6 de noviembre de 2017

Inolvidable

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Jack Sock empezó esta temporada como el 23° ATP. Finalista en tres ATP250 en 2016 y primera segunda semana en Grand Slams en US Open, 2017 debía el año del despegue como tenista de elite. Las expectativas eran altas y más aun al ser campeón en Auckland, primer torneo del año, y un mes después, nuevamente campeón en el ATP250 de Delray Beach. La semifinal de Indian Wells (Federer) y los cuartos de final en Miami (Nadal) confirmaron que el norteamericano transitaba el mejor momento de su carrera, y eso quedaba reflejado en su ranking al aparecer como 14° ATP antes del inicio de la gira de arcilla. El siguiente paso era el Top10...

Durante los siguientes cinco meses la performance del próximo estadounidense Top10 cambió considerablemente. Entre mayo y octubre apenas alcanzó una semifinal ATP en los trece torneos que disputó antes del Masters1000 de París. Sin lesiones pero menos aun confianza, llegó al último torneo de la temporada con el colchón de puntos del fantástico comienzo de año y con la remota posibilidad de ingresar al Masters solo si era campeón del certamen, pero sin depender de él mismo. Delante suyo en el ranking tenía a nueve contendientes para ocupar una plaza en Londres, sin contar las bajas por lesiones, omnipresentes en 2017, que también tenían mejor presente que el nacido en Nebraska.
Los rivales perdían y Sock avanzaba. En silencio y muy cerca de despedirse en primera ronda ante Edmund luego de estar 1-5 en el trecer set, se abrió camino en un cuadro despoblado de preclasificados. Sin Roger Federer en la parte baja ni Dominic Thiem en cuartos de final, el duelo ante Marin Cilic en semifinales era inminente. De esa inminencia se encargó Julien Benneteau, el veterano francés que nunca fue campeón ATP con el récord histórico de finales perdidas (0-10), que no permitió que ni Cilic ni Goffin ni Tsonga accedan a las instancias finales de París. Pero hasta ahí llegó su tenis. Dos Top10 en el camino fueron demasiado para su mente y su físico. Torneazo.

Sin siquiera ser finalista de un ATP500 a sus 25 años, Sock alcanzó su primera final de M1000 y ahora sí con serias chances de clasificar al torneo de Maestros. La opción dejó de ser remota para ser real y posible. Del otro lado de la red, la sorpresa del año, Filip Krajinovic. Misma edad que Jack, Filip transitó todo el año en el circuito Challenger con grandes resultados (cinco títulos) pero con apenas un solo torneo ATP disputado en Moscú hacía una semana con victoria ante Rublev en primera ronda. Ayudado por la no presentación de Rafael Nadal, Krajinovic fue sorteando rivales desde la qualy para meterse en su primera definición ATP y nada menos que en un Masters1000.
La final fue cambiante pero el ganador resultó ser el favorito, distinto al transcurso de todo del torneo en el cual los favoritos se quedaron en el camino. El resultado fue 5/7 6/4 6/1 en favor del decimosexto preclasificado del torneo. Jack Sock no solo ganó su primer Masters1000 sino que se dará el lujo de disputar por primera vez el Masters y de ingresar por primera vez en su carrera al selecto grupo de los diez mejores del mundo. Desde el lunes será el noveno mejor jugador del año, algo impensado hace algunas semanas atrás: “Tenía un viaje de golf con Isner la próxima semana en Augusta, habría sido muy especial. Pero ya le veré en su boda en un par de meses, me disculpará”.

Jack Sock, entre asombrado y orgulloso de si mismo luego de ser campeón: “En primera ronda no me sentí nada bien en términos de tenis, no tuve buenas vibraciones, pero aun así fue uno de mis mejores partidos porque logré permanecer en el partido y finalmente gané. Hoy estuve realmente emocionado, tuve problemas para dormir anoche. Cuando realmente quieres algo sacas la energía de donde sea y eso es lo que hice en el segundo set para revertir la situación. Voy a recordar esta semana para el resto de mi vida, con el tiempo me daré cuenta del impacto que llegó a tener ese partido de primera ronda, justo ahí pensé que mis vacaciones estaban a la vuelta de la esquina. Ha sido una semana perfecta".

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El finalista Krajinovic así se explayaba tras perder la final en París, incrédulo por su presente que nunca imaginó ni en sueños: "Esta ha sido una semana inolvidable para mí, con muchas victorias importantes desde la fase previa, derrotando a jugadores con mejor ranking que el mío. Pero esto es tenis y alguien tiene que ganar, hoy no me tocó a mí. Cuando llegue a casa todo sera positivo. El camino ha sido muy duro, perdí todos mis sponsors debido a mis lesiones, le agradezco a mi familia por estar siempre ahí. También a Djokovic y a todo el equipo de Copa Davis". Deberá replantear su carrera durante la pretemporada porque los objetivos para 2018 han cambiado rotundamente.

Quizás algunos memoriosos se acuerden de la semifinal de Belgrado 2010 en arcilla a la que accedió un joven  de dieciocho años  llamado Filip Krajinovic (319°) tras ganarle a Novak Djokovic (2°) 6/4 y retiro de Novak; o más cerca en el tiempo en 2015 , cuando en Tecnópolis representó a serbia por los cuartos de final de la Copa Davis, sin pena ni gloria. Ese era Krajinovic, que no es un desconocido para el amante del tenis pero sí para el aficionado de los grandes torneos. En mayo de este año, aquejado por una lesión, tocó el puesto 294° ATP y llegó a perder todos sus sponsors. Hoy, luego de la final de París, finalizará la temporada como el 33° del ranking mundial. ¿Que tal?

Daniel Vitale Pizarro

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