27 de enero de 2014

Dejó de ser "el otro suizo"

Sampras sonríe más que Stan

El ranking (8°) y el nivel demostrado por Wawrinka durante 2013 y en Chennai 2014 (campeón) vislumbraba que de no pasar nada extraño, el suizo tendría un buen Australian Open. ¿Pero alguien hubiera apostado que Stanislas Wawrinka sería el campeón? La victoria ante Novak Djokovic (2°) en cuartos de final en un partido parecido al que disputaron el año pasado pero en octavos de final, fue el match que puso a "Stan" como candidato a la final tras ese 9-7 en el quinto en su favor (12-10 fue en 2013 pero en su contra). Dejó a Berdych (7°) en semifinales en cuatro sets, al igual que en octavos de final en US Open 2013. Gracias a esas dos victorias ante Top10, llegaba a su primera final de Grand Slam. Del otro lado de la red estaba Rafael Nadal (1°), con todo lo que implicaba eso.

El español llegaba a su decimonovena final de un Slam, con el aliciente de poder igualar a Pete Sampras en cantidad ganadas (14) y de ser el único jugador en la Era Abierta en coronarse dos veces en cada Major. En frente, Wawrinka disputaba su primera final de esta magnitud con trece derrotas en fila y ningún set ganado ante Nadal. Un reto no solo tenístico, sino físico y mental. Las ampollas en la mano izquierda que generaban incertidumbre durante gran parte del torneo, habían perdido importancia luego de la aplastante victoria en SF contra su rival de toda la vida, Roger Federer, en tres sets. En la final su problema no sería su mano, sino su espalda.
Esa espalda...

Un primer set brillante de "Stan The Man" dejó en claro que no había llegado hasta allí por pura casualidad. El segundo set también fue para el suizo pero ya aparecieron los dolores en la espalda de "Rafa", principalmente cuando servía. A pesar de eso, el balear se llevaba al tercer set, a fuerza de sacrificio y entrega, sumado a los nervios de Wawrinka que se encontró con un marcador muy en su favor ante Nadal en la final de Australian Open, mucha presión junta para un debutante en estas instancias. El cuarto set fue todo para #Stanimal (TT en Twitter) que a pesar de sacar 4-2 y perder su servicio, victima una vez más del nerviosismo, pudo llevarse el encuentro y ser el campeón del Abierto de Australia por 6/3 6/2 3/6 6/3.

"El año pasado perdí un partido loco, lloré mucho después del partido. Mucho ha pasado en un año, y aún no sé si estoy soñando o no... Lo sabré mañana en la mañana", fueron las primeras palabras del nacido en Lausanna luego de obtener su primer Grande, y agregaba: "Lo siento mucho por "Rafa", espero que esté bien su espalda. Es un gran tipo, un buen amigo y un tremendo campeón. Siempre es un placer enfrentarlo. Muy bien hecho por volver al N°1".

Un momento que jamás olvidará

La derrota de Nadal no fue una más en su carrera. Al igual que Roger Federer cuando derramó lágrimas en Melbourne ante el propio mallorquín, "Rafa" hizo lo mismo pero contra otro suizo, tras la impotencia de no poder rendir como durante todo el torneo, especialmente en su servicio, quizás el golpe que más evolución tuvo en los últimos meses. "En el peloteo sentí algo, mi espalda se quedó clavada. Me estaba limitando cada vez que sacaba, me sentía sacando muy bien, pero fue cada vez un poquito peor, hasta que no podía más. He dado todo lo que tenía en la pista, no tengo más. No puedo hacer nada más que irme a casa tranquilo porque he hecho todo lo que he podido. No he competido como me hubiera gustado", declaró "Rafa" tras un lagrimeo por la frustración.


Angustiado, el trece veces campeón de Grand Slam siguió dando explicaciones: "Era un partido bonito y yo venía jugando bien, sabía encontrar soluciones para luchar al límite, y ahora lo que toca es felicitar a Stan, que aparte de un buen amigo y tener una gran relación con él, es buena gente, y que gane este tipo de gente siempre es positivo. Estoy contento por él porque ha hecho un torneazo". Un caballero dentro y fuera de las pistas, como siempre.


Una imagen vale más que mil palabras

Stanislas Wawrinka se transformó en el segundo suizo en la historia del deporte blanco en ganar un Slam, algo que pone a la vanguardia a su país siendo la única nación con dos jugadores activos con ese palmarés. Stanislas está invicto en lo que va de la temporada al triunfar en Chennai y en el Abierto Australiano, 10-0 en 2014, con tres victorias a Top10. A los 28 años, apenas es su sexto título ATP, una suma escasa para el jugador que es, más allá del triunfo del domingo. El "suizo del año" (galardón que entrega el país desde 2002, que obtuvo Federer en 2003) ascendió cinco puesto dentro del Top10 para ubicarse por primera vez en su carrera como N°3 del mundo, por encima de Roger Federer en el escalafón mundial. De apellido polaco, hijo de padre alemán, madre suiza y con abuelos checos, junto a su nuevo entrenador Magnus Norman, el "otro suizo" hizo lo que Federer no pudo, vencer a Nadal en Australia.
Ilham Vuilloud (en las gradas), Alexia Wawrinka y Stan, juntos.

En 2011, Wawrinka decidió alejarse de su mujer Ilham Vuilloud (una reconocida presentadora de TV suiza) e hija para dedicarse 100% al tenis, sin distracciones, cansado de amenazar los puestos de vanguardia pero sin llegar a esos lugares. Doce meses después de esa experiencia, el nacido en Lausanna volvió a la paz de su familia y a creer que puede enfocarse en su "trabajo" sin despegarse de los suyos. Y vaya si esa "vuelta" dio sus frutos...

Daniel Vitale Pizarro

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