08 abril 2013

Poker de Ases


Carlos "Hulk" Berlocq

Juan Mónaco disputó cinco torneos ATP en 2013, perdiendo en todos en primera ronda. Sus únicas dos victorias en el año fueron por la primera ronda de la Copa Davis ante Florian Mayer por los puntos y frente a Tobias Kamke, con la serie ya definida. Tras terminar el año en el puesto 12°, hoy es el actual número 19°, con una merma en lo tenísitico visible, sumado a las molestias en su muñeca que no le permitieron estar al 100% durante la temporada.

Horacio Zeballos, actual 39° del ranking mundial, vive un presente de ensueño. Campeón en un Challenger en Brasil en enero, llegó a la serie de primera ronda ante Alemania para formar dupla con Nalbandian y brindarle el punto del pase a cuartos de final. Con la confianza en alza por su presente en el circuito, hilvanando cuatro títulos challengers desde 2012 y su actuación en Copa Davis, tuvo su debut como campeón en el circuito en Viña del Mar, venciendo en la final ante un tal Rafael Nadal. Brillante Horacio. Retiro en San Pablo por cansancio físico, llegaría a cuartos de final en Acapulco para alcanzar el puesto 39°, el más alto de su carrera. Luego caería en primera y segunda ronda en Indian Wells y Miami respectivamente.


Carlos Berlocq, a poco más de un año de su mejor ranking tras la final en Viña del Mar en 2012 tocando el puesto 37°, durante 2013 en ocho torneos disputados, alcanzó semifinal en Viña y cuartos de final en San Pablo. Su punto más alto fue antes del ATP chileno, durante la Copa Davis ante Alemania, al derrotar a Kohlschreiber, que se retiró cuando concluía el quinto set, demostró un resto físico y un corazón envidiables. Tras retirarse de Miami por una molestia en la rodilla izquierda, el ranking decía que ocupaba el puesto 71° del mundo.

El equipo completo en pleno himno inaugural.

David Nalbandian reapareció en el circuito luego de casi ocho meses para disputar el dobles ante Alemania por la Copa Davis. Luego de la clasificación a cuartos de final, daría la sorpresa en San Pablo al alcanzar la final del certamen, desplegando su tenis exquisito, cediendo en el partido decisivo ante David Ferrer, luego de darle una paliza en el primer set, nivel que no pudo sostener. Dos partidos ganados en cuatro torneos posteriores, el ranking mostraba que el cordobés ocupaba el lugar número 128°. Un presente con más dudas que certezas.


En ese contexto llegaba el equipo argentino de Copa Davis a la serie ante Francia, quizá el país con mejor equipo de la actualidad, por contar con dos Top10 (Tsonga 8° y Gasquet 9°), un Top15 (Simon 13°), un Top30 (Benneteau 27°) y un doblista de lujo como Llodrá, exnúmero tres de la especialidad, ganador de tres Grand Slams, una Masters Cup y la medalla de plata junto a Tsonga en Londres 2012. ¿Quién no quisiera tener todo ese poderío disponible? Por eso, ninguna persona que conozca el tenis y a los jugadores, hubiera pronosticado lo que el domingo sucedió en el Mary Terán de Weiss, lo que hace mucho más meritorio el triunfo de Jaite, Nalbandian y compañía.

El jueves durante el sorteo, se aclaró la duda que reinó durante la semana. Se confirmó la ausencia de Richard Gasquet (semifinalista de Miami la semana pasada), reemplazado por Gilles Simon. El viernes ingresaron a la cancha Tsonga vs Berlocq para disputar el primer punto de la serie, partido que duró 3h 58m y que le dio el 1-0 parcial para Francia, en un encuentro disputado y luchado hasta el quinto set, momento en el cual Jo-Wilfried comenzó a dominar al argentino para terminar con un 6/2 que nada tuvo que ver con el desarrollo del resto del match. Juan Mónaco ingresó a la cancha ante Simon. Después de un irregular primer set por parte de ambos con seis quiebres de servicio, ganado por "Pico" 7/6, el argentino tomó las riendas del partido para derrotarlo en sets corridos. El francés evidenció problemas en su espalda durante el segundo set pero no impidieron que se desarrollara el partido con normalidad.


Mónaco cumplió el viernes pero no aguantó el domingo.

El sábado, Nalbandian y Zeballos sabían que el punto clave era el dobles y asumieron el compromiso de tal partido. Un comienzo arrollador de Llodrá, bien acompañado por Benneteau, significó el primer set y parte del segundo, hasta el tie-break. La convicción argentina y las ganas, lograron imponerse ante la calidad rival y se llevaron el segundo parcial. El tercer set mostró nuevamente la superioridad francesa, que llegó a estar 5-2 con dos sets points. En ese momento empezó la levantada anímica y tenística de la pareja argentina. Hilvanó cinco games seguidos. Smash de David a la espalda de Llodra para salvar el segundo set point, quiebre de servicio, cinco iguales con el saque de Nalbandian, nuevo quiebre y cierre del set con el saque de Zeballos para que el Parque Roca explotara. El nivel era otro. Ya más aplomados, con el respaldo del marcador y el nivel de la pareja en ascenso, dominaron el cuarto set con solvencia. Nalbandian no descolló, pero que aportó el temple de la dupla para que Horacio se soltara y terminara con un nivel superior a todos sus encuentros anteriores.

El domingo, Mónaco y Tsonga disputaban el cuarto punto para cerrar o alargar la serie. Por el nivel de ambos el viernes, se esperaba un partido parejo, aunque el favorito seguía siendo el francés. Y la lógica se dio. Jo-Wilfried salió decidido a atacar al argentino y a fuerza de golpes potentes desde el fondo de la cancha y pocos errores, se llevó el encuentro en sets corridos ante un Mónaco que luchó en los dos primeros sets y que después se desplomó, sin respuestas ni fuerza anímica. Todo se definía en el quinto punto. El pasaje a semifinales estaba en manos de Carlos Berlocq. Finalmente, la duda se disipó. Simon le ganó la pulseada a Bolelli  e ingresó a la cancha para decidir el destino de la serie.

Gran producción y entendimiento

Más de 10.000 almas presenciaron el partido entre Berlocq y Simon. "Charly" salió a la cancha a disputar un partido largo y a intentar concretar la victoria más importante de su carrera. El partido tuvo múltiples quiebres y errores no forzando. La tensión y la presión la sentían ambos jugadores. Berlocq cedió su servicio en el primer set, situación que pudo dar vuelta para adueñarse del parcial. El segundo comenzó igual, aunque el favorecido por la inestabilidad en los servicios fue Simon que emparejó el partido. El tercero fue el set más parejo, pero la mayor intensidad impuesta por el "Gladiador" alcanzó para adelantarse dos sets a uno. 

El cuarto set fue pura emoción. Alimentado por el resultado, "Charly" se adelantó 5-2. Tres match points salvados por el galo, obligaron a Berlocq a sacar para el partido, aunque lo entregó con facilidad. A esta altura el Parque Roca era una caldera, más parecido a una cancha de fútbol. Gritos hasta el hartazgo, banderas y remeras en el aire, alentaban a un Berlocq que no podía cerrar el encuentro. Pero el momento llegó. Gilles, al saque 30-40, falló una derecha invertida, después de salvar dos match points más. Delirio del estadio. Todo un país detrás de una pantalla festejó. 3h 48m, victoria, remera rota, euforia, lágrimas, pataleo en el piso, abrazo con el equipo, saludo a los rivales, agradecimientos y clasificación a semifinal por novena vez en los últimos trece años. Sencillamente espectacular. La hazaña se hizo posible y el sueño realidad.


Algunas declaraciones y sentimientos luego de la hazaña argentina:

El interminable y merecido festejo argentino

Gilles Simon: "Los jugadores utilizaron muy bien el público. Estoy extremadamente desilusionado".

Michael Llodra: "Zeballos jugó muy bien, sobre todo en el último set. Se notó que el público lo liberó. Es un buen jugador, con grandes recursos técnicos".


Carlos Berlocq"No se imaginan el miedo que tenía antes de entrar a la cancha, una presión durante el partido, sentía que me acalambraba. No es porque quiera quedar bien con ustedes, pero saben la fuerza que me dieron, miro el estadio y no lo puedo creer".


Horacio Zeballos: "Estuve muy nervioso al principio. Pero me calmé y todo empezó a salir bien. Desde chiquito que sueño con jugar la Davis. Mi triunfo contra Nadal fue lo más lindo que me ha pasado, pero esto es más grande, es lo más lindo que tiene el tenis".

Martín Jaite: "La verdad es que fue una sorpresa que hayamos dejado afuera a Francia. La clave fue que los jugadores jugaron por arriba de su nivel".

Daniel Vitale Pizarro

02 abril 2013

El cuarto fantástico

Burbujas para los extenuados finalistas

Andy Murray (3°) y David Ferrer (5°) ofrecieron en Key Biscayne una final de alto contenido emotivo. A pesar del favoritismo del británico antes del comienzo, durante el desarrollo del juego y más aun durante el tercer set, la moneda parecía seguir girando, sin caer para ningún lado. Previo a la disputa por el título, era el torneo de las grandes ausencias. Las bajas de Federer y Nadal, las prematuras caídas de Djokovic en cuartos de final frente a un enorme Haas (ver aparte) y de DelPotro ante el ignoto Kamke, el certamen perdía luces a medida que transcurrían los días. Pero Miami dejó lo mejor para el final. Una batalle fue lo que ofrecieron al público, en la que triunfó el que más aguantó y resistió físicamente. Y ese fue Murray.

El español empezó intratable, aprovechó el bajo nivel del escocés y rápidamente se colocó 5-0 en el primer set, parcial que cerró 6/2 contra todos los pronósticos. El segundo set cambió de protagonista. Ferrer disminuyó la intensidad de su juego y dejó agrandar a Murray, que más firme desde el fondo de la cancha, se lo llevó 6/4 y forzó un tercer set para definir al campeón. El tercero fue una catarata de errores por parte de ambos. Peloteos largos y agotadores provocaron que se quiebren el servicio cuatro veces cada uno. Sí, hubo ocho quiebres de servicio en el set decisivo. Recién Ferrer pudo sostener el suyo en el séptimo game, con ambos jugadores agotados, resistiendo tanto física como mentalmente. El escocés volvió a romper el saque del español y cuando sacó para llevarse el partido, una vez más no pudo mantenerlo.
El momento clave del partido llegó en el 5-6, ventaja Ferrer (match point) y al servicio Murray. Luego de una pelota profunda del británico, David golpeó la misma, paró el punto y pidió el "Ojo de Halcón". Ambos arrodillados en la pista por el cansancio, observaron la imagen en la pantalla que mostró que la pelota había tocado la línea y que el punto lo perdía. A partir de ahí, fue todo para el nacido en Dunblane. Andy mantuvo su saque y se llevó 7-1 el tie-break, para sellar un 2/6 6/4 7/6 después de 2 horas y 45 minutos.

"Fue un partido muy cerrado. Tuve mi oportunidad en el punto de partido. La pelota, que estaba muy cerca, la vi salir ... y tomé mi decisión en ese momento. Es un mal momento ahora. No quiero pensar más en eso. Quiero olvidar eso lo más rápido posible", decía el español sobre el match point que no pudo concretar. Murray, opinó sobre el partido luego de consumada su victoria: "Creo que fue un partido emocionante.  No creo que ninguno de nosotros hayamos jugado nuestro mejor tenis. Hubo un montón de saltos y altibajos, y un buen montón de errores de los dos. Pero lo que hice fue luchar duro, y mostré una buena resistencia mental para conseguir ganar el partido, ya que fácilmente pude haber perdido".

Las condiciones climáticas no ayudaron y el físico lo sintió.

La victoria de Murray le permitió levantar su 26° título ATP en 40 definiciones disputadas, siendo Miami su noveno Masters 1000 sobre doce finales. Obtuvo su segundo trofeo del año (Brisbane) y su segunda corona en Miami, igual que Lendl (su coach), Roddick Federer. Por encima se encuentran con tres Djokovic Sampras y muy lejos aun, el seis veces ganador Andre Agassi. El escocés volverá al número dos del ranking, luego de su corta experiencia en ese puesto en 2009 (estuvo cuatro semanas) y desplazará a Roger Federer. Ferrer también subirá un puesto, al superar a Nadal en la cuarta ubicación.

Al igual que en 1995 y 2011, el campeón del segundo M1000 del año triunfó en el tiebreak del tercer set, y en los tres casos cedieron el primer parcial. Además, es la sexta vez que Murray gana un título luego de haber perdido el primer set. El hijo de Judy Murray no triunfaba en un M1000 desde Shanghai 2011, justamente también frente a Ferrer.

Lo hecho por David Ferrer en lo que va del 2013 es maravilloso. Además de mejorar su ranking en relación al 2012 (quinto puesto al cuarto), en abril ya suma dos títulos ATP (Auckland y Buenos Aires) sobre cuatro finales jugadas. 25-5 en lo que va del año (récord hasta ahora), lo único negativo de Ferrer, si se lo analiza desde un punto de vista muy fino, son las trece finales consecutivas que lleva perdidas ante los Top5 de turno, déficit del que es consciente el español pero no tan culpable por la época dorada en la que le tocó jugar. Buena o mala suerte, a David Ferrer es un constante animador del circuito, peleando de igual a igual contra los mejores y ganándole alguna que otra vez.

Una lección de veteranía

Una mención especial merece el alemán Tommy Haas. A días de cumplir 35 años (3/4/1978), se dio el lujo de derrotar en un mismo torneo a Dolgopolov (22°), Djokovic (1°) y Simon (13°) y llegar a la semifinal en Miami. Cayó ante Ferrer 4/6 6/2 6/3 pero demostró un nivel fantástico durante toda la semana y puso a la defensiva a sus rivales, con un tenis exquisito, de los pocos que hay en el circuito, nivel que no pudo sostener ante David. El español hizo que el exnúmero dos del mundo comenzara a fallar durante el tercer set, producto del intenso ritmo de juego propuesto y de los casi 35 años a cuestas del alemán. Haas, el de mejor nivel tenístico durante todo el torneo, subirá al puesto catorce del ranking ATP, un premio más que merecido. Mientras tanto, su hija Valentina de dos años lo disfruta desde la tribuna, aunque no sea tan consciente de lo que su padre está haciendo dentro de una cancha de tenis.

Para un cuadrito familiar

Algo curioso del nacido en Hamburgo. No tiene patrocinador de indumentaria, utiliza su propia ropa, por eso los colores en sus remeras, shorts o zapatillas son de diferentes marcas. Sobre ese tema comentaba en una entrevista: "Mi esposa no puede ocuparse del tema porque tiene que ocuparse de nuestra hija. Entonces, como no tengo ninguna marca patrocinante, tengo que ver yo mismo que me pongo. Abro el armario y me pongo lo que hay. A veces no miro demasiado si los colores combinan, pero uso lo primero que encuentro...". Simple y sencillo, igual que en las pistas.

DATO: Tuvieron que pasar casi diez años para que Federer Nadal aparecieran en el ranking fuera del Top2, algo que inició en noviembre del 2003 y que concluyó hoy, con la salida de ese puesto de Roger Federer a manos de Andy Murray.
Daniel Vitale Pizarro

18 marzo 2013

Hay Nadal para rato


Disfrutando la celebración, como si no lo hubiera vivido nunca... 

¿Quién iba a pensar que Rafael Nadal iba a volver así al circuito profesional, luego de siete meses parado por una lesión en la rodilla? No disputaba un torneo en cemento hacía más de doce meses pero eso no se notó. La pregunta la respondió el propio español luego de la victoria en Indian Wells 4/6 6/3 6/4 sobre Juan Martín Del Potro. "No sabía ni si podría llegar hasta aquí. La sorpresa ha sido mayúscula. Las dos primeras semanas fueron duras porque estaba jugando con mucho dolor. No creo que hubiera podido seguir, pero desde Acapulco la rodilla me dio bastante tregua. Si hace tres semanas me dicen que me podría mover así le hubiera dicho a alguien que estaba loco". El balear dejó en claro como se sintió en Viña del Mar y San Pablo, torneos donde lo vimos disminuido en su forma física, pero no en su tenis.

Nadal volvió a dar una lección de mentalidad ganadora (¿acaso la mejor de la historia?) y de un físico envidiable, olvidándonos casi por completo aquellas molestias que mostró en la gira latinoamericana, que no le permitieron exigirse al máximo, especialmente limitando su explosión y su reacción habitual. Luego de ser superado por Juan Martín en el primer set, rápidamente se repuso en el segundo. Estuvo quiebre abajo (1-3) pero una discusión desconcentró al argentino y Nadal aprovechó esa situación al 100%. "Rafa" ganó cinco games seguidos para emparejar el match. El tercer set inició con un quiebre prematuro que el mallorquín administró hasta el final. "Atajó" los constantes ataques de un Del Potro agotado físicamente pero que nunca bajó los brazos. El nacido en Tandil venía de vencer a Murray y Djokovic, en ambos casos en tres set, por lo que la merma física era lógica.

Aguantó más que su rival

El Rey de la arcilla levantó en Indian Wells su trofeo número 53 en 75 finales ATP y el 22 a nivel Masters 1000. Obtuvo la victoria 600 en el circuito profesional sobre 723 partidos, el mejor promedio de la historia del tenis moderno. Otra marca alcanzada luego de esta final son las victorias en este tipo de certámenes, llegando a 235, solo detrás de Federer que ostenta 272. Ante Del Potro, Nadal aumentó su récord personal 9-3, doblegándolo las últimas cinco veces (una por WO). Es su tercer título en Indian Wells en cuatro finales disputadas (ganó 2007, 2011 y 2013 y cayó en 2009), siempre en años impares, un dato curioso. Y algo más. Aunque sea por dos semanas, porque defiende semifinal en Miami y por recomendación de los médicos no disputará ese torneo que comienza el miércoles, recuperará el número cuatro del mundo, puesto en manos de Ferrer, que volverá al de Jávea al finalizar Key Biscayne.

Del Potro llegó a su segunda final en esta categoría, luego de perder la definición ante Murray en Montreal 2009, y sumó la final de Masters 1000 número 21 para argentina desde 1990, año que se estableció este orden y jerarquía, antes llamados "Super 9". Juan Martín accedió a la final más cansado que Rafael, por los duros compromisos que tuvo que sortear. Derrotó a Murray y Djokovic, a ambos en tres sets y viniendo desde atrás. El recorrido de Nadal fue diferente ya que despachó a Berdych y luego a Federer en sets corridos. Si ganaba se aseguraba el sexto puesto en el ranking mundial, algo que tarde o temprano llegará para el argentino, que tendrá que seguir con este nivel para acercarse cada vez más a los "cuatro fantásticos". Dícese Djokovic, Federer, Murray y Nadal...

La derecha más potente del circuito

Pero lo más importante de "La Torre de Tandil" fue el nivel demostrado durante todo el torneo californiano. Hace más de un año que, luego de su lesión, demuestra más regularidad desde el fondo de la cancha, más movilidad y un servicio más potente y efectivo. Incluso se lo ve en esos aspectos mejor que en el encumbrado 2009, solo que por la molestia en su muñeca izquierda (operada la derecha, ya sin dolor en ella) su revés no lastima como hace tres temporadas.

Inteligente, Del Potro a matizado esa falta de explosión en su revés a dos manos, principalmente el paralelo que descolocaba a sus rivales, y añadió el slice, que aunque no lo ejecute como Federer o Feliciano López (especialistas), le sirve y mucho. En partidos más accesibles, le alcanza invirtiéndose y castigando con su fantástica derecha, pero en encuentros más duros, el slice le aporta cambio de ritmo y pausa, para destrabar esos partidos en los cuales se necesita aflojar la bola y tener alguna décima de segundo más para pensar. Además, ese golpe incomoda al rival, obligándolos a bajar su centro de gravedad y golpear la bola por debajo de la cintura, más incómodos que lo habitual.

Imponente

Pero... ¿Habrá sido Indian Wells en 2013 el quinto Grand Slam? Empecemos con el incremento de premios aceptado por la ATP a comienzo de temporada, que tuvo muchas criticas por entregar demasiado dinero en comparación con otros Masters 1000. Esta temporada otorgó nada menos que un millón de dólares al ganador, contra los 719.160 dólares de Miami, el histórico quinto Grand Slam. A pesar de que el cuadro sea igual que el de Miami (96 jugadores), el evento Californiano empieza un viernes y de Florida un miércoles. Este año en Indian Wells, la asistencia de los primeros 32 preclasificados fue perfecta, mientras que Miami tendrá un cuadro con muchas bajas importantes. No participarán Federer, Nadal, Wawrinka, Fish, Baghdatis y Gulbis, por lesiones o por cuestiones de calendario... Además cuenta con el segundo estadio más grande del mundo después del Arthur Ashe.

Una curiosidad que se dio durante este torneo. En la página de la ATP, ya sea en los H2H o en el historial de partidos jugados de varios tenistas, aparecieron las letras W (Win) o L (Lose), anticipando el resultado de varios partidos. Y no fue en un solo encuentro, sino en varios, que el organismo madre del tenis mundial (ATP), colocó ganador y perdedor a su gusto. En algunos casos, ambos ganadores o viceversa, demostrando una falta de respeto a los jugadores y especialmente a los lectores y aficionados, que están pendientes de los resultados. Esas acciones, en una época donde mandan las apuestas en tiempo real, dejan mucho que desear y se prestan para confusión. ¿Causalidad o casualidad? Seamos buenos y pensemos que no fue adrede...

Daniel Vitale Pizarro

04 marzo 2013

Promesa tardía

Puño apretado, sonriente y... ¿confirmación de promesa?

En el ATP250 de Delray Beach, Ernests Gulbis (109°) derrotó a al francés Edouard Roger-Vasselin (105°) 7/6 6/3 para imponerse por segunda vez en este certamen (2010) y por tercera vez en su carrera en un torneo ATP (3-0 en finales). El letón, proveniente de la qualy, tuvo que derrotar a ocho rivales para levantar el trofeo norteamericano, entre ellos a Haas (19°) y Querrey (23°). El título le dará los puntos suficientes para ingresar nuevamente al Top100 (67°), un tenista que si se lo propone, está para ganar cosas importantes. Talento, juventud, versatilidad en su juego y personalidad para enfrentar a los mejores del mundo, son algunas de los atributos de este joven de 24 años, que irrumpió de muy chico en el circuito pero que no pudo consolidarse en la elite.

Ernests Gulbis nació en Riga, capital de Letonia. Comenzó a jugar al tenis a los cinco años gracias a su abuela, que le introdujo el amor por el deporte blanco. Su padre, Ainars Gulbis, uno de los empresarios más importantes de su país y exbasquetbolista, le prometió a su madre que apoyaría a Ernests en su carrera deportiva en todo sentido. Su madre, Milena, es una reconocida actriz, muy popular en los '80 y '90. Tiene cinco hermanos: Elina, doctorada en Leyes y estudiante de Arte en París, Laura y Monika, jugadoras de tenis aunque aun menores de edad, Kristaps, que asiste a una academia para ser jugador de golf profesional y Gintars Kavacis, hermano de un segundo matrimonio de su madre.
Gulbis, que en sus tiempos libres escucha música clásica o lee filosofía (aunque usted no lo crea), declaró más de una vez que cuando se retire, desea empezar una carrera universitaria. Domina los idiomas letón, ruso, inglés y algo de alemán, país al que asistió desde los 12 a los 18 años en "Pilic’s Tennis Academy", centro de entrenamiento cerca de Munich, dirigida por Niki Pilic, academia por la que pasara a los 12 años Novak Djokovic. Dueño de un talento innato como pocos jugadores del circuito, gran saque, adaptación a cualquier superficie, capaz de derrotar a Federer, Djokovic, poner en aprietos a Nadal, levantar dos trofeos ATP y tocar el puesto 21° del ranking, su carrera ha sido más sobresaliente por sus excesos y excentricidades, que por sus resultados en el mundo del tenis.

Profesional desde el 2004 (15 años), irrumpió en el circuito muy joven. Recién en el 2007 terminó Top100. Atrajo la mirada de mucha gente y de especialistas del deporte cuando llegó a octavos de final del US Open, luego de derrotar en tercera ronda Tommy Robredo (8°). En 2008, como promesa del momento, alcanzó su mejor ubicación en un Grand Slam hasta hoy (cuartos de final en Roland Garros) y terminó el año en el Top50. El años siguiente fue negativo para "La Gaviota", a excepción de la victoria en Brisbane ante Djokovic, que venía de ganar el Masters a fin del 2008. Durante todo el año no pudo superar la segunda ronda en ningún certamen, hasta que en octubre accedió a cuartos de final en Tokio y un mes más tarde en St. Petersburgo.

Campeón en Los Ángeles 2011

2010 fue un punto de inflexión. Inició una racha positiva con semifinal en Memphis (victorias ante Stepanek -14°- y Berdych), campeón en Delray Beach (Karlovic en la final), cuartos de final en Barcelona, semifinal en el Masters1000 de Roma (venció a Federer -1°-) y cuartos de final en Madrid (victoria sobre Youzhny -13°-). Se retiró de Roland Garros y hasta fin de año solo alcanzó un cuartos de final (Bangkok). Empezó 2011 como 24° del planeta. Fue 21° luego de llegar a cuartos de final en Doha y semifinal en Sidney (puesto más alto de su carrera). No apareció más en escena hasta Los Angeles, torneó que ganó como el 84° del mundo (segundo título ATP). A partir de ese torneo, la carrera de Gulbis comenzó a caer en picada, apaciguada por esporádicos partidos como la victoria ante Berdych (7°) en primera ronda de Wimbledon 2012 o a Haas (21°) en primera del US Open.

Pero parece que Gulbis enderezó el rumbo de su jet privado (con el que viaja a los torneos) y eligió el 2013 como el año de su despegue tenístico. Quedaron atrás sus confesiones como: "No me gusta entrenar, a mi me gusta la competencia, vivir el momento de la cancha, meter un winner, meter otro, eso me gusta y lo disfruto", o: "Todos deberían pasar una noche en la cárcel", luego del episodio que sufrió en el ATP250 de Estocolmo (Suecia) en 2009, cuando contrató en pleno torneo a prostitutas.

Ernests luce mucho más comprometido con el tenis, y el título en Delray Beach, al menos nos pone a pensar sobre la veracidad de sus dichos semanas atrás, contando su deseo de meterse de lleno en el Top20. "Me he preparado bien. He dejado atrás muchas cosas en mi vida como por ejemplo el tabaco, el alcohol, quedarme levantado hasta tarde, me entreno más... Por tanto, las piezas van encajando", decía Gulbis durante el torneo de Rotterdam, y agregaba: "No he jugado Australia este año, he tenido una preparación más larga, he trabajado mejor de lo que lo he hecho nunca. Creo que el resultado es solamente fruto de un proceso natural. Mi objetivo es tener continuidad en la temporada y recuperar mi ranking". Esperanzador.
El resumen de la final

"Todo el mundo está muy contento. No pensábamos que iba a suceder tan rápido. Mi entrenador sentía que volvería  al Top100 en abril. He ganado ocho partidos en fila aquí. Es un muy buen comienzo de año", sostuvo en conferencia de prensa, con el título en su poder. Enfocado, más sacrificado dentro de una cancha y demostrándose a si mismo que es capaz de superar lo hecho hasta aquí, Gulbis promete (una vez más). Veremos con el correr de los torneos si recupera su ranking y si podrá dar batalla en las grandes citas y por qué no, dar la sorpresa y pelear mano a mano con los mejores del mundo.

Desde el 2007 en Houston -Karlovic (108°) a Zabaleta (150°)- una final ATP no es disputada entre dos tenistas fuera del Top100. Además, Gulbis es el primer jugador proveniente de la clasificación en ganar un trofeo ATP en más de un año, cuando Jarko Nieminen lo consiguió en Sydney (Australia), en enero de 2011.

Daniel Vitale Pizarro

26 febrero 2013

Quieren más



La imagen del torneo

Berdych (6°) Tsonga (8°), entre ambos sumaban dos Masters1000 y dos finales, dos definiciones perdidas de Grand Slam y 17 títulos ATP. Promesa de gran tenis. Pergaminos suficientes para que Francia se sienta orgullosa del torneo que organizó esta temporada, con un campeón y semifinalista (Simon) locales. Pero eso solo fue la frutilla del postre. El torneo contó nada menos que con cinco Top10. Si, cinco Top10 en un ATP250. Lo llamativo fue que en Memphis se disputaba un ATP500 (hay solo once de esta categoría durante el año) y a dicho certamen no acudió ninguno de los diez mejores. En Buenos Aires (ATP250) asistieron el 4° y el 11° del mundo respectivamente, siendo el torneo norteamericano el perdedor de esta semana.

En el mejor ATP250 del año (hasta ahora) y quizá de todo 2013, Jo-Wilfried Tsonga se quedó con el trofeo de Marsella por segunda vez en su carrera (2009). Derrotó a Tomas Berdych 3/6 7/6 6/4 y salvó un match point en el tie-break con un ace. Mente fría o disparate, lo que haya sido le salió bien. Berdych ganó el primer set y controló a un Tsonga muy peligroso, decidido a no dar un paso atrás de la línea ni ceder el dominio del partido. El checo tuvo sus chances en el segundo set pero no pudo aprovecharlas. En el tercero, Jo-Wilfried quebró en el tercer game para nunca más perder su servicio. Su característico festejo, señalándose la espalda al compás de saltitos y gritos de felicidad, le decían al mundo que Tsonga era el campeón.
"Esta es una gran victoria. Me mantuve en el partido, incluso cuando era muy difícil, esperé mi oportunidad y cuando llegó, la tomé. Estoy muy feliz. Esto me demuestra que estoy en el camino correcto. El cuadro era muy fuerte acá", dijo Jo-Wilfried luego de su triunfo. "Ali", como le dicen por su parecido con el múltiple campeón de boxeo, con esta victoria aumentó su récord en finales a 10-7 y se acercó en los encuentros personales antes Tomas (3-4), que le había ganado los últimos tres enfrentamientos entre ellos.

Tsonga, nacido en la ciudad de Le Mans, hijo de Didier (exjugador de balonmano y profesor de química) y Evelyne (profesora escolar), se siente cómodo jugando de local, cerca de los suyos. Ganó cinco de sus diez títulos en esa condición, con récord de 5-1 en definiciones en su país. Marsella 2009 y 2013, Metz 2011-12 y el Masters1000 de París en 2008, más una final perdida allí en 2011 completan su palmarés más destacado. También en Francia obtuvo en 2007 su primera corona en dobles en Lyon, y entre 2011-12 perdió las finales de Marsella en duplas. Y si de Copa Davis hablamos, ostenta un récord de 11-3 en singles (un retiro) y 3-0 en dobles, además de la medalla de plata junto a Llodrá en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

La suerte del campeón: En su partido de cuartos de final ante Bernard Tomic, también estuvo a un punto de quedar eliminado del torneo y no una vez como en la final, sino ¡cinco veces! Premio a la mentalidad ganadora de "Le Mome" por salir airoso de un cuadro más que complicado para un ATP de esta categoría y derrotar a jugadores de la talla de Tomic, Simon y Berdych. El jugador "Revelación 2007" según la ATP, sigue firme en el Top10, a tres puestos de su mejor ubicación, lograda la temporada pasada (5°).
En Buenos Aires, David Ferrer revalidó su condición de campeón defensor y primer preclasificado del torneo. Alcanzó su tercera definición consecutiva en suelo argentino en tres presentaciones y cosechó su 20° título en 35 finales disputadas. Fue el segundo trofeo del año (Auckland) con diecisiete partidos ganados en lo que va de 2013 y solo dos derrotas. Durante el certamen, Ferrer solo se vio superado en el primer set ante Nalbandian (paliza 6/2) y en parte del segundo set de la final contra Stanislas. Ambos partidos los revirtió con su habitual solidez desde la línea de base para dejar sin chances a sus rivales, sin que puedan aguantar su ritmo de juego, tanto físico como mental.

Daniel Vitale Pizarro

18 febrero 2013

Final de Reyes



El "Rey del polvo" y el "Rey David"

El ATP250 de San Pablo (Brasil), segundo torneo de la gira latinoamericana, será recordado, por desgracia para el país y organizadores, como uno de los peores torneos del año, ya sea por el estado de las canchas, la calidad de las pelotas, las goteras, pozos o hasta por la aburrida final que disputaron Nadal (5°) y Nalbandian (93°). El nivel demostrado en partidos anteriores (más aun el argentino), prometía y mucho pero no pudieron reflejarlo en el encuentro decisivo. Una lástima para los aficionados al tenis que coparon las gradas del estadio "Ibirapuera", sobre todo cuando se presentó Nadal, que fue ovacionado más que los jugadores locales. Brasil, manos a la obra.

"El Rey del polvo", más complicado que en Viña del Mar para llegar a la final, tuvo compromisos complejos ante Berlocq en cuartos de final y contra Alund en semifinal (en ambos partidos perdió un set). A pesar que su nivel no se parece en nada al del Roland Garros pasado, claramente era el favorito del torneo y de la gente. Del otro lado de la red, el "Rey David", que no disputaba un torneo desde agosto del año pasado. Había superado en cuartos de final a Nicolás Almagro (11° del mundo y campeón defensor) con jerarquía y superioridad y a Simone Bolelli en semifinales, para llegar con ritmo de juego y buen nivel de tenis durante toda la semana a su 25° final ATP

El enojo por no rendir como durante la semana

El argentino sabía que "Rafa" había caído en la final de Viña del Mar contra Zeballos y que había perdido sets ante Berlocq Alund, jugadores inferiores. Todo eso hizo creer que iba a ser una final entretenida y pareja. No fue así. Salvo en el comienzo del segundo set (Nalbandian 3-0 con dos quiebras), durante todo el partido dominó a su gusto el nacido en Mallorca. En un partido malo, con errores de ambos lados de la red pero principalmente con un Nalbandian desconocido, Nadal alzó su 51° corona, 36° sobre polvo de ladrillo, con un contundente 6/2 6/3. Si, seis games consecutivos hiló el balear para llevarse el partido, con ayuda (no poca) de su rival.

"Espero que esto sea un buen comienzo. Tuve problemas con la rodilla (izquierda), pero fue el día en el que me sentí mejor y el mejor partido desde mi regreso. Todos los títulos son importantes, en todos los momentos, y este momento es muy importante. El objetivo ahora es intentar estar bien, que la rodilla me deje de doler. Ahora, volver a ser el número uno no es un objetivo real", dijo el campeón luego de recibir la copa. El argentino, en contraposición al español, declaró: "Creo que no jugué mi mejor partido de la semana. "Rafa" hizo las cosas mejor, jugó largo, y me costó tomar la iniciativa de los puntos. También tuve la ventaja en el segundo set y no la pude aprovechar. Ahora, mi objetivo es la Copa Davis, jugar torneos e ir mejorando de a poco el ranking".

Viña del Mar ya quedó atrás

Nadal, que volvió al circuito la semana pasada en Chile, levantó un trofeo luego de su triunfo en Roland Garros 2012. Cortó una sequía de casi ocho meses sin triunfos, ganando al menos un título por año desde 2004, cuando se adjudicó el torneo de Sopot. Nalbandian, pese a su derrota, alcanzó una marca para nada despreciable. Llegó al menos a una final ATP durante los últimos trece años, racha que inició perdiendo en Palermo 2001. Acapulco 2008 fue la última final en arcilla para el nacido en Unquillo (Córdoba) y desde Washington 2010 no triunfa en un partido por el trofeo. Acumula tres finales perdidas consecutivas (Auckland 2011, Queen's 2012 -descalificado- y San Pablo 2012). De las catorce derrotas en finales, curiosamente en dos perdió sin terminar el partido. No se presentó en Basilea 2003 ante Coria por lesión y fue descalificado en Queen's 2012 versus Cilic, luego del incidente con un juez de línea.

Si nos abstraemos del juego en sí, el torneo brasilero (país que en 2014 contará con un ATP500) dejó mucho que desear. La principal falencia según los jugadores fueron las condiciones de la cancha y las pelotas. La superficie, más rápida de lo habitual por el tipo de polvo y por ser "indoor", trajo quejas de los especialistas en tierra batida. Varios flejes "levantados", piques irregulares (se clausuró la segunda cancha en importancia por los desperfectos), goteras por las intensas lluvias y pelotas que perdían pelo y se volvían más rápidas e "incontrolables". Un cóctel que explotó en varias conferencias de prensa, con palabras poco felices para los organizadores y para la ATP y compañía, incluso Toni Nadal llamó a la entidad madre del tenis para quejarse por las condiciones del torneo en general. Nadal campeón pero pésimo torneo, "una de cal y otra de arena" para el Brasil Open 2013.

Daniel Vitale Pizarro

11 febrero 2013

Cebolla, ahora te toca llorar a vos

"Cebolla" no puede creer lo que consiguió

La gira Latinoamericana de polvo de ladrillo comenzó en Viña Del Mar (Chile), luego desembarcará en San Pablo (Brasil), una semana después Buenos Aires (Argentina) y concluirá en Acapulco (México), el más importante, único ATP500 de la gira y al que asiste mayor cantidad de jugadores mejor rankeados, por algo lógico: puntos y dinero. La principal atracción, esta vez, no fue para los locales ver a los chilenos en acción, sino la presencia de Rafael Nadal, que disputaría por primera vez el torneo chileno, en singles y en dobles. El certamen se preparaba para una semana sin precedentes en el país.

Horacio Zeballos (73°), a la postre ganador (impensado para la gran mayoría) derrotó en la final al favorito del torneo, de la afición, de los organizadores y quieran o no, de todo el mundillo "tenis", por motivos que no hace falta describir. Pero no todo son estadísticas en el deporte y el marplatense dio cuenta de ello. Contra todos los pronósticos, derrotó al quizá mejor jugador sobre arcilla de todos los tiempos 6/7 7/6 6/4, luego de 2h 46m de tenis de alto vuelo, sobre todo del vencedor, que nunca bajó los brazos, ni en los momentos críticos, donde Nadal se hace fuerte. Zeballos sorprendió a todos (y todas) los espectadores.
Resumen de la heroica victoria

Cuando se pensaba y percibía la victoria del balear por la merma física del argentino y un segundo set que Horacio tuvo que "aguantar" para llegar al tie-break (al revés de lo sucedido en el primero), a fuerza de garra y decisión, "Cebolla" emparejó las cosas y llevó a "Rafa" a un tercer set. Basado en su zurda picante y lanzada, se dispuso a quitarle, al menos esta semana, el reinado en una pista de arcilla. Y así fue. Agresivo, sin presión, suelto (por demás), variando golpes, con trece aces y solo un quiebre en contra, hizo que el trofeo se fuera para la "Ciudad Feliz". La mejor victoria de su carrera. ¿Sopresa? Si. ¿Casualidad? No. ¿Perseverancia? Si. Aplaudamos a Horacio Zeballos, campeón por primera vez en su carrera de un ATP, y lo hizo ante Nadal en arcilla.

"Es un sueño para mí. Ya era un premio suficiente poder jugar ante "Rafa" una final. Es un momento hermoso que recordaré por el resto de mi vida", declaró Zeballos luego de morder la copa de campeón, al igual que lo hace su rival...
Campeón y finalista con sonrisas

Horacio Zeballos debutó en la ATP en 2003 (17 años) y su ingreso a la elite del tenis no fue sencillo y menos aun, rápido. Su ranking osciló muchos años, sin poder acercarse a los 100 primeros. 2009 fue la temporada de su destape, en la cual alcanzó su mejor ranking (41°) hasta hoy (43°) gracias a sus buenos resultados en los Challengers (cinco títulos y tres finales) y a la final alcanzada en St. Petersburgo (Rusia) en la que cayó ajustadamente ante Sergiy Stakhovsky 7/6 en el tercero, con match point incluido. Esos puntos le permitieron concluir el año 2009 como el 45° del mundo, con expectativas altas para la siguiente temporada, por nivel y ranking.

Pero no todo siguió como él esperaba... A lo largo del año, disputó hasta octubre todos torneos ATP. Apenas alcanzó una semifinal y dos cuartos de final, resultados que lo obligaron en noviembre a volver a los Challengers, etapa que el mismo "Cebolla" creía superada, pero que lo tuvo nuevamente como animador. Terminó con récord negativo (16-28) a nivel ATP. 2011 fue un año para el olvido. Luego de todo lo bueno del 2009 y lo prometedor del 2010, esa temporada lo encontró jugando prácticamente todo el año Challengers (récord de 5-6 en torneos ATP) y sin siquiera obtener un título (dos finales), algo inusual para él en esta categoría. Terminó 109° en el ranking ATP.

El 2012 fue similar al 2011. Repitió los magros resultados a nivel ATP y Challenger, y tocó el puesto número 125° en octubre, su ranking más bajo desde principios del 2009, antes del "destape". El año concluyó y a fines de octubre se encontró con tres partidos ganados ATP y nueve perdidos, aunque lo llamativo era que alcanzó los octavos de final de Roland Garros, siendo sus únicos partidos ganados en el año en el circuito, su mejor resultado en un Grand Slam. Pero todo cambió a partir de noviembre de esa misma temporada.

Esa derecha lastimó, así, con todo el peso del cuerpo.

Obtuvo los Challengers de Montevideo (Uruguay) y San Leopolo (Brasil), que le aportaron una inyección de confianza de cara al 2013, algo similar a lo sucedido en 2009, pero que no pudo concretar. El 2013 empezó de la mejor manera posible. Campeón del Challenger de San Pablo, ingresó al Australian Open (R1 con Seppi) y fue seleccionado para la Copa Davis ante Alemania, que junto a David Nalbandian sellaron la victoria a Argentina en el dobles. Pero aun faltaba lo mejor. Una semana más tarde, derrotó a cuatro preclasificados en Viña del Mar, entre ellos a Rafael Nadal (5°)y levantó su primera corona ATP, en su segunda final. Fue también su primera victoria ante un Top10 en su carrera y en lo que puede ser (hasta el momento lo es) su mejor año en el circuito profesional. Y el año recién empieza...

Admirador de chico de Thomas Muster y Goran Ivanisevic, Zeballos está inscripto en el ATP de San Pablo. Antes de disputar su encuentro, el marplatense acumula 20 partidos consecutivos en polvo de ladrillo sin conocer la derrota (Challengers y un ATP250 (Viña Del Mar), sin contar el partido de la Davis que pesó y mucho a la hora de juntar confianza. Además, se convirtió en el tercer jugador en derrotar a Nadal en finales sobre arcilla (Federer Djokovic, dos veces cada uno), propiciándole su quinta derrota en finales en esta superficie y la vigésima derrota en toda su carrera sobre polvo de ladrillo. ¿Será este año el despegue definitivo en la carrera del marplatense? Argentina lo necesita.

Daniel Vitale Pizarro

03 diciembre 2012

Top100 para un joven no tan joven

¡Subió 407 puestos en once meses!

Sin lugar a dudas, Guido Pella no se olvidará nunca del 2012. El bahiense de 22 años comenzó el año en el puesto 504° de la ATP. En marzo demostró que podía levantar un trofeo Challenger y se coronó en Salinas (Ecuador) por primera vez en su carrera. "Mi objetivo era levantar un Challenger esta temporada y por suerte se me dio muy rápido", dijo el argentino, sorprendido de lo conseguido a comienzo de año. Luego alternó buenas y malas. Dos cuartos de final y una semifinal hasta julio, cuando logró su segundo Challenger, también en Ecuador, en Manta. Exactamente un mes más tarde, agregó a su curriculum lo más importante hasta ese momento del año: la clasificación al US Open. Ganó los tres partidos de la qualy y perdió en cuatro sets ante Davydenko, en su primer Grand Slam.

El tercer Challenger lo obtuvo tres meses después, en Campinas (Brasil). Pasaron cuatro torneos y con la semifinal en Río de Janeiro (Brasil) se clasificó al Masters de la categoría Challenger. El certamen brinda ocho plazas directas, siete por ranking (siempre que hayan disputado al menos ocho torneos de esta categoría en el año, puntuando solo sus diez mejores) y un invitado por el organizador. Reparte 125 puntos para el campeón invicto, la mitad que un ATP250. Guido clasificó séptimo. Disputado en la ciudad de San Pablo sobre superficie rápida y bajo techo, la organización invitó a Thomaz Belluci (33°) al igual que en 2011.

100% de efectividad en finales en 2012

Pella llegó como 124° del mundo y compartió grupo con Bellucci (33°), Ungur (112°) y el experimentado Ramirez Hidalgo (96°). Un debut impensado ante el brasileño con victoria en tres sets (la mejor de su carrera) le dio la chance de pensar la clasificación a semifinales. La derrota 7/6 en el tercero ante Ungur no impidió su pase a la siguiente fase ya que venció al español Ramirez Hidalgo. En semifinales derrotó a Hanescu (64°), otra victoria resonante para su carrera. En la final se chocó nuevamente con el único que lo había vencido, Adrian Ungur. Nuevamente fueron al tie break del tercer set, pero esta vez el argentino prevaleció ante el rumano.

Cuarto título del año sobre cuatro finales jugadas, con el plus de acceder al lote de los cien del mundo (97°) e ingresar al cuadro principal del Australian Open por primera vez en su carrera. Notable. Durante el Masters, Guido Pella venció a tres Top100, algo que nunca había logrado. Acumuló cinco victorias ante rivales con ese ranking en 2012. El finalista Adrian Ungur acrecentó su récord negativo en finales este año con un solo título en siete definiciones disputadas. Gracias a la victoria en Brasil, el zurdo argentino tuvo que acomodar su calendario para 2013 ya que el ranking le posibilitará disputar el Australian Open, Viña del Mar, San Pablo, Buenos Aires y Acapulco como mínimo, y no los Challengers como tenía programado. Su objetivo de ingresar al Top100 en 2013 se adelantó y mantenerse será su nueva meta.

Roland Garros 2008, 18 años recién cumplidos.

Guido Pella nació el 17 de mayo de 1990, en Bahía Blanca. Empezó a jugar al tenis a los cinco años con su padre, que es entrenador en el club Liniers. Su hermana Catalina, también tenista profesional, es tres años menor que él y está dando sus primeros pasos en el circuito femenino. A los 14 años comenzó a entrenarse bajo las órdenes de Fabián Blengino en el club de Nuñez "Parque Norte", entrenador que sigue manteniendo hasta hoy. Durante su etapa como junior, el bahiense llegó a la semifinal de Roland Garros. Mucha facilidad para jugar a este deporte desde joven.

Se insertó rápido en los Futures (ganó siete), pero no lograba hacer pie en los Challengers, hasta esta fantástica temporada. Fanático de Nalbandian, Federer, Rooney, Vettel y Steve Jobs, este jugador de 185cm de altura, pegó el salto de calidad necesario para disputar el circuito ATP completo y consolidarse durante 2013 en el Top100. "Estar Top100 te da la ventaja de entrar a muchos torneos ATP y seguir sumando, a eso voy a apuntar. Y a consolidarme en el Top100. Si veo que se puede seguir subiendo mucho mejor, si no, a lucharla", decía Pella luego de la consagración en San Pablo, y agregaba: "Partidos como los que gané en Brasil me dan confianza para jugar a otro nivel".

¿Se consolidará como Top100?

Este presente de Guido era algo impensado un año atrás, cuando en noviembre de 2011, recuperado de una operación de muñeca, no conseguía resultados. Incluso varias veces pensó en dejar el tenis. Luego de llegar a la final en Guayaquil (Ecuador) se dio cuenta de que el Top100 no era algo inalcanzable. "Durante muchísimo tiempo estaba prácticamente convencido de que no iba a pasar del nivel de Futures. Pero la final en Guayaquil me cambió la vida. Me di cuenta que estaba para otras cosas. Yo antes apostaba a estar dentro de los 100 y uno se va angustiando, se va poniendo mal cuando no lo va consiguiendo. En Guayaquil pasé la qualy de milagro, fue 7/6 en el tercero. Y después fui encontrando el nivel para llegar a la final. Ese torneo me hizo muy ben, tenía miedo de quedarme en los Futures, no subir el nivel y eso me hizo replantear mi futuro en el tenis".

Daniel Vitale Pizarro