15 enero 2021

El pájaro loco Jr.


Confirmado el calendario tentativo para el primer cuatrimestre del 2021, la nueva temporada ATP inició con los ATP250 Antalya (Turquía) y Delray Beach (Estados Unidos), dos torneos ATP habituados a disputarse en otras fechas pero que ante la incertidumbre de lo que sucederá en los meses venideros, tomaron el riesgo de organizar los primeros certámenes ATP del año con la particularidad de iniciar un jueves y finalizar el jueves siguiente. Mientras tanto, en Doha se disputaba la clasificación para el Australian Open. Sí, tres semanas antes del inicio del primer Grand Slam del año, a doce mil kilómetros de distancia, hombres y mujeres peleaban en Catar por un puesto entre los ciento veintiocho mejores tenistas del mundo.
Como se preveía, las sorpresas fueron la tónica en ambos certámenes. En Delray Beach, el octavo preclasificado era Frances Tiafoe (62°) y la semifinal la disputaron Christian Harrison (789°), Sebastian Korda (119°), Cameron Norrie (74°) y Hubert Hurkacz (35°). El polaco, único preclasificado en semifinales, "aprovechó" el cuadro benévolo del torneo para ganar su segundo título ATP sin vencer a ningún Top100. Pero la noticia de la semana no fue la victoria de Hurkacz, sino el desempeño de Sebastian Korda, hijo del 'pájaro loco' Petr Korda, campeón del Australian Open 1999. Sebastian alcanzó la final dejando en el camino a John Isner en cuartos de final, un referente para todo Estados Unidos.


Sebastian Korda nació en Bradenton, Florida (USA), ciudad elegida por sus padres Petr (2° ATP) y Rajchrtova (26° WTA) al emigrar de República Checa en 1999 tras el positivo de nandrolona de su padre. Padres tenistas profesionales y hermanas golfistas profesionales, al menor de los Korda no le quedaba otra opción: ser deportista profesional. Entrenado por Petr desde los ocho años en la IMG Tennis Academy, "Sebi" se destacó como menor de edad en el tenis. Primero fue finalista de un Future en Houston 2017, luego campeón Junior del Australian Open 2018 y como consecuencia de eso, número uno del mundo Juvenil. A mitad de 2018 se volcó definitivamente al circuito profesional.

Más allá de las comparaciones con su padre por sus triunfos en Australia y su gran desempeño entre los menores de edad, su popularidad explotó en Roland Garros 2020. Bajo protocolos pandémicos franceses, Korda pasó la clasificación en París y se instaló en octavos de final, instancia en la cual enfrentó a Rafael Nadal, el ídolo de su infancia: "Llamé a mi gato ‘Rafa’ por él, así tenéis una idea de cuánto lo admiro". Sus seis partidos ganados en el 'Bois de Boulogne' lo catapultaron como la nueva estrella norteamericana . La prensa, ni lerda ni perezosa, atiborró la sala de prensa posterior a su encuentro con el español y los pedidos de entrevistas personales sobrepasaron los físicamente posibles para un día.
"Definitivamente fue el mejor momento de mi vida, uno que nunca olvidaré. Fue asombroso. Después del partido le pedí una camiseta firmada. Desde que era niño estaba enamorado de él y sabía todo sobre él. No importa quien era su rival o en qué torneo estaba jugando, era todo para mí. Clasifiqué a mi primer Grand Slam, gané mi primer partido aquí, y jugué contra Rafa en la Chatrier en cuarta ronda de un Grand Slam. Fue una bendición", declaraba, emocionado, Sebastian Korda en conferencia de prensa meses atrás. El atípico 2020 siguió y terminaría con su primer título como profesional en el Challenger Eckental (Alemania) para cortar una racha de ocho finales perdidas entre Futures (6) y Challengers (2).


Los sueños de Korda se cumplieron tan rápido en los últimos meses que cuesta ponerse en su lugar. Entre septiembre 2020 y enero 2021 se enfrentó a Rafael Nadal en Roland Garros, ganó su primer Challenger y trabajó junto a Andre Agassi y Steffi Graf a modo colaborativo durante la pretemporada. Así lo cuenta el propio jugador, como un fanático más: "Hemos estado en contacto diario durante los últimos cuatro meses, Agassi es una persona fabulosa para tener a mi lado, le estoy muy agradecido. Pasamos dos semanas entrenando y el último día pensé: 'Tengo que sacar una foto, esto es increíble'. Estaba jugando un dos contra uno contra mi padre y Steffi... y a mi lado tenía a André. Pensé que aquello no podía ser real".
No se alcanzan finales ATP todas las semanas por lo que Korda está satisfecho con su rendimiento durante la semana, más allá de los resultados: "Cuando estoy en la cancha mi máximo objetivo es mantener la mente clara, ser positivo pase lo que pase, porque soy consciente de que solo así puedo ofrecer lo mejor de mí mismo. En muy pocas ocasiones me verás perder los nervios, e incluso mostrar mis emociones. Considero que es negativo para mi juego y he trabajado durante mucho tiempo el aspecto emocional para dominar mis nervios y el lenguaje corporal en pista. Todo es un proceso y para mí, todavía tengo 20 años, así que este año todavía se trata de aprender y trabajar duro".
Los objetivos del tándem Korda-Korda son claros. Sebastian anhela "ganar dos Grand Slams, uno más que mi padre', mientras que Petr pretende "ser conocido como el padre de Sebastian Korda".

Daniel Vitale Pizarro

No hay comentarios:

Publicar un comentario