lejanía del grueso del circuito, la situación económica y demás vicisitudes...

Estoy muy contento de volver a levantar una copa y agradecido de que mi vuelta al circuito se haya dado...
Posted by Juan Monaco on domingo, 10 de abril de 2016


El título ATP de Juan Mónaco en Houston es el 213 para el tenis argentino y el noveno en su cuenta personal, misma suma que Guillermo Coria y Guillermo Perez Roldan, con el aliciente de que "Pico" alcanzó una final más que ambos coterráneos (21). Superan al oriundo de Tandil en cetros ATPVilas (62), Clerc (25), Del Potro (18), Jaite (12) y Nalbandian (11). Gaudio (8) y Cañas (7) completan el Top10 de los argentinos más ganadores en este nivel de competencia. Además, Juan superó en Estados Unidos a Juan Ignacio Chela en cantidad de victorias ATP (332), cuarto en la historia argentina, detrás de Vilas (929), Nalbandian (383) y Clerc (375).

Durante la semana el tandilense arrastró una molestia en su espalda por la cual fue atendido en medio de la final. “Lo veníamos controlando con pastillas, pero por ahí, los nervios de jugar una final fueron más fuertes y por eso llamé al trainer cuando perdí el primer set, me hizo un tratamiento de dos o tres minutos, tome un par de pastillas más para tratar de calmar el dolor y aguante todo lo que pude", el campeón contó su versión de los hechos. Mónaco viajará a Argentina para descansar y tratar su lesión: "Trataré de ver como está mi espalda, que siento que tengo una pequeña lesión, porque es bastante intenso el dolor. Cuando esté bien de salud, partiré para Europa y competiré".

Daniel Vitale Pizarro

16 abril 2013

"Tommy" volvió a sonar


Campeón doce años después de su debut (finalista) en Marruecos

A semanas de cumplir 31 años (1/5/82), Tommy Robredo Garcés levantó su 11° título ATP en el ATP250 Casablanca (Marruecos), al vencer en la final al sudafricano Kevin Anderson 7/6 4/6 6/3. El español tuvo que luchar y mucho durante todo el partido para poder derrotar al segundo preclasificado, actual 29° del ranking. El primer set arrancó con el sudafricano más firme desde el fondo de la cancha, quiebre arriba, resultado que pronto Robredo emparejó hasta llegar al tie-break que se llevó 8/6. En el segundo set Anderson volvió a quebrar primero pero esta vez se llevó el parcial 6/4. El tercero fue parejo hasta el quiebre del español, diferencia que mantuvo hasta el final del partido. El nacido en Hostalric salvó cuatro puntos de quiebre, supo sobrellevar la situación adversa y se adjudicó su décimo trofeo sobre arcilla.

Pero no todo era alegría para Robredo hasta no hace mucho tiempo. Tommy estuvo seis meses fuera de las canchas durante 2012 por una lesión en su pierna izquierda (operado en febrero del 2012 por una tendinopatía y una fibrosis en el abductor) que lo alejó del circuito profesional. Eso hizo que su ranking se desplomara y tocara el puesto 471° del ranking mundial en mayo del año pasado. Pero rápidamente, luego de pasar por el quirófano, volvió a la competencia, aunque como en sus comienzos en el circuito, en los Challengers. Con la humildad que lo caracterizó siempre, el español disputó seis Challengers, se adjudicó dos y perdió otras dos finales. Además alcanzó los cuartos de final en Bastad y concluyó el año como el jugador 114° según el escalafón mundial.
Robredo en Caltanissetta, donde empezó su vuelta al circuito

Febrero de dos mil trece mostraba a Robredo con cinco derrotas y solo dos victorias hasta el ATP de Buenos Aires. La semifinal de la Copa Claro en el Buenos Aires Lawn Tenis lo ubicó en el Top100 una vez más. Derrota en octavos de final de Acapulco frente a Almagro y primera ronda de Indian Wells ante Matosevic, el cuadro de Miami no lo encontraba en el Main Draw, por lo que prefirió dedicarse de lleno a la gira europea de polvo de ladrillo. Al conocer que no disputaría el "Quinto Grand Slam", se trasladó a la ciudad de Barcelona, a la arcilla española. Luego de casi un mes de ensuciarse las medias con el ladrillo anaranjado, en el primer certamen de la seguidilla de torneos en clay, gritó campeón.

En Marruecos ganó su primer torneo después de las lesiones que lo tuvieron a mal traer durante casi un año y medio. Esto declaró: "Estuve ganando partido a partido y hoy la verdad es que estuve nervioso, porque sabía de la importancia que tenía para mí esta final. Quería ganar por la gente que me apoyó y al final pude. Y eso me pone muy contento". El exnúmero cinco del mundo y campeón del Masters Series de Hamburgo en 2006, mantuvo la tendencia española del certamen tras el bicampeonato de Pablo Andujar en 2011-12 y los títulos años anteriores de Tomas Carbonell 1996, Alberto Martín 1999, Fernando Vicente 2000, Santiago Ventura 2004 y Juan Carlos Ferrero 2009.
La alegría de Robredo, campeón tras dos años

Tommy, 72° del mundo, escaló a la posición 43°, lugar de privilegio que le permitirá ingresar a todos los torneos, sin preocuparse por la clasificación a los mismos o los Challengers. Esta fue su segunda participación en Casablanca, al haber participado en la edición 2001 y perder ante Guillermo Cañas en la final. Robredo llevaba más de dos años sin levantar un trofeo, desde que derrotó en Viña del Mar 2011 a Santiago Giraldo en la final. Ahora su récord en finales ATP  ascendió a 11-7. "El objetivo ahora mismo es llegar ganando la mayor cantidad de partidos posibles hasta Roland Garros y después pensaré lo que quiero. Lo importante es que después de ganar este torneo me acercaré a los primeros 40 lugares y así me evitaré jugar fases previas o pedir invitaciones", declaró Robredo luego de la consagración en Marruecos.

Kevin Anderson subió tres puestos luego de perder la final y se ubica como el jugador número 26° del mundo, el ranking más alto de su carrera. Para el sudafricano fue la segunda final del año, luego de perder en enero ante Tomic en Sidney. Con dos títulos en su haber en cinco finales disputadas, el tenista de 26 años disputó su primera definición sobre arcilla. En 2013 ya tuvo victorias sobre Ferrer y Simon, casualmente ambos triunfos fueron en Indian Wells hasta que cayó en cuartos de final frente a Berdych. También alcanzó los cuartos en Delray Beach y los octavos en el Australian Open. Dueño de un juego muy vertiginoso, netamente de ataque y un saque muy potente, gracias a sus 203cm de altura se convirtió en 2013 en un jugador a tener en cuenta. Anderson está en la edad justa de maduración para pegar el salto de calidad necesario e instalarse en el Top20 y ver si tiene las agallas para pelear por un lugar en el Top10. El tiempo dirá.


Muy a la moda

En su vuelta tras la lesión, a Robredo se lo ve con gafas en cada uno de sus partidos diurnos, además de su característico reloj en la muñeca izquierda. Eso se debe a la campaña de concientización de la que formó parte hace casi un año y que hoy aplica a su vida. Tocado de cerca con un caso de cáncer de piel, el campeón del Orange Bowl Sub16 y finalista de Roland Garros junior, decía sobre los cuidados del sol: "Es necesario protegerse con gorras, gafas y fotoprotectores y dejar de pensar que así no nos pondremos morenos porque llegas a estar moreno igual. Llega un día en que te das cuenta de que cada año comentemos el mismo error, y que no puede ser. Los niños son especialmente sensibles al sol, por lo que es importante educarles correctamente y que aprendan a fotoprotegerse igual que aprendieron a lavarse los dientes. Que se convierta en un hábito diario, en una rutina”. Chapeaux Tommy

Sus padres, especialmente su papá Ángel Robredo, fanáticos del grupo de rock británico "The Who",  nombraron a su hijo "Tommy" por la "ópera rock" de la banda llamada "Tommy" que más adelante el propio hijo compraría para adentrarse en el tema y saber el porqué de su nombre. En junio del 2007, él y su padre conocieron a la banda en la Arena Wembley de Londres.

Daniel Vitale Pizarro