18 de junio de 2012

Un Rey sin corona


Mala pata

¿Cómo calificar el incidente de Nalbandian este domingo en Queen's, después de escuchar variadas opiniones, serias y burlescas?

Es difícil hacer un análisis sobre lo ocurrido, abstrayéndose de la situación, de la nacionalidad, de la pasión, de las preferencias o no sobre el jugador... Lo cierto es que se aplicó el reglamento y Nalbandian fue descalificado correctamente, aunque nos duela, de la final del ATP 250 en Queen's, Londres.

Nalbandian vencía al croata Marin Cilic 7/6 3/3 y servía 0-30. Perdió el punto e hizo rebotar su raqueta contra el césped dos veces (vale aclarar que había recuperado el quiebre en el game anterior y se le estaba yendo la confirmación del mismo). Ganó el punto siguiente y luego de sacar 15-40, el cordobés no logró contrarrestar un tiro profundo de Cilic. David, que estaba corriendo en esa dirección, sin levantar nunca la cabeza, dio un par de pasos más y por la frustración de no poder mantener su saque, le pegó una patada al "box" donde estaba sentado el juez de línea, con la "mala suerte" de romperlo y que una de las placas le golpeara la pierna izquierda y le provocara un corte.

Palabras acertadas de David pero desafortunadas por el momento

Como se ve en la foto lo lastimó y la herida sangró. Automáticamente el argentino, sorprendido por la situación (quién sabe las cosas que se le pasaron por la cabeza en ese momento) intentó ayudarlo, porque por el dolor el agredido se tiró al piso. Pero fue en vano, porque el juez, luego de que le alcancen algo para limpiarse, se fue del estadio rengueando. A todo esto el público estaba pendiente de la sanción que determinaría el supervisor, que a esta altura ya estaba dialogando con Nalbandian, explicándole la decisión. Cuando el árbitro comunica a todos el DEFAULT, comenzaron los silbidos y la sorpresa de muchos que no imaginamos semejante castigo, aunque luego, en frío y analizando la situación, fue justo.

La cara de sorpresa de David, la explicación al público y la entrega de premios, atípica y muy abucheada, al punto que no dejaba que el locutor comenzara, fue lo que siguió. El finalista de Wimbledon 2002 dijo: "Le quiero pedir perdón a todo el público y en especial al juez que lastimé sin querer. A veces los jugadores jugamos con muchas presiones y si bien no está bien lo que hice y menos en una final, sería bueno que la ATP respete un poco a los jugadores", y agregó: "El libro de reglas es muy grande, y es la propia ATP la que no respeta en varias ocasiones muchas reglas". Declaraciones equivocadas por el momento, pero "entendibles", que no es lo mismo que "justificables". No.

Nalbandian, Barnes (supervisro ATP) y Kermode (director del torneo)

David Nalbandian es así, tómalo o déjalo. Reacciones como estas, aunque no con violencia, no son ajenas a él. Sin ir tan atrás en el tiempo, en enero fue multado con 8000 dólares por arrojarle agua a un empleado del Abierto de Australia, durante el quinto set de la primera ronda frente a John Isner, con insulto incluido al juez de silla en plena conferencia de prensa pospartido. También tuvo episodios difíciles con la prensa argentina y especialmente con Salatino. Los encontronazos con Tito Vázquez durante casi todo el ciclo de Modesto al frente del equipo nacional y con Del Potro durante la Copa Davis 2008 (y luego también) son algunos de los conflictos más recordados.

Este final opaca la gran semana que tuvo el nacido en Unquillo, en un cuadro de 64 jugadores. Disputó dos encuentros a tres sets el viernes, llegó a la final en gran forma y se despidió (ganando) por una imprudencia del momento, que nunca imaginó que iba pasar a mayores. Por eso aclaro que nunca levantó la cabeza antes de patear el "box". El nunca vio al juez de silla, solo quiso descargarse contra el cartel (no lo permite el reglamento) que justo era donde estaba el juez de silla, que justo estaba suelto y que justo lo lastimó. No quiero con esto justificarlo, está bien descalificado, pero claramente no tuvo la intención de agredirlo. La realidad es que lo golpeó y no puede seguir jugando luego de lesionar literalmente, por una conducta antideportiva, a un juez de línea. ¡OUT!
A pesar de todo, Nalbandian con esta final alcanzó su vigésimo tercer partido definitorio en un certamen ATP, al menos uno por año. Desde Palermo 2001 acumula con once títulos y doce finales, incluidas una en Basilea por no presentación ante Coria y esta, que fue descalificado por mala conducta. Además, llegó a su segunda final en césped luego de aquella en Wimbledon 2002. Sí, diez años después, como dice Andrés Calamaro en su canción. Todo un trotamundos inagotable, todavía con mucho tenis para dar, si es que su físico se lo permite.

El cordobés recibió una penalización de 10000 euros por el exabrupto, una denuncia por parte del juez de línea y la quita de los puntos (150) y el dinero por llegar a esa instancia (44.975 euros). 

En este link encontrarán detallada la penalización de David Nalbandian:
http://canchallena.lanacion.com.ar/1483086-tras-la-patada-a-nalbandian-lo-investiga-scotland-yard

Daniel Vitale Pizarro

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