6 de agosto de 2018

El curioso caso de Martin Klizan

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Martin Klizan es un caso atípico en el circuito ATP. Campeón en Kitzbuhel esta semana, volverá al Top100 tras un año Top200, pero su carrera está marcada por las grandes irregularidades y la alta efectividad. En Austria ganó el título desde la clasificación por lo que disputó siete partidos para poder alzar el trofeo. Entre ellos tuvo la ardua tarea de derrotar en octavos de final a Dominic Thiem, después de Nadal el mejor en polvo de ladrillo. El torneo tampoco fue un certamen convencional ya que la final la disputaron dos jugadores provenientes de la clasificación Klizan-Istomin, la tercera vez que sucede desde 1990 (Clavet-Masso en Hilversum 1990 y Troicki-Kukushkin en Sydney 2015).
El eslovaco jamás perdió una final ATP. Acumula seis títulos en seis definiciones en singles y cuatro trofeos en cuatro finales en dobles. A esto hay que sumarle que en toda su carrera su balance de victorias/derrotas es apenas positivo 132-128, lo que hubiera sido normal que perdiera algún partido por el título. Incluso en dobles tiene récord negativo (36-53) a pesar de ser campeón en un ATP500 (Rio de Janeiro) y ser 73° ATP en la especialidad en 2015, su mejor año tanto en singles como en dobles en cuanto a ranking. Y otra vez volvemos a las rarezas en la carrera tenística de Klizan
En 2015 fue 24° ATP en singles (récord) y campeón en el ATP250 Casablanca, pero en 2016 fue campeón en Rotterdam y Hamburgo, ambos ATP500 y su ranking fue apenas una semana Top30 (29°), el resto del año fue Top50. ¿Por qué? Porque así es Martin Klizan. Ese año ganó solo cuatro partidos fuera de los títulos en Holanda y Alemania. 14-15 fue el récord de 2016. Algo verdaderamente inusual y que por consiguiente significó la caída estrepitosa en el ranking en 2017 (144°) y peor aun en 2018 (181°). Pero precisamente esa semana que tocó fondo en el escalafón mundial fue campeón de un importante Challenger en Indian Wells.
Esta temporada, su mejor actuación hasta el título en Kitzbuhel, también desde la clasificación, eran los cuartos de final del ATP500 Barcelona con victorias ante Novak Djokovic (12°) y Feliciano Lopez, antes de caer frente a Rafael Nadal. El exnúmero uno del mundo junior y campeón de Roland Garros había recuperado su nivel en España: "He tenido mucha mala suerte con las lesiones. El año pasado casi no podía ni caminar después de operarme de la pierna. Gran parte de mi regreso se lo debo al tratamiento que realicé con el gurú checo Michal Novotny en su clínica en el hotel Bahía del Duque en Tenerife donde realizo mis pretemporadas".
"Tenía mal un músculo. Fue una lesión muy grave. Estuve fuera cinco meses. Siempre es duro volver. No podía estar en mi ranking ni jugar al 100%, por eso acabé dos meses antes la temporada. Superé mi operación, que era uno de mis objetivos. He tenido mucho tiempo para prepararme y ponerme más fuerte físicamente para esta temporada. El año pasado estuve cinco meses fuera, el año anterior, otro medio año. He tenido muchas lesiones a lo largo de los años, pero ahora parece que estoy más en forma que antes. Estoy contento de estar en la pista y competir", le contaba a Marca y a Vavel su calvario con las lesiones en su muñeca, fascia plantar, tendón de Aquiles, y la última, el gemelo.
"Klizco" fue campeón en San Petersburgo 2012, Munich 2014, Casablanca 2015, Rotterdam y Hamburgo 2016 y Kitzbuhel 2018 en singles más los cuatro títulos en dobles que los ganó junto a David Marrero (Umag 2013 y 2016) y a Philipp Oswald (Niza 2014 y Rio de Janeiro 2015). Sus victorias ante miembros del Top10 son cuatro: Jo-Wilfried Tsonga (6°) en el US Open 2012, Kei Nishikori (10°) en Roland Garros 2014, Rafael Nadal (2°) en Beijing 2014 y Dominic Thiem (8°) en Kitzbuhel 2018.
"Mi rendimiento en la final ha sido el mejor del torneo. Jugué muy sólido, eludí la presión y, honestamente, creo que merecí ganar. En mis otras finales en las que salí victorioso, a veces he tenido suerte en momentos puntuales pero también influye el trabajo duro. Nunca sabes qué puede ocurrir en este tipo de partidos, pero estoy feliz de presentar una estadística tan increíble. Es algo genial, estoy muy orgulloso de haberlo conseguido", las sensaciones de Klizan, el invicto. Este particular récord lo comparte con Ernests Gulbis, ambos ganaron todas las finales ATP que disputaron. El letón ganó seis títulos en singles y dos en dobles, únicos en la Era Abierta con 100% de efectividad.

Daniel Vitale Pizarro

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