2 de julio de 2012

Esto es Wimbledon

Rufus, el halcón que cuida el césped de Wimbledon

Wimbledon habla por sí solo, no hace falta que lo ensalcen con crónicas fabulosas sobre su tradición, su estilo, su categoría. Con el simple hecho de nombrar la palabra de la ciudad donde se encuentra el torneo, alcanza y sobra. El estricto régimen de la vestimenta de presentarse con más del 90% de color blanco; el "Middle Sunday"; su propia preclasificación (que cada año, por la presión que ejerce la ATP, el torneo respeta cada vez menos); la hierba (más lenta que la de antaño); los escasos sponsors; las frutillas con crema; llamar Mr. y Mrs. a los participantes; la estatua de Fred Perry (último campeón británico aquí en 1936); 'Rufus', el Halcón que cuida del césped y la cordialidad y respeto reinante, hacen de un torneo único en su especie. Acá nació el tenis. Acá empezó todo.

El domingo del medio o "Middle Sunday" es día de descanso en Wimbledon, no hay actividad. Solo fue utilizado por las copiosas lluvias tres veces en toda su historia: 1991, 1997 y 2004. Los domingos, en Inglaterra, tampoco se juega la 'Premier League', aunque sí lo hace en Navidad y Año Nuevo. Para no desentonar, únicos en todo. Esta es una de las tantas tradiciones del particular certamen londinense de fútbol.

Hoy se disputarán los octavos de final, tanto de hombres como mujeres, lo que denominan los británicos como "Super Lunes" o "Manic Monday". Pero durante toda la primera semana ocurrieron varios hechos llamativos, curiosidades. El primer golpe lo dio Ernest Gulbis, el letón hijo de un empresario multimillonario jugó tres sets magníficos, como "falso" Top10, y despachó en primera ronda al número siete del mundo y finalista en 2010 (ese año venció a Federer en cuartos) Tomas Berdych 7/6 7/6 7/6.

Las dos caras de la moneda


En segunda ronda la sorpresa (vaya sorpresa) la dio el actual número 100 del ranking ATP Lukas Rosol, al vencer luego de cinco sets y a fuerza de misiles que salían de su raqueta, al dos veces campeón y tres veces finalista aquí, Rafael Nadal. El checo nunca había ingresado al cuadro principal del All England, en las cinco ocasiones anteriores había perdido en la primera ronda de la clasificación. Increíble. Además, Nadal no caía en una segunda ronda de un Grand Slam desde el 2005, precisamente acá. Fue el jugador de más bajo ranking en derrotarlo en un Major. Ante las preguntas al finalizar el encuentro, Rosol dijo: "No estoy sólo sorprendido, esto es algo milagroso para mí". Tanto Gulbis como Rosol, en sus siguientes duelos, fueron derrotados.


Por el lado de las mujeres, Venus Williams, cinco veces campeona y tres veces finalista, fue derrotada fácilmente por Elena Vesnina, lo que demuestra que las Williams no son eternas, algo que se vio también en Roland Garros hace un par de semanas cuando Serena Williams, la menor, cayó por primera vez en su historia en una primera rueda de un Grand Slam. Justamente Serena también fue protagonista de la jornada en su duelo frente a la china Jie Zheng. Concretó 23 aces. Sí, 23 aces en solo tres sets y por una mujer, nuevo récord femenino. El de velocidad le corresponde a Samanta Stosur con 208 kilómetros por hora.


Shvedova y Serena, dos récords en una semana


Otra rareza fue la que le tocó vivir a Yaroslava Shvedova. Venció a la italiana Sara Errani 6-0 6-4. ¿Y lo curioso? Bueno, ganó 24 puntos consecutivos para adjudicarse el primer set, denominado "Golden set". Se convirtió en la primera jugadora en conseguirlo en la historia de la WTA, la segunda en la historia del tenis femenino (Pauline Betz en 1943) y la tercera en la historia del tenis (Bill Scanlon 1983). Y lo hizo en Wimbledon, tarea aún más difícil por el bote de la pelota y porque las posibilidades de fallar aumentan. La tenista de origen ruso, nacionalizada kazaja, es entrenada por el argentino Emiliano Redondi.



Daniel Vitale Pizarro

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