14 de agosto de 2017

Zverev va en serio


"Estoy jugando el mejor tenis de mi vida". 20 años, siete del mundo, seis títulos ATP, cinco esta temporada, dos de ellos Masters1000 en las finales a Djokovic y a Federer. Sí Sascha, estás jugando el mejor tenis de tu vida. Montepellier, Munich, Roma, Washington y Montreal, la serie de trofeos que levantó el más chico de los Zverev en 2017 para demostrarle al mundo tenístico que no es futuro, que no es promesa, sino que es presente, y presente del bueno. El joven alemán llegó para quedarse. El líder del relevo generacional, virtual cinco ATP por las deserciones de Djokovic y Wawrinka hasta 2018, se dará el lujo de clasificar al Masters de Milán (Sub21) y al de Londres. ¿Tiene techo?

Alexander Zverev llegó a Montreal casi sin descanso luego de ser campeón en el ATP500 de Washington. El debut no fue el más afortunado ni el mejor. Richard Gasquet lo tuvo contra las cuerdas, incluso levantó tres match points. Pasó el susto y el nivel del alemán fue creciendo. Kyrgios era una amenaza latente, pero quedó en eso. Anderson lo exigió pero flaqueó en los momentos importantes de ambos sets. Shapovalov, la revelación del torneo, lo intimidó pero al igual que el sudafricano, titubeó cuando no debía y le sirvió la victoria al ocho del mundo, que por las ausencias era el cuarto preclasificado del certamen.
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La final fue diferente al resto del torneo. Ambos llegaban a su sexta definición ATP del año con el suizo invicto en Masters1000 y también en finales. Pero a pesar del año casi sin fisuras de Federer, durante las rondas previas no había sido el mismo de 2017. Sin su familia en las gradas, casi sin días de entrenamiento ni adaptación al cemento desde la obtención de Wimbledon, incómodo con su juego y con dolores aparentes en su cuerpo, alcanzó la final gracias a su jerarquía y al cuadro que se fue abriendo a medida que avanzaba de ronda. Lento en los desplazamientos y con molestias en la zona lumbar, no fue rival para Zverev que lo derrotó 6/3 6/4.

"Siento que estoy jugando el tenis correcto, el necesario para estar ahí. No siento que las cosas estén llegando de forma antinatural, todo lo contrario. Por supuesto, ganar dos Masters1000 es algo que nadie hubiera imaginado pero todo el mundo estaría orgulloso de ello. Estoy feliz de que haya ocurrido así. Estoy súper feliz por la forma en la que está todo actualmente, me siento muy bien", declaración postriunfo de Zverev, que acumula diez victorias consecutivas y que disputará Cincinnati a partir de esta semana a pesar de estar "un poco cansado pero a tope de confianza y a un buen nivel de juego", según sus propias palabras.
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El nivel de Zverev, los resultados y la edad lo ubican como el jugador a seguir. Sus golpes de fondo son letales, casi sin diferencias entre drive y revés. Su movilidad, a pesar de medir 198cm, no tiene nada tiene que envidiarle a jugadores de 180cm. El servicio, su principal arma, potente y con variantes. Su mentalidad ganadora es envidiable aunque la cabeza aun no sea su fuerte. Quizás su punto más flojo sea la volea y la aproximación a la red para terminar los puntos, algo normal en los jugadores actuales que priorizan la regularidad y potencia desde el fondo de la cancha descuidando el juego de la línea de saque hacia adelante. Anoten entrenadores...

El mejor jugador del año no estuvo a la altura en Montreal, pero eso no le quita favoritismo para el US Open. Invicto en Grand Slams y Masters1000 hasta Canadá, Federer no podrá ser N°1 del mundo hasta finalizado el US Open, puesto que quedará en manos de Rafael Nadal. Roger cambió su calendario a último momento para forzar el N°1 pero lo que forzó fue su físico. Fuera de Cincinnati para recuperarse, su nueva hoja de ruta ATP será Flushing Meadows, Shanghai, Basilea y el Masters, lugar donde se definirá si él o "Rafa" terminará como el mejor jugador del año, algo histórico para cualquiera que lo logre, algo que ni el más optimista o fanático presagiaba meses atrás.

Daniel Vitale Pizarro

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