2 de marzo de 2020

Esperanza brasilera


Thiago Seyboth Wild es una bocanada de aire fresco para el tenis sudamericano. El sur del continente americano es un exportador de tenistas de elite desde la etapa Junior hasta profesionales, con varios N°1 ITF y ATP en su haber. Mientras en Juniors siguen los grandes resultados, en profesionales los éxitos no están a la orden del día. La lesión de Juan Martín Del Potro eliminó a Sudamérica de la pelea por los torneos importantes y a día de hoy, el Top100 cuenta con nueve tenistas, uno de ellos suspendido por doping positivo, un número que años atrás Argentina podía presumir sin necesidad de los demás países. En ese contexto, un brasilero de diecinueve años quedó al borde del Top100 (113°) gracias a su título en el ATP250 en Santiago de Chile.
Thiago nació en Marechal Cândido Rondon, Estado de Paraná, una pequeña ciudad fundada por inmigrantes alemanes hace más de un siglo en el sur de Brasil. Su primer contacto con una raqueta fue a los cuatro años porque su padre era jugador aficionado. A los catorce se mudó a Rio de Janeiro para perfeccionar su tenis y allí no paró de evolucionar. En 2017 obtuvo sus primeros logros internacionales como Junior y como Profesional: medalla de oro en los Juegos Sudamericanos de la Juventud (Santiago de Chile) y campeón de un Future en Turquía. Pero su primer gran trofeo fue el US Open Junior en 2018. Esa temporada además alcanzaría el N°8 ITF Junior.


Compañero de ruta del argentino Sebastián Baez (N°1 ITF Junior 2018), Seyboth Wild demostraba una madurez llamativa con dieciocho años tras ser el mejor menor de edad en Flushing Meadows: "En Nueva York aprendí a encontrar soluciones tácticas durante el partido. Estoy muy orgulloso. Jugar aquí fue increíble. Pensar que tenistas legendarios ganaron este torneo como Juniors es una gran emoción. Representar a mi país siempre ha sido un honor. Me motiva estar en el centro de atención como uno de los mejores brasileños jóvenes. Seguiré progresando y esforzándome al máximo para que mis compatriotas se sientan orgullosos de mí".
Cinco meses después de ganar en Estados Unidos, llegaba su primera victoria ATP en San Pablo, gracias a una invitación del torneo. "Me emociona mucho jugar ante mi público, me siento tremendamente motivado al sentir el apoyo de la gente. Quiero seguir progresando y ya tengo la mentalidad de un profesional, la de trabajar para ser cada día mejor. Creo que puedo competir ya contra los mejores", decía el tenista brasileño que en octubre 2019 ganaría su primer y único Challenger (Guayaquil). Iniciaba el 2020 y la promesa brasileña volvía a disputar la gira sudamericana de arcilla gracias a invitaciones, pero ya con otro semblante, no como el chico al que invitan para foguearse.
Thiago ganó su segundo partido ATP en Rio de Janiero pero en Santiago su tenis explotó. El 182° ATP hizo valer su invitación para superar a los campeones de los tres torneos de la gira sudamericana 2020, Cristian Garin (Córdoba y Rio) y Casper Ruud (Buenos Aires), y al campeón de Córdoba 2019, Juan Ignacio Londero. "A medida que pasaban los partidos y me acomodaba en la cancha, sentía que podía ir paso a paso. Cuando llegué a la final, necesitaba jugarlo como otro partido y tomar mis chances. Mi presente no se trata de los Challengers ni de ningún otro torneo. Se trata de lo que he tomado de ellos y cómo he mejorado a lo largo de la temporada. Creo que lo he hecho bastante bien y necesito agradecer a mi equipo por eso", respondía en conferencia de prensa el nuevo campeón ATP.


Como casi todos los jugadores jóvenes formados en arcilla, su referente es Rafael Nadal. Admirador del español y con el libro "Rafa. Mi historia" de John Carlin como su predilecto, Seyboth Wild es consciente de la irreal carrera del mallorquín por lo que aspira a emularlo y no a igualarlo: "Siempre tuve a Rafa como ídolo. Admiro su pasión en la cancha. La forma en que juega, se mantiene y lucha es increíble. Si pudiera lograr el 20% de todo lo que ha hecho en su carrera, sería genial. Me siento muy feliz por este resultado. Tengo margen de mejora, sobre todo en la gestión de las emociones ya que al ser un tenista muy pasional en algunas ocasiones pierdo la concentración. Mi anhelo es ser mejor que ayer y peor que mañana".
La historia del tenis masculino en Brasil, a excepción del enorme Gustavo Kuerten (N°1 ATP - 20 títulos ATP), no es muy vasta. Thomaz Bellucci (21°) es el brasileño mejor rankeado de la Era Abierta (21°) y Luiz Mattar el que más títulos ATP ganó (7). Sin Thiago Seyboth Wild aun, en total Brasil tuvo veintiséis Top100, una suma escasa para sus doscientos diez millones de habitantes. En dobles el desempeño es mejor: 33 Top100, entre ellos Marcelo Melo (1°), Bruno Soares (2°), Cássio Motta (4°) y Carlos Kirmayr (6°). Quizá la respuesta sea la popularidad de otros deportes como el fútbol, el voleibol, el surf o incluso el automovilismo, superiores en aficionados al deporte de la raqueta en el país más grande de América Latina.

Daniel Vitale Pizarro

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