29 de agosto de 2016

España invadió USA



Sin figuras de renombre entre los participantes por estar pegado al US Open, Winston Salem presentaba en su cuadro principal de 64 jugadores (más grande que los habituales ATP250) a muchos ex Top10. Lo favoritos quedaron en el camino y arribaron a la final Roberto Bautista Agut y Pablo Carreño Busta. Los españoles de doble apellido se fueron abriendo camino hasta llegar a la definición para enfrentarse por segunda vez en su carrera en el circuito principal. En el US Open 2015 el ganador fue Roberto y en Winston Salem 2016 el vencedor fue Pablo, y este último fue el que se llevó el premio mayor, un título ATP, el primero de su carrera.

“Ganar mi primer título en el circuito profesional de la ATP es un sueño. Trabajé realmente duro para estar aquí y ahora puedo disfrutar de este momento. La sensación es increíble. Para batir a Roberto (Bautista Agut) tienes que luchar porque es un rival muy duro. Es español como yo y no es fácil competir contra otro jugador español”, le comentaba Carreño a la Agencia EFE tras ser campeón en el torneo previo al US Open, certamen que este año inaugurará el techo retráctil del 'Arthur Ashe' (estadio exclusivo de tenis más grande del mundo) y presentará el nuevo 'Grandstand', tercer estadio en importancia de Flashing Meadows.
Típico jugador de la escuela española, desde el fondo de la cancha, veloz, consistente, sin grandes tiros pero buscando el drive para dominar, Carreño Busta dio el salto de calidad necesario para establecerse en la elite del tenis mundial. Exnúmero seis del mundo junior, como a muchos, no le fue fácil la transición al profesionalismo. Pero todo llega. A los 25 años, su actitud dentro de la cancha es otro y acompañado por los resultados, está disfrutando del circuito ATP. A los triunfos en singles le suma las victorias en dobles. Durante la gira sudamericana obtuvo un título en tres finales disputadas, un habitué de la especialidad en la arcilla del sur del continente americano.

Pablo Carreño Busta era un jugador hasta 2016 y otro totalmente distinto durante 2016. Profesional desde 2009, acumulaba apenas 34 partidos ganados en el circuito ATP, sin finales en singles ni en dobles. Asiduo jugador de Challengers (9 títulos) y Top100 desde 2013, nunca había ingresado al Top40. Pero 2016 no sería un año más en la carrera del español, sino todo lo contrario. Final en San Pablo, final en Estoril y campeón en Winston Salem. 30 partidos ganados en lo que va de la temporada lo depositaron por primera vez entre los cuarenta mejores del mundo (39°) en agosto. Pablo maduró.

De otra época

Si Pablo está teniendo su mejor año como profesional, Roberto está muy cerca de superar lo hecho en 2014. 17° ATP, dos títulos y una final son los número del castellonense esta temporada, recorrido similar al 2014, su mejor año, salvo por la semifinal en un M1000 de Madrid y por haber sido el 14° ATP, su mejor posición hasta hoy. El US Open y los dos meses siguientes de competencia determinarán si el 2016 será el mejor año de su carrera o se quedará en las puertas de serlo. Regular, inteligente, combativo y dueño de una de las derechas más planas de circuito, Buatista Agut finalizará Top25 por tercera temporada consecutiva salvo una catástrofe tenística.

Pablo Carreño Busta, séptimo español campeón ATP este año y el más joven del Top100, debutó como campeón ATP en 2016 (Winston Salem) y se convirtió en el sexto jugador en lograrlo, misma cantidad que en todo 2015. Admirador de Juan Carlos Ferrero, hoy entrena en su Academia, una especie de sueño cumplido. "Cuando estuve allí hace unos días coincidí con él, lo vi y entrenamos. Él (Ferrero) sabe que es mi ídolo, se lo dije varias veces, le he enseñado recuerdos en casa como una foto que tengo con él cuando era N°1. Es muy especial todo lo que estoy viviendo", en declaraciones al portal web de la ATP.

Daniel Vitale Pizarro

22 de agosto de 2016

Ataque sorpresa



Un clásico de Cincinnati

No son muchos los casos en los cuales un jugador es ganador de Grand Slam pero no de Masters1000, la categoría anterior en jerarquía. Más aun, nunca había sido semifinalista en esta categoría (0-8 en CF). Kafelnikov es el caso más curioso porque no solo ganó Grand Slams (2) sino que fue N°1 del mundo. Gastón Gaudio también se coronó en un Major (Roland Garros 2004) y nunca pudo hacerlo en un Masters Series, llamados así hasta 2009. Marin Cilic pertenecía a esa lista al haber conquistado el US Open 2014 y trece torneos más, todos ATP250 (más raro aun). Pero en Cincinnati el croata iba a diferenciarse de ellos.

Marin Cilic sorprendió a todos hace dos temporadas cuando se proclamó campeón de Abierto de los Estados Unidos. Mismo resultado en Moscú semanas más tarde, nunca más volvió a demostrar ese nivel. Lesiones y rendimientos irregulares privaron a Marin de luchar por los puestos de vanguardia del ranking ATP. Exnúmero ocho del mundo y sin salir del Top15 desde que ganara el US Open, desembarcó en Cincinnati con sensaciones extrañas porque había caído prematuramente en Rio 2016 frente a Monfils tras un gran nivel demostrado en Wimbledon cuando se le escapó de los manos el partido de cuartos de final ante Roger Federer. Ese fue el partido clave.

Saque y derecha, combo letal

El camino al título no fue para nada sencillo. Troicki, Verdasco, Berdych (8°), Coric (vencedor de Nadal), Dimitrov (el búlgaro sacó 6/4 4-2) y Murray (2°). El escocés llegaba a su séptima final consecutiva y con una racha de 22 partidos ganados de forma consecutiva (Queens, Wimbledon, JJOO y Cincinatti), la más extensa desde que es profesional. Candidato principal al título por la ausencia de Djokovic, no estuvo al 100% de sus posibilidades físicas ya que el domingo era campeón en Rio 2016 y el miércoles debutó en Ohio, con lo exigente que fueron las olimpíadas. Dolores en su hombro casi lo obligan a abandonar durante los primeros días pero aguantó y llegó a la final.

“Después del primer partido, tuve problemas con mi hombro. Lo hablé con mi equipo y el fisioterapeuta confiaba en que fuera solo fatiga y no un daño estructural. Cuando supe que no iba a empeorar la situación, pensé: ‘Tratemos y ganemos la mayor cantidad de partidos posibles'. Estoy muy orgulloso de mi semana. La final no se dio como hubiera querido, pero no esperaba clasificar a la final. Ha sido muy positivo. Ahora pienso en descansar algunos días”. Así describió Andy su semana en Cincinnati, torneo que ganó en 2008 y 2011, y agregó: “Estoy jugando mi mejor tenis. No está ni cerca de lo que había hecho antes".

600 y contando...

El británico alcanzó las 600 victorias al acceder a cuartos de final y terminó el torneo con 602 triunfos ATP, cifra solo alcanzada por 23° jugadores en la 'Era Abierta'. No pudo coronar la semana con el trofeo de campeón pero el homenaje por la tremenda suma de partidos ganados fue en cancha. Noticia también fue la primera derrota del escocés bajo la conducción de Ivan Lendl. En su segunda etapa como 'coach' del N°2 del mundo solo conocía victorias pero esa senda no es interminable y se tuvo que conformar con un segundo puesto. A 1215 puntos ATP de la cima del ranking mundial, la lucha por el N°1 tras el Masters dependerá de como se distribuyan los puntos en el US Open...

Invasión de fans

La confianza del croata tras Wimbledon se combinó con la agresividad de siempre, basada en un gran servicio y en su dominante derecha lo que terminaron en su primer título de la serie mil. “Siento que esta semana jugué a un gran nivel de tenis. Es mi mejor semana de juego desde el US Open 2014. Incluso el año pasado pude disputar algunos buenos torneos, pero todavía estaba buscando mi juego. Esta semana he logrado encontrar un buen ritmo en las pistas. En las primeras rondas tuve un nivel muy bueno. El partido ante Berdych fue de gran calidad de tenis", las sensaciones de un jugador que nunca bajó los brazos y que llega de la mejor manera a Flushing Meadows.

El campeón pudo con la hegemonía del Big4 en los Masters1000. Desde 2010, es apenas el quinto jugador que logra coronarse en un M1000 a excepción de Djokovic, Nadal, Federer y Murray. 54 de los últimos 59 certámenes fueron conquistados por alguno de ellos y Cilic pudo inscribirse en esa selecta lista. Soderling (Paris 2010), Ferrer (Paris 2012), Wawrinka (Monte Carlo 2014), Tsonga (Toronto 2014) y Cilic (Cincinatti 2016), los privilegiados. 15° título ATP para el nacido en Medjuorje (Bosnia), primero de la temporada sobre tres finales disputadas con un total de 26 finales ATP desde que es profesional.

Daniel Vitale Pizarro

15 de agosto de 2016

Figuritas repetidas



Lágrimas de campeón

Final del Australian Open y Madrid, campeón en Roma, final en Roland Garros, campeón en QueensWimbledon... Andy Murray (oro en Londres 2012) llegó con esos resultados a los Juegos Olímpícos de Rio 2016. Máximo candidato junto a Novak Djokovic, los dos mejores tenistas del año asistieron (pese a las bajas) a la cita que se desarrolla cada cuatro años y que en esta edición no entregó puntos para el ranking ATP. La aclaración es válida porque muchos de los tenistas TOP optaron por no viajar a Sudamérica por diversos motivos, entre ellos la no entrega de puntos ATP ni de dinero, el famoso ZIKA o lesiones inoportunas.

Los ausentes no fueron pocos y sin entrar en detalles por los motivos de la no participación de cada uno, cinco Top10 y diez Top20 no aterrizaron en Rio de Janeiro. Un número llamativo por tratarse de una competencia con semejante tradición y repercusión mundial. Sin darle importancia a las ausencias, Andy Murray inició su recorrido hacia una nueva final olímpica. Troicki, Mónaco, Fognini y Johnson lo depositaron en zona de medalla. Del otro lado del cuadro, la sorpresa la dio Juan Martín Del Potro que derrotó a Djokovic en primera ronda y dejó acéfala esa parte del 'draw'. Sousa, Daniel y Bautista Agut fueron sus rivales hasta semifinales.
Murray se deshizo con rapidez de Nishikori para alcanzar una vez más la final olímpica. ¿Su rival? Juan Martín Del Potro. El argentino dio otra muestra de carácter, voracidad y espíritu olímpico para vencer a Rafael Nadal en un partido para el recuerdo. Agotado físicamente pero con el orgullo intacto, "DelPo" dejó todo lo que tenía dentro de la cancha y ni siquiera la mente más fuerte de la historia del deporte pudo con él. "Rafa", acostumbrado a triunfar en condiciones inhumanas y con el marcador adverso, no pudo contra la mejor derecha del circuito. Lágrimas en los ojos una vez más para el de Tandil, 'deshidratado' esta semana.

"Estoy llorando todos los días, no se cuanto va a aguantar mi corazón", decía Del Potro en plena competencia. Sentimientos encontrados, emociones de todo tipo. Casi tres años sin competir regularmente, con un revés a dos manos que no está a la altura pero con todo lo demás en un nivel por encima de la media, "La Torre de Tandil", silenciosa, fue paso a paso hasta la final de un Juego Olímpico, en un cuadro harto complicado. 141° ATP, sin esperanzas de medalla y con el objetivo de volver al ritmo de competencia, lo conseguido por Juan Martín fue un sueño hecho realidad. Y aun le faltaba disputar la final.

La derecha que tanto daño hizo, muy rápida hasta para las cámaras

La lucha por la dorada fue un parto. Exhausto desde lo físico, hizo vibrar el estadio cada vez que su drive penetraba en la cancha rival. Contra todos los pronósticos y realmente en inferioridad física, sirvió para estirar el partido a un quinto set. No lo logró, el escocés lo aprovechó y cerró el encuentro 7/5 4/6 6/2 7/5. Gran Bretaña era campeón olímpica en tenis por segundo Juego consecutivo. Porque aunque los tenistas jueguen solos, como en la Copa Davis, el que gana es el país. Tercera medalla para Murray (dos oros en singles y una plata en dobles mixto) y segunda para Del Potro (bronce y plata en singles), lo que demuestra el compromiso de ambos por su país.

"Estoy realmente feliz. Este ha sido uno de los partidos más difíciles que he tenido que jugar para ganar un título importante. Ha sido muy duro física y emocionalmente. Esto ha sido más duro que la final de Londres. Esta noche podría haber pasado cualquier cosa”, fueron las sinceras palabras de Andy Murray tras la consagración ante Juan Martín Del Potro, lo que magnifica la actuación del argentino en Rio de Janeiro. El trajín de partidos exigentes en una semana, con la posibilidad de disputar tres competencias a la par (singles, dobles y dobles mixto) más la final a cinco (absurdos) sets, sin descanso por la lluvia, mermó el físico y el nivel de los jugadores.

Murray y Del Potro, protagonistas hoy y cuatro años atrás

Juan Martín, sin casi fuerzas para hablar frente al micrófono apenas terminada la final, contó sus sensaciones, lo que sintió durante la semana olímpica: "Dejé hasta la última gota, más de lo que tenía. Ya desde el primer set estaba muy cansado. Ayer tres horas con Nadal, hoy cuatro horas con Murray... Pero bueno, era por esto y no había dolor que me hiciera frenar. Jugué contra Djokovic, Nadal y Murray. Les gané a dos y me faltó el tercero, pero estoy muy feliz porque me llevo algo conmigo. El tenis es mi vida. Sufrí cuando no pude jugar y hoy el tenis me hace feliz de nuevo. Todos los días pasé algo maravilloso aquí y en la Villa. Estoy feliz, recuperé emociones que las daba por perdidas”.

Andy Murray es el único tenista hombre en repetir final olímpica en singles, en Juegos consecutivos y ganar ambas. Acumula un récord de dieciocho partidos ganados de forma consecutiva, su mejor racha como profesional. N°2 del mundo, está lejos de Djokovic en el ranking ATP (más de 6000 puntos) pero no tan lejos en cuanto al nivel...

Daniel Vitale Pizarro

8 de agosto de 2016

Va tomando forma



"Me gusta"

“No amo el deporte. Pero no sé qué hacer sin él”. Nick Kyrgios es así. Explosivo dentro y fuera de la cancha. Odiado y amado, lo verdaderamente real es su presente en el circuito ATP. 16° en el ranking desde esta semana, el australiano de 21 años, líder de la nueva camada de tenistas denominada #NextGen, se proclamó campeón del ATP250 de Atlanta ante el vigente campeón John Isner. Ambos Top20 ausentes de los Juegos Olímpicos por priorizar su carrera profesional, aprovecharon esta semana para llegar al último partido del certamen en Estados Unidos, con todos los flashes apuntando hacia Rio de Janeiro.

Kyrgios venía de perder en octavos de final en Wimbledon (multado con 4900 libras esterlinas por mala conducta verbal) y en primera ronda de Toronto por el campeón de Wimbledon junior Denis Shapovalov (atentos a este junior), mostrando quejas, críticas, sonrisas soberbias y aires de superioridad. Ademas, durante esas semanas, había confesado que pasó más horas con el ordenador y jugando al "Pokémon Go" que entrenando dentro de una cancha de tenis. Lejos de afectarle, pareciera que todo eso lo potencia. Isner es un rival poco agradable de enfrentar, más aun en su torneo predilecto, y Nick lo derrotó con madurez tenística y en sets corridos.

2-0 en finales ATP...

Sin quiebres y con escasas oportunidades de ambos lados desperdiciadas, todo se definió en sendos tiebreaks, los cuales dominó el más joven. Menos lanzado, atacando más a conciencia, preciso en sus tiros de fondo e incontestable con el servicio, el "aussie" logró una victoria importante para su confianza, en la gira de cemento previa al US Open, último Grand Slam de la temporada. Un patrón de juego más ordenado y profesionalismo en los partidos, sobre todo ante rivales de menor jerarquía, lo catapultarán al Top10, lugar al que se acerca y al que llegará en un corto plazo si repite lo hecho en Atlanta y deja atrás los papelones de Wimbledon, Toronto y muchos torneos más.

“En Marsella (primer título ATP) estaba intratable. Esta semana, en Atlanta, era completamente diferente, no estaba jugando del todo bien en el inicio de la semana y recién el domingo encontré el equilibrio adecuado. Competí y me divertí”, declaró un sincero Nick, enemigo de las declaraciones "tibias". Sobre su contrincante de turno, agregó: “El resto es crucial frente a John. Su saque es de clase mundial. Podría haber sido una historia totalmente diferente si él hubiera conseguido quebrarme o no hubiese restado bien”. El 7/6 7/6 dejó en claro la supremacía de ambos servicios y la paridad en el juego, definido por un par de puntos clave en cada tiebreak.

Su devastador saque no fue suficiente

31 años, vigente tricampeón y 19° ATPJohn Isner acumulaba quince victorias seguidas en Atlanta antes de la final de 2016. Primera definición de la temporada y 21° en su carrera, el gigante norteamericano se potencia en el cemento de su país, tanto es así que 18 de sus 21 finales ATP fueron en suelo estadounidense. Solo los títulos en Auckland (Nueva Zelanda) y la final en Belgrado (Serbia) las disputó fuera de su país. Ex N°9 del mundo, nunca fue semifinalista de Grand Slam y solo una vez alcanzó los cuartos de final (US Open 2011). "Acener" ganó diez títulos ATP en su carrera y en 2015 finalizó como N°11, la mejor ubicación final de su carrera.

Borna Coric (2), Taylor Fritz y Alexander Zverev (2) son junto a Kyrgios (2) los cuatro miembros de la #NextGen que alcanzaron al menos una final ATP, pero el nacido en Camberra es el único que pudo ser campeón. Y lo hizo en dos ocasiones. Talentoso y explosivo, soberbio e irrespetuoso, Nicholas no pasa desapercibido en cada lugar al que asiste, y las sponsors lo saben. 'Nike' y 'Yonex' no dudaron en aumentar sus contratos cuando derrotó a Nadal en Wimbledon 2014 y desde allí, su nombre y nivel subieron exponencialmente. Jugadores con estas características le hacen bien al 'tour', siempre y cuando no se falte el respeto al rival, esa delgada linea tan difícil de no sobrepasar.

Daniel Vitale Pizarro

1 de agosto de 2016

Treinta veces mil



Las dos caras de la moneda

El Grand Slam de carrera lo desinfló. El título que buscó casi con obsesión desde 2012, inconscientemente le jugó una mala pasada. Campeón de Roland Garros y sin preparación previa para Wimbledon, Novak Djokovic llegó a Inglaterra y se topó en tercera ronda con Sam Querrey. Ese fue su límite. Sorpresa mundial. El tricampeón en el All Englad caía en la primera semana de competencia. El trofeo de los Mosqueteros, que lo ubicó definitivamente entre los más grandes de la historia del deporte, mermaron la intensidad del serbio. Pero fue solo un tropiezo, una derrota que sucedió porque es humano. Toronto comprobó que un tropezón no es caída...

“La derrota en Wimbledon me llenó de motivación, me dio una semana más con mi familia y tiempo de calidad fuera de las pistas. Pensé en otras cosas, recargué baterías y vine aquí (Toronto) lleno de motivación. No podía pedir un mejor inicio de temporada sobre cemento. Espero seguir en la dirección correcta”. Djokovic se sobrepuso al cimbronazo inglés, descansó, cruzó el Altántico y de menor a mayor, estuvo a la altura de las circunstancias: “Empiezo los torneos sintiéndome un poco incómodo en la pista, encontrando el ritmo. Pero al final encuentro el confort necesario, con actitud mental. Los mejores rendimientos fueron en semifinales y finales, no puedo pedir más".

Sin convencer hasta semifinales, Novak pasaba las rondas sin sobresaltos pero con muchas dudas en cuanto a su nivel de juego, incluso llegó a declarar antes de disputar la semifinal ante Monfils que estaba muy lejos de su nivel tenístico. El 6/2 6/3 contundente al francés empezó a despejar las dudas y en la final contra Nishikori lo dejó bien en claro. Atento, rápido, regular y hambriento, aprovechó las desatenciones de su rival y tenaz como siempre, cerró el partido 6/3 7/5 cuando parecía que se complicaba al final del segundo set. “Amo jugar Masters1000. Valoro estos torneos tanto como a los Grand Slams. Seguiré siendo disciplinado, comprometido y concentrado para hacerlo bien”.

En tierra canadiense, el serbio consiguió su 30° Masters1000. En total disputó 90 certámenes de esta categoría desde que es profesional y ganó 293 partidos. Cifras descomunales. Los 30 M1000 lo alejan de su inmediato perseguidor, Rafael Nadal, que cosechó 28 cetros. Más atrás quedaron los 24 de Roger Federer, únicos en ganar 20+ títulos de la serie mil desde 1990. Otra marca superada por "Nole" son los 50 títulos ganados en superficies duras, uno más que Connors y diez menos que Federer, líder. ¡Y eso que no jugaba en cemento desde Miami! A eso también hizo referencia: “Fue suficiente con jugar el primer partido. Antes de eso había practicado durante el día". Humanoide.

Los cuatro Masters de Canadá

Su primer M1000 lo obtuvo en Miami 2007 y ese mismo año también fue campeón del Masters1000 disputado en Canadá, en aquella oportunidad Masters Series de Montreal (año impar). Cuatro años más tarde repitió el título canadiense, refrendado también en 2012. Tres años después de su última coronación en Toronto, volvió a la ciudad NBA y obtuvo el cuarto trofeo en el país del norte americano, misma cantidad que obtuvo en los M1000 de Roma y París. Solo Indian Wells (5) y Miami (6) lo vieron levantar más veces el trofeo de campeón que Canadá. Los 30 se completan con tres Shanghai, dos Madrid y dos Monte Carlo, sin poder ser campeón en Cincinnati (0-4).

Kei Nishikori alcanzó su tercera final en Masters1000 y corrió la misma suerte en todas ellas. Derrotado por Nadal en Madrid 2014 y Djokovic en Miami 2016, en Toronto el rival y el resultado fueron los mismos de Key Biscayne. El japonés disputó su 19° final ATP (8-11) y cuarta de la temporada (1-3). Sexto del ranking mundial, supo ser el número cuatro del mundo (2015) y finalista del US Open en 2014, precisamente cuando obtuvo su última victoria ante Novak Djokovic, contra el que registra un récord negativo en enfrentamientos personales (10-2), cinco de ellos esta temporada, todos para el serbio.

Daniel Vitale Pizarro