Mostrando entradas con la etiqueta ATP500. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ATP500. Mostrar todas las entradas

23 marzo 2021

Revelación confirmada

La irrupción de Aslan Karatsev en 2021 es de esos que se recordarán por muchos años. El ruso de veintisiete años, en un abrir y cerrar de ojos pasó de ser un desconocido jugador del circuito Challenger a un peligro para cualquier jugador del circuito ATP. Parte del equipo ruso campeón de la ATP Cup, semifinalista del Australian Open (desde la clasificación), campeón junto a Andrey Rublev del ATP250 Doha en dobles y en su primera final ATP, gana uno de los torneos más competitivos de la temporada, el ATP500 Dubai. El trotamundos ruso que viviera en Tel Aviv, Moscú, Halle, Barcelona y Minsk, finalmente pudo encauzar el rumbo de su vida y de su carrera deportiva.

A pesar de ser el mejor U12 de Israel (2007) y el número uno ruso U18 (2011), su trayectoria internacional como Junior no fue exitosa. 47° ITF Junior y sin títulos en individuales, para nada despreciable pero poco por las expectativas generadas en Israel y Rusia, su primer torneo ganado como profesional fue a los diecinueve años en un Future en Rusia (2013). En su lento pero progresivo camino hacia la elite del tenis, vivió en Moscú a las órdenes de Dmitry Tursunov, quién le recomendó y ayudó a mudarse a Halle. Tras dos años en Alemania, su siguiente 'casa' fue Barcelona (Bruguera Tennis Academy), en donde fue entrenado por Alberto López, exentrenador de Garbiñe Muguruza.

Entre sus cambios de residencia, academias y entrenadores, disputó dos Juegos Mundiales Universitarios "Universiadas" representando a Rusia. En los juegos de 'Gwangju 2015' (Corea del Sur) ganó la medalla de plata en individuales (Hyeon Chung) y la de bronce en dobles mixtos, y en 'Taipei 2017' (Taiwan) logró el oro en dobles masculinos. También bajo bandera rusa, entre ambos Juegos, debutó en Copa Davis en Moscú ante Holanda en julio de 2016, cayendo en tres sets ante Matwe Middelkoop con la serie ya terminada 4-0 (4-1).


Ese año sufrió una lesión en su rodilla que lo alejó de las pistas durante tres meses. Su vuelta no fue la esperada ya que tuvo que volver a parar otros tres meses por dolores en la misma rodilla, lo que provocó que perdiera casi por completo su ranking ATP. Fuera del Top700 ATP con veinticuatro años y problemas financieros, Aslan finalizó la temporada ganando un Future en Doha y decidió nuevamente emigrar a otro país en busca de buenas sensaciones. Bielorrusia era el quinto país en el que probaría suerte (Rusia, Israel, Alemania y España), motivado por su nuevo entrenador Yahor Tatsyk al que conoció mientras disputaba Futures y que apostó por él cuando pocos lo hubieran hecho. 

Desde que se mudó a Minsk, entre 2018 y 2020 ganó seis Futures y dos Challengers. Pandemia de por medio, en 2020 volvió a su Vladikavkaz (Rusia) natal durante tres meses para luego ir a Estados Unidos a disputar algunas exhibiciones, siendo de los pocos que no dejaron de jugar al tenis. Tras no cumplir con el objetivo planteado de alcanzar el Top100 (112°), decidió iniciar 2021 desde cero, sin la presión de obtener buenos resultados para conseguir dinero y puntos ATP como durante toda su carrera. Pero nadie, ni siquiera él y su equipo, esperaban esta explosión en tan poco tiempo y con resultados espectaculares.

"Diría que estos resultados son producto de un trabajo largo que iniciamos con mi equipo hace tres años. Es verdad que hace un año estaba perdiendo clasificaciones en Challengers (253° ATP), pero seguí trabajando, nunca bajé los brazos y de repente, todo explotó en 2021. Nadie sabe cuándo comenzarán a producirse tales resultados", declaraba Karatsev que mantiene los pies sobre la tierra a pesar de su presente de ensueño. Aslan atribuye gran parte de su presente a su entrenador y a la ciudad donde eligió vivir: "Minsk es una ciudad maravillosa, vivo allí hace tres años. Entreno en el J-PRO. Se han creado todas las condiciones. Todo es muy conveniente, la ciudad es pequeña y acogedora. Me siento cómodo".

“Si logra jugar así, se va a cansar de ganar partidos”, había dicho Diego Schwartzman luego de caer ante él en el Australian Open, pronosticando el futuro a corto plazo de Karatsev. Es que su juego ultra agresivo, ahogando a los rivales desde el fondo de la pista, impide que desarrollen su juego, obligados a defender o contraatacar y cediendo la iniciativa de los puntos por el ritmo infernal de pelota de Aslan: "No sé por qué parece fácil desde fuera, pero mi tenis no me parece fácil. Intento jugar un tenis agresivo jugando cerca de la línea de fondo. Se ve espectacular, pero no sé por qué se ve fácil. Pongo énfasis en imponer mi juego y terminar el punto en la red".

Daniel Vitale Pizarro

28 septiembre 2020

Revancha alemana

Ver esta publicación en Instagram

#5 Thank you Hamburg. Thank you audience🇩🇪🖤 #hamburg #atp500

Una publicación compartida por Andrey Rublev (@andreyrublev) el


Era el jugador más en forma previo al Australian Open y vuelve a ser el jugador mejor preparado para Roland Garros. Andrey Rublev está viviendo una temporada fantástica a pesar del parate obligado por la Pandemia. El ruso de veintidós años no solo regresa a su mejor ranking en Roland Garros (12°) sino que será el segundo campeón por triplicado del año junto a Novak Djokovic que ganó cuatro torneos más la ATP Cup en enero. A falta de torneos y al no haber llegado lejos en Roma (segunda ronda), Hamburgo se presentaba como el torneo ideal para tomar el ritmo necesario antes de disputar El Abierto de Francia. Finalista en 2019 ante el bicampeón Nikoloz Basilashvili, en 2020 el cuadro no tenía nada que ver con el de doce meses atrás.

Embed from Getty Images 

Disputado luego de Wimbledon desde 2009, año en el que Hamburgo dejó de ser Masters1000, la Pandemia permitió que el torneo más importante de Alemania vuelva a desarrollarse antes del Grand Slam parisino. La ubicación en el calendario produjo que el cuadro principal contara en esta edición con mejores jugadores, a diferencia de la última década. A modo comparativo, el año pasado el octavo preclasificado fue el 37° ATP y en 2020 ese lugar fue ocupado por el 16° ATP... En ese contexto, Rublev partía como quinto favorito con dos Top10 en su parte del 'main draw'. La temprana derrota de Daniil Medvedev abrió un poco el cuadro pero no evitó a Roberto Bautista Agut (11°) en cuartos de final y a Stefanos Tsitsipas (6°) en la final.


La definición fue muy igualada. Compañeros de generación (1997-98) y de muchas batallas futuras, se disputaban el debut como campeones en un ATP500 y el que pudo sobrellevar mejor la presión fue Andrey Rublev: “Es una sensación increíble [ganar un título ATP 500]. Me di cuenta solo cuando dijeron 'doble falta'… unos segundos después comencé a darme cuenta de que se acabó y gané. Es un sentimiento impresionante. Yo estoy feliz. Iba a la cancha sin miedo. El partido fue muy emocionante. En el tercer set estuvo dos veces quiebre arriba. Tuve un poco de suerte en el 5-4... y rompí su servicio. Creo que fue un poco mental. Tal vez Stefanos se decepcionó un poco porque no pudo cerrar el partido y luego, al final, todo fue muy rápido y gané".


Desde que Hamburgo dejó de ser Masters1000 y cambió de fecha en el calendario, el torneo alemán fue el ATP500 más propenso a ganadores sorpresivos o de bajo ranking. Andrey Golubev (2010), Leonardo Mayer (2014 y 2017), Martin Klizan (2016) o Nikoloz Basilashvili (2018-19) fueron los campeones que no estaban en la consideración del público ni organizadores para levantar el trofeo y que luego no lograron grandes resultados en otros certámenes del circuito. Andrey no quería que la final del año anterior fuera solo una cuestión del azar y en un cuadro super competitivo destacó por encima de todos gracias a su potencia desde el fondo de la cancha y a su desparpajo a la hora de golpear la pelota como si no hubiese un mañana.
Segundo jugador con más victorias ATP del curso (25) gracias a los títulos en Doha, Adelaida y Hamburgo y a los cuartos de final en el US Open, el nacido en Moscú no esconde sus intenciones de alcanzar el Top10 e intentará clasificar al ATP Finals en su última edición en la 'Arena O2' de Londres. Entrenado desde 2016 por el español Fernando Vicente, principal culpable de la mejora táctica de Rublev y de los gritos de aliento en un claro español "vamos", el nacido en Moscú va cosechando triunfos en la superficie que menos beneficia a su juego, a base de un mayor orden táctico y mental, sin renunciar al poder de fuego con su derecha.
Atrás parecen haber quedado los días de enojos sin sentido y festejos inapropiados, actitudes que repetía tanto dentro como fuera de una pista de tenis, producto de la rebeldía de un joven que fue el mejor del mundo en Junior, que prometía mucho pero que no terminaba de dar el salto de calidad que todos esperaban. Su desmesurada potencia genera indefectiblemente irregularidad en sus tiros y en eso están trabajando de un tiempo a esta parte junto a Vicente y su cuerpo técnico: “Es un chico nervioso, tiene sus objetivos y la gente apunta muy arriba. Hay que ser realista y ayudarle a dejar a un lado el estrés y acompañarlo en lo mental, que vea que si pierde vamos a estar ahí. Sabe de sus debilidades, aunque a veces es muy impulsivo. Pero es el carácter que tiene y estamos trabajando en ello”.

Daniel Vitale Pizarro

28 octubre 2019

El patio de su casa







Una publicación compartida de Roger Federer (@rogerfederer) el

A Roger Federer no solo lo une a Basilea el haber nacido en la homónima ciudad suiza del cantón alemán. Su primer contacto con el evento tenístico fue en 1993 (doce años) cuando lo eligieron para ser recogepelotas. En 1997, el helvético de dieciséis años debutaba como tenista profesional en el ATP Basilea, gracias a una invitación por parte de la organización para disputar la clasificación. Veintitrés ediciones después desde su debut en Suiza, las quince finales alcanzadas en su ciudad natal lo convirtieron en el hombre récord de la Era Abierta en disputar definiciones en un mismo certamen y los diez títulos conseguidos allí, récord personal de más trofeos en un mismo torneo junto con Halle. Quizás por eso las lágrimas luego del triunfo en medio de una ovación que parecía interminable.
"La gente piensa que solo estoy ahí, obteniendo el título, pero hay mucho más que eso. Manejar a cuatro niños es todo un desafío, un lindo reto. Y cuando estoy allí y recuerdo todo eso en mi cabeza, me llega y no puedo controlar mis emociones. Con la música de fondo y los niños entrando en la pista... todo suma. Estas victorias significan mucho para mí. Al principio me resultaba incómodo mostrar mis emociones en público pero ahora es parte de mi carrera. No pretendo llorar, pero me viene de forma natural". Amado en todo el mundo por su forma de jugar pero sobre todo por su forma de ser más que por sus resultados inalcanzables, Federer no esconde sus emociones porque no puede, y eso lo hace aun más querible para el público.
El número tres del mundo, sincero sobre sus posibilidades de ganarnunca imaginó este presente: "Tengo sensaciones encontradas. Al inicio de mi carrera, luego de perder dos finales seguidas en Basilea (2000-01), creía que nunca iba a poder ganar aquí. Hoy pienso que en algún momento esta racha ganadora (cinco títulos) se tiene que terminar; lo pensé el año pasado y esta temporada también lo hice. Para mis fans es lógico que juegue semifinales o finales aquí, pero para mí no lo es. Cuando se acercan a mí, me dicen: 'nos vemos el domingo, ya tengo las entradas'. Antes del torneo tuve la sensación de que caería antes de la final. Soy muy realista y sé que el margen de error aquí es muy pequeño. Por eso estoy muy sorprendido de haberlo logrado otra vez".
Primer título con 38 años y cuarto de la temporada, el longevo jugador se acerca a las cuatro décadas con un nivel de tenis asombroso. Rápido de piernas, infalible con su servicio, dominante con sus golpes de fondo y cerrando muchos puntos en la red cual doblista experimentado, Roger parece no envejecer. Al contrario, su juego rejuvenece. Desde Wimbledon que no se mostraba tan fino con sus golpes, una derrota que le costó digerir pero que pudo hacerlo antes de fin de temporada, otra muestra de lo fuerte mentalmente que se hizo con los años. "La experiencia te ayuda en los momentos oscuros", dijo tras ganar en Suiza, haciendo alusión a la durísima derrota en el All England, la más dolorosa de su carrera que 'por suerte' le llegó con 37 años y no siendo un adolescente...

Embed from Getty Images

En Basilea la tradición se respeta y como todos los años, como cuando el propio Federer fue recogepelotas, el campeón de turno les entrega una medalla a cada niño y pizza para todos, una celebración que a Roger le recuerda lindos momentos. Sin París en su calendario 2019 ni las 'Finales de Copa Davis' en Madrid, su temporada finalizará en Londres luego de disputar su decimoséptima 'Copa de Maestros' en donde acumula seis títulos en diez finales disputadas (récords históricos). El suizo emprenderá luego del Masters una gira por Latinoamérica en la que, de no ocurrir cancelaciones de último momento, visitará México, Colombia, Ecuador, Chile y Argentina. No será una gira de despedida porque sabemos que, si el físico lo acompaña, competirá durante todo 2020.


Daniel Vitale Pizarro

07 octubre 2019

No todo es arcilla


Finalizada la temporada de arcilla larga (post Wimbledon), los resultados y el rendimiento no acompañaron a Dominic Thiem. Tras la final de Roland Garros, fuera del polvo de ladrillo el austriaco no pasó de cuartos de final pero más preocupante aun era su rendimiento, tan alto en París y tan irregular luego. Tocó fondo en Copa Davis al perder ante Emil Ruusuvuori (163° ATP). Esa derrota le sirvió para analizar el porqué de los malos resultados en medio de la mejor temporada de su carrera, campeón de Masters1000 y N°4 ATP. La 'Laver Cup' sirvió para distenderse y ponerse a punto desde lo mental para encarar el tramo final de la temporada de la mejor manera posible e intentar clasificarse al Masters gracias a la gran cantidad de puntos cosechados durante la primera mitad del año.
Su calendario en Asia iniciaba en Beijing (China), gira en la cual apenas había ganado tres partidos en diez torneos disputados entre Japón y China desde 2014. Pero la capital china iba a cambiar ese récord altamente negativo de Dominic en Asia. Las buenas sensaciones en la pista iniciaron desde los entrenamientos y se extendieron durante toda la semana, hasta la final. Richard Gasquet, Zhizhen Zhang, Andy Murray, Karen Khachanov (9°) y Stefanos Tsitsipas (7°) fueron sus victimas previas a levantar su 15° trofeo de campeón ATP, cuarto del año, en su mejor temporada también en cuanto a cosecha de títulos, igual que en 2016 pero con mayor jerarquía de torneos.


"Es satisfactorio, pos supuesto. Probablemente, considero este como mi segundo título más grande porque el cuadro fue extremadamente duro. El último sembrado era el número trece del mundo, por lo que fue casi como un Masters 1000. Tanto Indian Wells como Beijing se adaptan bien a mi juego, son canchas duras pero de de velocidad lenta, tengo un poco más de tiempo, por eso he tenido estos éxitos. Ahora debo ponerlo en práctica en las canchas más rápidas, aunque estoy muy contento por mi actuación en cemento esta temporada. Ahora tenemos cuatro grandes torneos por delante, así que trataré de usar este impulso", declaraba "Dominator" en conferencia de prensa sobre la importancia del título en Pekin.







Una publicación compartida de ATP Tour (@atptour) el 

El primer objetivo de la gira asiática, clasificar al Masters, fue cumplido al alcanzar la final en Beijing. Thiem disputará en Londres su cuarto Torneo de Maestros, cita en la cual nunca pasó el 'round robin' pero que siempre ganó un partido en su grupo (3-6). Cinco del mundo, su hoja de ruta marca Masters1000 Shanghai, ATP500 Viena en su país, M1000 París y las 'Finales ATP'. En el mejor año de su carrera, el austriaco ganó en lugares donde no conocía el éxito (Indian Wells, Barcelona, Kitzbuhel y Beijing). 6-3 su récord en 2019 ante miembros del Top10, cuatro de esas victorias fueron ante el Big3. Temporada que nunca olvidará.
El doble finalista de Roland Garros explicó su mejoría sobre canchas duras en 2019 pero aclara que tanto Indian Wells como Beijing, no son 'canchas rápidas': “Hemos trabajado muy bien algunos aspectos que creo que me ayudaron en superficies más rápidas, en canchas duras. Creo que nunca había ido tantas veces a la red como hoy, eso es justo lo que debía hacer. Es muy importante acortar los puntos, terminarlos en la red. En eso trabajamos con Massú y de momento vale la pena. Mis dos títulos más importante han llegado sobre pista dura, pero debo ser honesto y aceptar que son canchas bastante lentas, canchas duras que se adaptan a mi juego, donde es bueno jugar con topspin. Ahora falta ver si también puedo atacar la red en las superficie rápidas, espero que pronto pueda levantar algún título en esas condiciones”.

Daniel Vitale Pizarro

05 agosto 2019

Tómalo o déjalo







Una publicación compartida de NK (@k1ngkyrg1os) el

Nick Kyrgios siempre es noticia. Pierda o gane, los medios especializados siempre hablan de él. Tiene un magnetismo con la prensa como ningún otro tenista. El australiano genera en los espectadores esa especie de amor-odio de la que no pueden escapar. Incluso su sola presencia invita a que fanáticos de otros deportes sintonicen la señal deportiva que transmite sus partidos o paguen una entrada si se encuentran cerca de la ciudad donde se disputa el torneo. Niños y adolescentes le piden a su padres "la raqueta de Kyrgios", sin saber siquiera la marca ni las especificaciones. El marketing, pilar del siglo XXI, apoyado en una personalidad poco usual en el tenis y acompañado de buenos resultados, tan esporádicos como sorprendentes, está dando sus frutos.

Embed from Getty Images

Dueño de un servicio devastador y con una facilidad llamativa para golpear la pelota y hacer daño, muchas veces sin buenos apoyos, el australiano se mofa de sus rivales con tiros para todos los gustos. 'Drop shot' desde cualquier punto de la cancha, 'gran willy', 'tweener', planazo bomba, ace de segundo saque a velocidad récord, saque de abajo, subida a la red sorpresiva o el SABR, son algunos de sus golpes favoritos que lanza en cualquier momento del partido, sin importar el marcador. Esta semana agregó a su amplio repertorio, la consulta a un espectador sobre donde servir durante el match point, estrategia que le "sirvió" para ganar sus últimos tres partidos y el título en Washington (USA). Un personaje único.


"Tengo gente junto a mí que me apoya en toda circunstancia y que nunca perdió la fe en mí, incluso cuando ni yo no creía en mis posibilidades. Esta semana significa mucho, no tanto por la victoria, sino por haber conseguido demostrarme a mí mismo que soy capaz de jugar a un nivel muy alto. Siento que he mejorado mucho como persona esta semana. Mi único objetivo es adquirir rutinas que me permitan estar sosegado y jugar a un alto nivel con continuidad. Quiero crecer como ser humano, aspiro a ser mejor persona a través del tenis. Si lo consigo, los resultados llegarán", declaraba ante los micrófonos el nacido en Canberra (Australia) tras disputar el mejor torneo de su carrera en cuanto a nivel de tenis, rivales e importancia del certamen.

Embed from Getty Images

Pero no todo es positivo en la vida tenística de Nick. Sus extravagancias y faltas de respeto a los rivales generan mucha controversia con público y sus colegas. Ya perdimos la cuenta de cuantas multas acumula en su carrera, la mayoría por actitudes totalmente repudiables. Sus declaraciones antes y después de los partidos tampoco son bien recibidas por tenistas y fanáticos, sobre todo cuando apunta contra Nadal y Djokovic. En un deporte donde prima la caballerosidad tanto dentro como fuera de la pista, Kyrgios no hace otra cosa que salirse del libreto y romper los estereotipos, algo más propio de los años '70-'80 con Connors, McEnroe, Lendl y compañía, antipáticos que poco les importaba quedar bien con el público
Pero las épocas cambiaron y la atención sobre los protagonistas también. Hoy hay micrófonos y cámaras por todo el estadio, por lo que inconscientemente el jugador se vuelve políticamente correcto. John McEnroe dijo en más de una ocasión que durante estos años no podría haber sido profesional ya que sus exabruptos no serían tolerados. Pero sucede algo extraño, a la inversa de décadas pasadas. Por aquellos años, eran pocos los extrovertidos, hoy son pocos los introvertidos. El deporte cambia porque la sociedad cambia y la necesidad de destacarse y que los demás lo sepan, ha trascendido fronteras. El tenista hoy no solo es tenista, es una marca en sí mismo que debe promocionar para conseguir mejores sponsors y empatía con los espectadores.


Ver esta publicación en Instagram

🇦🇷 El impacto de las redes sociales en el Tenista. Termina un partido, y no hay tiempo para saborear una buena victoria o mascullar “bronca” por una derrota, ni de pensar en el partido que concluyó. Casi inmediatamente el jugador toma su teléfono celular, y no sé exactamente con que fin, mira sus redes sociales. Al despertar por la mañana, antes de dormir, durante el almuerzo, cena desayuno, etc,etc la gran mayoría de los Tenistas están inmersos en las redes sociales Durante un viaje, en auto, en tren, en un almuerzo sacando fotos a un plato espectacular para subirlo a las redes sociales, y me pregunto si no disfrutan más de mostrar que van a comer un plato exquisito que de comerlo, o de mostrar que están ante un paisaje hermoso que de mirarlo. Similar situación que ocurre cuando filman un partido de fútbol en la cancha (¿por qué no lo miran por televisión entonces?) Los ejemplos abundan y mis comentarios no son una crítica, sino plantear un interrogante acerca de la influencia que estos comportamientos tienen sobre su rendimiento tenístico. Y la verdad es que no lo sabemos, porque todo esto es muy nuevo, y también muy potente...me pregunto qué pasa por la cabeza del jugador con todos los comentarios que recibe y lee de sus seguidores luego de una derrota, o cómo influyen las cantidades de sugerencias que recibe de sus allegados, debido a la facilidad para la comunicación, en la manera en la cual debe encarar un partido o aspectos de su carrera. En mi opinión es un tema apasionante, y larguísimo, mi intención con este post es plantearlo. Por lo pronto creo que sería interesante que las redes sociales de un Tenista, fueran manejadas por un profesional de la comunicación, y que ellos mismos solo manejaran sus redes personales a las cuales solo tuvieran acceso sus allegados. Me surgen muchos interrogantes pero me gustaría conocer sus opiniones @tenisalbamonte #GSM
Una publicación compartida de Franco Davin (@franco_davin) el

Kyrgios entendió el negocio a la perfección y junto a Yonex y Nike, explotan las redes sociales, su vestimenta y raquetas se agotan en las tiendas y, por ende, las arcas del terceto no paran de crecer. Más aun cuando sus resultados deportivos se conjugan con todo lo bueno que tiene y no se mezclan con todo lo malo, o no se mezclan lo suficiente como para perder partidos. Exactamente eso sucedió en Washington. Algo para destacar es su récord de 5-1 ante el Top10 en 2019 con victorias ante Nadal (2°), Isner (9°), Zverev (3°), Tsitsipas (6°) y Medvedev (10°) y una derrota contra Nadal (2°) en Wimbledon, con un H2H total frente al Top10 de 20-31, nada mal para un jugador que fue 13° ATP y que casi nunca es protagonista en los grandes torneos.

Daniel Vitale Pizarro