26 de febrero de 2013

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La imagen del torneo

Berdych (6°) Tsonga (8°), entre ambos sumaban dos Masters1000 y dos finales, dos definiciones perdidas de Grand Slam y 17 títulos ATP. Promesa de gran tenis. Pergaminos suficientes para que Francia se sienta orgullosa del torneo que organizó esta temporada, con un campeón y semifinalista (Simon) locales. Pero eso solo fue la frutilla del postre. El torneo contó nada menos que con cinco Top10. Si, cinco Top10 en un ATP250. Lo llamativo fue que en Memphis se disputaba un ATP500 (hay solo once de esta categoría durante el año) y a dicho certamen no acudió ninguno de los diez mejores. En Buenos Aires (ATP250) asistieron el 4° y el 11° del mundo respectivamente, siendo el torneo norteamericano el perdedor de esta semana.

En el mejor ATP250 del año (hasta ahora) y quizá de todo 2013, Jo-Wilfried Tsonga se quedó con el trofeo de Marsella por segunda vez en su carrera (2009). Derrotó a Tomas Berdych 3/6 7/6 6/4 y salvó un match point en el tie-break con un ace. Mente fría o disparate, lo que haya sido le salió bien. Berdych ganó el primer set y controló a un Tsonga muy peligroso, decidido a no dar un paso atrás de la línea ni ceder el dominio del partido. El checo tuvo sus chances en el segundo set pero no pudo aprovecharlas. En el tercero, Jo-Wilfried quebró en el tercer game para nunca más perder su servicio. Su característico festejo, señalándose la espalda al compás de saltitos y gritos de felicidad, le decían al mundo que Tsonga era el campeón.
"Esta es una gran victoria. Me mantuve en el partido, incluso cuando era muy difícil, esperé mi oportunidad y cuando llegó, la tomé. Estoy muy feliz. Esto me demuestra que estoy en el camino correcto. El cuadro era muy fuerte acá", dijo Jo-Wilfried luego de su triunfo. "Ali", como le dicen por su parecido con el múltiple campeón de boxeo, con esta victoria aumentó su récord en finales a 10-7 y se acercó en los encuentros personales antes Tomas (3-4), que le había ganado los últimos tres enfrentamientos entre ellos.

Tsonga, nacido en la ciudad de Le Mans, hijo de Didier (exjugador de balonmano y profesor de química) y Evelyne (profesora escolar), se siente cómodo jugando de local, cerca de los suyos. Ganó cinco de sus diez títulos en esa condición, con récord de 5-1 en definiciones en su país. Marsella 2009 y 2013, Metz 2011-12 y el Masters1000 de París en 2008, más una final perdida allí en 2011 completan su palmarés más destacado. También en Francia obtuvo en 2007 su primera corona en dobles en Lyon, y entre 2011-12 perdió las finales de Marsella en duplas. Y si de Copa Davis hablamos, ostenta un récord de 11-3 en singles (un retiro) y 3-0 en dobles, además de la medalla de plata junto a Llodrá en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

La suerte del campeón: En su partido de cuartos de final ante Bernard Tomic, también estuvo a un punto de quedar eliminado del torneo y no una vez como en la final, sino ¡cinco veces! Premio a la mentalidad ganadora de "Le Mome" por salir airoso de un cuadro más que complicado para un ATP de esta categoría y derrotar a jugadores de la talla de Tomic, Simon y Berdych. El jugador "Revelación 2007" según la ATP, sigue firme en el Top10, a tres puestos de su mejor ubicación, lograda la temporada pasada (5°).
En Buenos Aires, David Ferrer revalidó su condición de campeón defensor y primer preclasificado del torneo. Alcanzó su tercera definición consecutiva en suelo argentino en tres presentaciones y cosechó su 20° título en 35 finales disputadas. Fue el segundo trofeo del año (Auckland) con diecisiete partidos ganados en lo que va de 2013 y solo dos derrotas. Durante el certamen, Ferrer solo se vio superado en el primer set ante Nalbandian (paliza 6/2) y en parte del segundo set de la final contra Stanislas. Ambos partidos los revirtió con su habitual solidez desde la línea de base para dejar sin chances a sus rivales, sin que puedan aguantar su ritmo de juego, tanto físico como mental.

Daniel Vitale Pizarro

18 de febrero de 2013

Final de Reyes



El "Rey del polvo" y el "Rey David"

El ATP250 de San Pablo (Brasil), segundo torneo de la gira latinoamericana, será recordado, por desgracia para el país y organizadores, como uno de los peores torneos del año, ya sea por el estado de las canchas, la calidad de las pelotas, las goteras, pozos o hasta por la aburrida final que disputaron Nadal (5°) y Nalbandian (93°). El nivel demostrado en partidos anteriores (más aun el argentino), prometía y mucho pero no pudieron reflejarlo en el encuentro decisivo. Una lástima para los aficionados al tenis que coparon las gradas del estadio "Ibirapuera", sobre todo cuando se presentó Nadal, que fue ovacionado más que los jugadores locales. Brasil, manos a la obra.

"El Rey del polvo", más complicado que en Viña del Mar para llegar a la final, tuvo compromisos complejos ante Berlocq en cuartos de final y contra Alund en semifinal (en ambos partidos perdió un set). A pesar que su nivel no se parece en nada al del Roland Garros pasado, claramente era el favorito del torneo y de la gente. Del otro lado de la red, el "Rey David", que no disputaba un torneo desde agosto del año pasado. Había superado en cuartos de final a Nicolás Almagro (11° del mundo y campeón defensor) con jerarquía y superioridad y a Simone Bolelli en semifinales, para llegar con ritmo de juego y buen nivel de tenis durante toda la semana a su 25° final ATP

El enojo por no rendir como durante la semana

El argentino sabía que "Rafa" había caído en la final de Viña del Mar contra Zeballos y que había perdido sets ante Berlocq Alund, jugadores inferiores. Todo eso hizo creer que iba a ser una final entretenida y pareja. No fue así. Salvo en el comienzo del segundo set (Nalbandian 3-0 con dos quiebras), durante todo el partido dominó a su gusto el nacido en Mallorca. En un partido malo, con errores de ambos lados de la red pero principalmente con un Nalbandian desconocido, Nadal alzó su 51° corona, 36° sobre polvo de ladrillo, con un contundente 6/2 6/3. Si, seis games consecutivos hiló el balear para llevarse el partido, con ayuda (no poca) de su rival.

"Espero que esto sea un buen comienzo. Tuve problemas con la rodilla (izquierda), pero fue el día en el que me sentí mejor y el mejor partido desde mi regreso. Todos los títulos son importantes, en todos los momentos, y este momento es muy importante. El objetivo ahora es intentar estar bien, que la rodilla me deje de doler. Ahora, volver a ser el número uno no es un objetivo real", dijo el campeón luego de recibir la copa. El argentino, en contraposición al español, declaró: "Creo que no jugué mi mejor partido de la semana. "Rafa" hizo las cosas mejor, jugó largo, y me costó tomar la iniciativa de los puntos. También tuve la ventaja en el segundo set y no la pude aprovechar. Ahora, mi objetivo es la Copa Davis, jugar torneos e ir mejorando de a poco el ranking".

Viña del Mar ya quedó atrás

Nadal, que volvió al circuito la semana pasada en Chile, levantó un trofeo luego de su triunfo en Roland Garros 2012. Cortó una sequía de casi ocho meses sin triunfos, ganando al menos un título por año desde 2004, cuando se adjudicó el torneo de Sopot. Nalbandian, pese a su derrota, alcanzó una marca para nada despreciable. Llegó al menos a una final ATP durante los últimos trece años, racha que inició perdiendo en Palermo 2001. Acapulco 2008 fue la última final en arcilla para el nacido en Unquillo (Córdoba) y desde Washington 2010 no triunfa en un partido por el trofeo. Acumula tres finales perdidas consecutivas (Auckland 2011, Queen's 2012 -descalificado- y San Pablo 2012). De las catorce derrotas en finales, curiosamente en dos perdió sin terminar el partido. No se presentó en Basilea 2003 ante Coria por lesión y fue descalificado en Queen's 2012 versus Cilic, luego del incidente con un juez de línea.

Si nos abstraemos del juego en sí, el torneo brasilero (país que en 2014 contará con un ATP500) dejó mucho que desear. La principal falencia según los jugadores fueron las condiciones de la cancha y las pelotas. La superficie, más rápida de lo habitual por el tipo de polvo y por ser "indoor", trajo quejas de los especialistas en tierra batida. Varios flejes "levantados", piques irregulares (se clausuró la segunda cancha en importancia por los desperfectos), goteras por las intensas lluvias y pelotas que perdían pelo y se volvían más rápidas e "incontrolables". Un cóctel que explotó en varias conferencias de prensa, con palabras poco felices para los organizadores y para la ATP y compañía, incluso Toni Nadal llamó a la entidad madre del tenis para quejarse por las condiciones del torneo en general. Nadal campeón pero pésimo torneo, "una de cal y otra de arena" para el Brasil Open 2013.

Daniel Vitale Pizarro

11 de febrero de 2013

Cebolla, ahora te toca llorar a vos

"Cebolla" no puede creer lo que consiguió

La gira Latinoamericana de polvo de ladrillo comenzó en Viña Del Mar (Chile), luego desembarcará en San Pablo (Brasil), una semana después Buenos Aires (Argentina) y concluirá en Acapulco (México), el más importante, único ATP500 de la gira y al que asiste mayor cantidad de jugadores mejor rankeados, por algo lógico: puntos y dinero. La principal atracción, esta vez, no fue para los locales ver a los chilenos en acción, sino la presencia de Rafael Nadal, que disputaría por primera vez el torneo chileno, en singles y en dobles. El certamen se preparaba para una semana sin precedentes en el país.

Horacio Zeballos (73°), a la postre ganador (impensado para la gran mayoría) derrotó en la final al favorito del torneo, de la afición, de los organizadores y quieran o no, de todo el mundillo "tenis", por motivos que no hace falta describir. Pero no todo son estadísticas en el deporte y el marplatense dio cuenta de ello. Contra todos los pronósticos, derrotó al quizá mejor jugador sobre arcilla de todos los tiempos 6/7 7/6 6/4, luego de 2h 46m de tenis de alto vuelo, sobre todo del vencedor, que nunca bajó los brazos, ni en los momentos críticos, donde Nadal se hace fuerte. Zeballos sorprendió a todos (y todas) los espectadores.
Resumen de la heroica victoria

Cuando se pensaba y percibía la victoria del balear por la merma física del argentino y un segundo set que Horacio tuvo que "aguantar" para llegar al tie-break (al revés de lo sucedido en el primero), a fuerza de garra y decisión, "Cebolla" emparejó las cosas y llevó a "Rafa" a un tercer set. Basado en su zurda picante y lanzada, se dispuso a quitarle, al menos esta semana, el reinado en una pista de arcilla. Y así fue. Agresivo, sin presión, suelto (por demás), variando golpes, con trece aces y solo un quiebre en contra, hizo que el trofeo se fuera para la "Ciudad Feliz". La mejor victoria de su carrera. ¿Sopresa? Si. ¿Casualidad? No. ¿Perseverancia? Si. Aplaudamos a Horacio Zeballos, campeón por primera vez en su carrera de un ATP, y lo hizo ante Nadal en arcilla.

"Es un sueño para mí. Ya era un premio suficiente poder jugar ante "Rafa" una final. Es un momento hermoso que recordaré por el resto de mi vida", declaró Zeballos luego de morder la copa de campeón, al igual que lo hace su rival...
Campeón y finalista con sonrisas

Horacio Zeballos debutó en la ATP en 2003 (17 años) y su ingreso a la elite del tenis no fue sencillo y menos aun, rápido. Su ranking osciló muchos años, sin poder acercarse a los 100 primeros. 2009 fue la temporada de su destape, en la cual alcanzó su mejor ranking (41°) hasta hoy (43°) gracias a sus buenos resultados en los Challengers (cinco títulos y tres finales) y a la final alcanzada en St. Petersburgo (Rusia) en la que cayó ajustadamente ante Sergiy Stakhovsky 7/6 en el tercero, con match point incluido. Esos puntos le permitieron concluir el año 2009 como el 45° del mundo, con expectativas altas para la siguiente temporada, por nivel y ranking.

Pero no todo siguió como él esperaba... A lo largo del año, disputó hasta octubre todos torneos ATP. Apenas alcanzó una semifinal y dos cuartos de final, resultados que lo obligaron en noviembre a volver a los Challengers, etapa que el mismo "Cebolla" creía superada, pero que lo tuvo nuevamente como animador. Terminó con récord negativo (16-28) a nivel ATP. 2011 fue un año para el olvido. Luego de todo lo bueno del 2009 y lo prometedor del 2010, esa temporada lo encontró jugando prácticamente todo el año Challengers (récord de 5-6 en torneos ATP) y sin siquiera obtener un título (dos finales), algo inusual para él en esta categoría. Terminó 109° en el ranking ATP.

El 2012 fue similar al 2011. Repitió los magros resultados a nivel ATP y Challenger, y tocó el puesto número 125° en octubre, su ranking más bajo desde principios del 2009, antes del "destape". El año concluyó y a fines de octubre se encontró con tres partidos ganados ATP y nueve perdidos, aunque lo llamativo era que alcanzó los octavos de final de Roland Garros, siendo sus únicos partidos ganados en el año en el circuito, su mejor resultado en un Grand Slam. Pero todo cambió a partir de noviembre de esa misma temporada.

Esa derecha lastimó, así, con todo el peso del cuerpo.

Obtuvo los Challengers de Montevideo (Uruguay) y San Leopolo (Brasil), que le aportaron una inyección de confianza de cara al 2013, algo similar a lo sucedido en 2009, pero que no pudo concretar. El 2013 empezó de la mejor manera posible. Campeón del Challenger de San Pablo, ingresó al Australian Open (R1 con Seppi) y fue seleccionado para la Copa Davis ante Alemania, que junto a David Nalbandian sellaron la victoria a Argentina en el dobles. Pero aun faltaba lo mejor. Una semana más tarde, derrotó a cuatro preclasificados en Viña del Mar, entre ellos a Rafael Nadal (5°)y levantó su primera corona ATP, en su segunda final. Fue también su primera victoria ante un Top10 en su carrera y en lo que puede ser (hasta el momento lo es) su mejor año en el circuito profesional. Y el año recién empieza...

Admirador de chico de Thomas Muster y Goran Ivanisevic, Zeballos está inscripto en el ATP de San Pablo. Antes de disputar su encuentro, el marplatense acumula 20 partidos consecutivos en polvo de ladrillo sin conocer la derrota (Challengers y un ATP250 (Viña Del Mar), sin contar el partido de la Davis que pesó y mucho a la hora de juntar confianza. Además, se convirtió en el tercer jugador en derrotar a Nadal en finales sobre arcilla (Federer Djokovic, dos veces cada uno), propiciándole su quinta derrota en finales en esta superficie y la vigésima derrota en toda su carrera sobre polvo de ladrillo. ¿Será este año el despegue definitivo en la carrera del marplatense? Argentina lo necesita.

Daniel Vitale Pizarro

4 de febrero de 2013

Argentina a cuartos de final


Daniel Vitale Pizarro