23 de mayo de 2016

Camino al Top10

Niza 2015. Primer título ATP para Dominic Thiem. El austríaco se sacó la espina de la final perdida en Kitzbuhel 2014 cuando debutó en esa instancia. Su carrera cambió. Umag, Gstaad, Buenos Aires y Acapulco, más la final perdida en Munich era el recorrido de Dominic antes de desembarcar en Niza para defender su trofeo, días antes del comienzo de Roland Garros. Nadal, Del Potro y Nishikori lo eliminaron de los Masters1000 europeos de ladrillo esta temporada, siempre antes de semifinales, por lo que jugar en Francia y acumular partidos antes del Grand Slam parisino, era el mejor plan. Además defendía la corona por primera vez en su carrera.

Cabeza de serie N°1, Thiem debutó con una victoria sólida ante Leonardo Mayer. Andreas Seppi y Adrian Mannarino fueron sus rivales antes de la final, a los cuales derrotó con facilidad. En el partido por el título lo esperaba Alexander Zverev. El joven alemán de 19 años dejó un set en cada partido que disputó para llegar a su primera final ATP. “Por suerte para mí, Zverev estará un poco más cansado por los partidos tan duros que ha jugado en la semana. Pondrá toda su energía y sospecho que será un gran partido”, fueron las palabras de "Dominator" antes de enfrentarse a "Sascha" en la costa azul francesa.
Tres semanas atrás protagonizaban juntos un comercial de Adidas...

Partido muy equilibrado, de rachas, Dominic pasó de perder 2-4 a servir 6/4 2-0 y desinflarse. Alexander retomó el nivel del inicio del primer set y equiparó el partido. Set iguales en Niza (6/4 3/6). Pero hasta ahí llegó el físico del alemán. Como presagió el austríaco un día antes, el cansancio acumulado hizo mella en Zvererv y condicionó su nivel. Thiem, sin sets perdidos en su camino a la final, hizo valer su condición de Top15 y lo despachó 6/4 3/6 6/0 para levantar por segunda vez el trofeo de Niza, el sexto en su carrera y el tercero del año, misma cantidad que cosechó en 2015, pero recién estamos en mayo...

Alexander Zverev (48° ATP), profesional desde 2013 y miembro de la nueva camada de tenistas denominada #NextGen, hace un año ingresó por primera vez al Top100 y su mejor ranking histórico será el que tendrá el lunes (41°) gracias a la final en Niza. Dueño de un juego agresivo y muy suelto, está llamado a ser Top10 más temprano que tarde. La misma altura que Del Potro y Cilic (198cm), su juego es más parecido al del croata que al del argentino. Nacido en Hamburgo en una familia de tenistas, es entrenado por su padre Aleksander (ruso), ex tenista profesional. Su madre es entrenadora de tenis y su hermano Misha (ruso nacionalizado alemán) fue 45° ATP en 2009 y hoy es el 136° a los 28 años de edad.
Resumen de la final

Exnúmero uno del mundo junior, campeón del Australian Open y finalista de Roland Garros de la categoría en 2013, Zverev habla alemán, ruso e inglés. Debutará en Roland Garros 2016, el único Grand Slam que todavía no disputó en mayores. La final en Niza le permitió tener más partidos ganados que perdidos a nivel ATP (39-37), lo que denota el poco rodaje en el circuito y la rápida progresión de un jugador que tuvo contra las cuerdas a Nadal en Indian Wells (6/7 6/0 7/5, match point incluido). El historial de enfrentamientos personales entre Thiem y Zverev quedó 2-0 para el austríaco, ambas victorias en arcilla (Munich y Niza) y en tres sets.

Dominic Thiem llegó para quedarse. Desde que arribó a su primera final ATP en Kitzbühel 2014, su carrera cambió. 39° ATP en 2014, 20° en 2015 y 15° hoy (13° ATP en marzo). El Top10 lo espera. En los últimos 24 meses de competencia alcanzó ocho finales ATP, de las cuales ganó seis, cinco de ellas en polvo de ladrillo. Es el décimo tenista en defender un título en 2016 y el segundo más ganador de trofeos del año, solo detrás de Novak Djokovic (5) e igualado con Stan Wawrinka (3). Además acumula 36 victorias en lo que va de la temporada, una menos que Djokovic. ¿Candidato en Roland Garros?

Daniel Vitale Pizarro

16 de mayo de 2016

Un cumpleaños feliz



Copa y Torta, festejo por duplicado

Recuperado totalmente de su espalda, el 2015 de Andy Murray iba viento en popa. Finalista del Australian Open y Miami y semifinalista en Indian Wells (derrotado por Djokovic en los tres torneos), iniciaba la gira de arcilla y decidió disputar Munich, un torneo menor, y saltearse Monte Carlo. Peleado con la superficie más lenta del circuito, nunca había alcanzado siquiera una final en sus diez años como profesional, hasta llegó a maldecirla: "La arcilla no es una superficie para mí, no he nacido en ella". Pero en Alemania hizo un click. Su preparación fue distinta para esa gira. No en tiempo porque el circuito no lo permite, pero si a conciencia.

7/6 5/7 7/6 al local Philipp Kohlschreiber fue el debut de Murray como campeón en la tierra batida alemana de Munich. Algo había cambiado. Su siguiente torneo era el Masters1000 de Madrid y allí apareció la mejor versión de Andy sobre polvo de ladrillo hasta el momento. Kohlschreiber, Granollers, Raonic (6°), Nishikori (5°) y Nadal (4°) fueron los rivales que dejó en el camino para ser campeón en España. Kei venía de ser campeón en Barcelona y a "Rafa" nunca lo había derrotado en sus siete enfrentamientos previos en la superficie predilecta del español. En dos semanas, el británico le había dado un giro de 360° grados a su carrera en arcilla.

Sus dos conquistas en tierra en 2015

Esa temporada dio otro golpe al vencer a David Ferrer en cuartos de final de Roland Garros y caer una vez más ante Djokovic. Había sido por lejos su mejor temporada sobre la superficie naranja. La gira europea de "clay" 2016 tenía otros destinos. Monte Carlo, Madrid y Roma antes de Roland Garros. Semifinal en Mónaco ante Nadal y final en España con victoria sobre Rafael, desembocaron en Italia, último peldaño antes de París. Goffin en cuartos de final fue el escollo más duro de cara a la final frente a un viejo conocido, Novak Djokovic, el mismo que lo había vencido siete días atrás, en los cuatro partidos previos y en los cinco encuentros en ladrillo. Todo era cuesta arriba.

Pero no todo era negativo para el escocés. "Nole" había disputado un durísimo partido físico y emocional contra Nadal en cuartos de final y una batalla de tres horas en semifinales ante Nishikori que podría haberla perdido. El cansancio físico y mental del serbio, con la vista puesta en Roland Garros, más la frescura de Andrew, sin ceder sets durante toda la semana, equiparaban la final romana y el favorito pasaba a no ser el número uno del mundo. El partido lo dominó siempre Murray. Manejó los quiebres en ambos sets, casi no tuvo problemas con su servicio y cerró los parciales con autoridad, sin titubear. 6/3 6/3 fue el resultado final, todo para el nacido en Dunblane.

El servicio, pilar de su juego esta semana

Primer británico en ganar en Roma, Andy Murray logró su tercer título en arcilla en cuatro finales disputadas en dicha superficie, el día de su 29° cumpleaños. En su carrera acumula 36 trofeos ATP y 19 finales perdidas. Doce de esas coronas las consiguió en la categoría Masters1000, una más que Pete Sampras. Aunque sigue muy lejos, achicó la diferencia ante Djokovic en los enfrentamientos personales a 10-23. Lo curioso es que en finales, los números cambian radicalmente y el serbio se adelanta apenas por dos finales (9-7). La vuelta al número dos del mundo es un hecho, lo que le permitirá evitar a Novak hasta una hipotética final en Roland Garros.

“Nunca pensé tener estos resultados en tierra. Llegué a muchas finales, contra Djokovic, Nadal… y quizás no creí lo suficiente en mis posibilidades. Siempre pensé que la arcilla era mi peor superficie, la más dura, pero el año pasado cuando tuve buenas victorias ante los mejores, me hizo entenderla un poco más. Siempre me habían dicho que la arcilla en realidad debería ser mi mejor superficie, pero me tomó mucho tiempo ganar un poco de confianza. Tuve grandes mejoras en mis movimientos en la superficie, eso ayudó mucho”, se sinceró Andy Murray luego de repasar sus resultados de este último par de temporadas en arcilla.

Atentido por un golpe en el tobillo y una de sus discusiones con los árbitros...

Campeón en 2008, 2011, 2014 y 2015 en Roma, Novak Djokovic alcanzó en Italia su final N°42 de Masters1000, misma cantidad que Nadal y Federer, récord compartido por el Big3, dueño de todos los récords de esta categoría de certámenes. Sin estar enfocado al 100% como nos tiene acostumbrados, las discusiones con los árbitros y los enfados consigo mismo fueron más frecuentes esta semana, aunque pudo evadir sus "inconvenientes" y alcanzar la final por séptima vez en el Foro Itálico. Superó a Andre Agassi en cantidad de finales ATP (91) e iniciará Roland Garros siendo N°1 del mundo por 200 semanas, una marca que solo lograron Federer, Sampras, Lendl y Connors.

"Le deseé feliz cumpleaños y le dije que lo disfrutara con su familia. Sé que su esposa, Kim, y su hija Sophia estaban aquí. Sé como padre lo mucho que significa cuando tu familia está contigo y lo que significa tener al menos un par de días a solas con ellos. Eso es lo que le deseé. Además debo felicitarlo por ser el mejor jugador hoy y durante toda la semana, ha merecido ganar. Por supuesto, no me gusta perder, pero para competir con él en los largos intercambios que tienden a tener nuestros encuentros se requiere una gran cantidad de energía y un mejor rendimiento de mí, lo que no ocurrió". Novak Djokovic, un ejemplo fuera de la pista, un N°1 completo.

Daniel Vitale Pizarro

9 de mayo de 2016

Un tropezón no fue caída



¿Quién es el N°1?

La planificación en el tenis es clave. El armado de un calendario acorde al juego determina las posibilidades del ranking a futuro, priorizando las grandes citas y el físico. Aplomado en el circuito, para llegar descansado a Roland Garros, Novak Djokovic no disputó el Masters1000 de Madrid en 2014 y 2015. Pero este año la estrategia fue distinta, quizás por haber perdido muy rápido en Monte Carlo (R1 vs Vesely) y no correr el riesgo de disputar pocos partidos en la gira de arcilla. De cualquier manera, el serbio se presentó en la "Caja Mágica" con el antecedente de haber sido campeón en 2011 en su única final disputada en las siete veces que jugó en la capital española.

Apenas un partido había disputado en arcilla en 2016 y su desempeño en Madrid, acrecentado por su derrota en primera ronda en su última presentación (2013), era una incógnita. Encima, su rival en el debut era Borna Coric, en una sección del cuadro que se presentaba como la más complicada. Fiel a su actualidad, despachó a sus rivales de turno sin dejar sets en el camino, pero no sin transpirar y exigirse para derrotarlos. Coric (40°), Bautista Agut (17°), Raonic (10°) y Nishikori (6°) marcaron el rumbo del serbio antes de enfrentarse una vez más ante Andy Murray, el campeón defensor que derrotó a Rafael Nadal por segundo año consecutivo aquí.

Su primer enfrentamiento fue aquí hace 10 años...

Murray, que hasta Madrid 2015 había perdido todas las veces que enfrentó a Nadal en polvo de ladrillo (0-7), rompió el maleficio y la derrotó en la final para triunfar en España ante el mejor de la historia sobre la superficie naranja. En la edición 2016 del Masters1000 de Madrid, llegó con la derrota fresca en semifinales de Monte Carlo y la sensación era de incertidumbre. Una vez más y por segunda consecutiva en la "Caja Mágica", Andy dio el batacazo y venció a Rafael para disputar su segunda final de M1000 en tierra batida, la tercera final ATP en arcilla e invicto en esta instancia (Munich 2015, debut como campeón en la superficie más lenta del circuito).

Los dos mejores tenistas del mundo chocaban por 32° vez con el historial ampliamente dominado por Djokovic 22-9, 4-0 en arcilla. Y esta no iba a ser la excepción. El serbio volvió a ser el mejor en un certamen ATP, algo que hizo 64 veces a lo largo de su carrera, misma cantidad que Bjorn Borg y Pete Sampras, leyendas del deporte blanco. El título significó el número 29 de Masters1000, récord absoluto desde 1990 cuando se instauró esta categoría. En lo que va de 2016, "Nole" disputó siete torneos, ganó cinco, se retiró en Dubai y perdió en R1 de Monte Carlo. La diferencia de puntos en el ranking con el N°2 es escandalosa. Djokovic 16550 puntos y Federer 7525...

¿La mejor devolución de la historia?

El bicampeón de Madrid describió el partido posvictoria con minuciosidad: "Empecé muy bien, un tenis terrorífico. El segundo set fue más ajustado, con algunos errores no forzados, incluyendo un par de dobles faltas. Él se apoyó en su saque y un primer golpe muy agresivo, hasta que dos horas después el marcador estaba 1-1. En el tercero ambos nos hemos roto los saques hasta que en los últimos juegos volví a rendir a un nivel alto, aunque me costó mucho cerrar el duelo porque sabía que si dejaba que Andy rompiera mi saque, todo se iba a complicar después”.

Rival de Nadal y Djokovic en 55 ocasiones, Andy Murray habló tras el partido sobre las diferencias de enfrentar a uno y otro en los últimos años: “Es totalmente distinto jugar contra 'Rafa' que contra Novak. Djokovic golpea más plano y juega más a las líneas, contra Nadal hay más tiempo para reaccionar”. Su récord contra ambos es negativo: 16 victorias y 40 derrotas, aunque en finales la diferencia disminuye considerablemente, al punto de casi estar emparejados (9-10). Esta caída le permitió a Federer volver al N°2 del mundo a pesar de no haber participado en Madrid y de contar con la misma cantidad de unidades, posición que recuperó por mayor "calidad" de esos puntos.

Madrid, pionero en convocar "ball-girls" modelos. Tiriac rules...

El primer enfrentamiento entre Djokovic y Murray fue precisamente en el Masters1000 de Madrid. En 2006 se encontraron en octavos de final cuando el certamen se disputaba sobre superficie dura bajo techo y la victoria fue para el nacido en Belgrado. Por aquel entonces Novak era el 17° del mundo y Andy el 19° ATP. "Djoker" se refirió a su relación con Andrew: "Diez años después comparto mi carrera con quien guardo una gran amistad y una buenísima relación fuera de la pista. Me gusta mirar atrás para recordar estos momentos. Creo que lo realmente bonito es demostrar nuestra parte más humana dando un mensaje positivo a todos los jugadores jóvenes del tenis”.

Daniel Vitale Pizarro

1 de mayo de 2016

El pequeño gigante



La alegría de debutar como campeón ATP

Houston 2016. Diego Shwartzman perdió 6/0 6/0 en primera ronda contra Marcos Baghdatis. Minutos más tarde el argentino expresó sus sentimientos en Twitter y escribió: "Tocando fondo". Tres partidos ganados en el año y ocho victorias a nivel ATP y apenas cinco victorias a nivel Challenger. A punto estuvo de abandonar por unas semanas la gira europea de arcilla: "Antes de este torneo pensé en no venir y descansar en casa. Finalmente, junto a mi equipo, decidí venir". Apostó al tenis, a recuperar nivel y confianza jugando y no descansando y acertó. Acompañado también por un grupo de argentinos en Estambul, fue la semana casi perfecta.

Inscripto en el ATP250 de Estambul en singles y dobles junto a Andrés Molteni, Diego despachó al N°1 del torneo Bernard Tomic 6/2 6/2 en octavos de final y al campeón de Marrakech, Federico Delbonis, en semifinales. El rival en la final era Grigor Dimitrov (29°). El búlgaro (ex 8° ATP) no está en su mejor momento pero es un rival de respeto y de fuste, que busca reencontrarse con su mejor tenis de la mano de Franco Davin. Para Schwartzman era su primera final ATP en el torneo en el cual un año atrás había alcanzado su primera semifinal ATP. Para Grigor era su octava final como profesional (4-3), segunda del año tras la perdida en Sydney.
El poco profesionalismo en carne propia

Un reñido primer set para Dimitrov volcó el partido para el búlgaro que llegó a liderar 7/6 5-2. Pero el partido recién empezaba para Schwartzman. Desde ese momento, el argentino ganó once games contra uno solo de su rival. Diego llegó al tiebreak y no perdió ningún game más. Aparentes problemas físicos de Grigor, enfados y roturas de raqueta, terminaron en la descalificación del mismo cuando iban 7/6 6/7 0-5 40-40 tras romper dos raquetas en un ataque de furia. Saludó al arbitro, a su rival y pidió disculpas en conferencia de prensa, pero nada hará olvidar el papelón que hizo el día de más público dentro y fuera de la cancha.

Ni tiempo de festejar tuvo el campeón porque junto a Molteni tenían que disputar la final del dobles frente a Dudi Sela y Flavio Cipolla. 2h 47m duró la final del singles y 1h 28m la del dobles. Casi cuatro horas y media estuvo en cancha el domingo. La derrota en la final de duplas 6/3 5/7 10/7 no impidió que sea una semana perfecta, histórica para el "Peque". Fue su tercera final ATP entre singles y dobles (1-2) luego de la perdida en 2015 junto a Paolo Lorenzi en San Pablo. Para Molteni fue el debut en una final ATP de la especialidad, puntos que le permitieron igualar su mejor posición histórica en el ranking de dobles (75°).
El título de Schwartzman en Estambul significó el 214° para el tenis argentino, el tercero del año tras los conseguidos por Juan Mónaco en Houston y Federico Delbonis en Marrakech hace unas semanas. La sequía de títulos argentinos ATP de 2015 no tiene nada que ver con lo que está sucediendo esta temporada, y recién pasó un tercio del calendario ATP... Diego es el 35° jugador argentino en alcanzar una definición ATP y el 30° campeón en la Era Abierta, una parte de la rica historia del tenis argentino. Entre singles y dobles, Argentina acumula en 2016 seis títulos ATP, solo detrás de España y Francia (7).

"Los calambres comenzaron al final del segundo set, pero desde el 5-2, todo el crédito de la remontada es de Diego. Nunca quise terminar así pero no pude controlar mis emociones por lo que le pedí perdón", fueron las palabras del subcampeón en conferencia de prensa. El campeón, emocionado y diplomático luego de lo sucedido, dijo estas palabras: "Perdón Grigor por lo de hoy, eres un gran jugador y jugaras muchas finales más, mis respetos hacia vos. Estoy muy contento, fue una semana asombrosa, no se lo que pasó, es un sueño. Gracias a todos por venir todos los días, seguro nos veremos el año que viene".

Imágenes del primer set y del tercer set...

Dimitrov, inestable e irregular desde hace dos temporadas, rompió relaciones con Roger Rasheed, quien lo había llevado al Top10, y contrató esta temporada al argentino Franco Davin para rearmar su carrera y volver al selecto grupo de los diez mejores del mundo. Finalista en dos ATP250, los resultados llegaron a medias. El potencial del nacido en Haskovo no condice con su nivel actual y la tarea de Davin no es para nada fácil. La presión nunca dejó en paz a Grigor que cargó y carga en sus espaldas con el mote de "futuro gran campeón". Física y tenísticamente lo tiene todo, pero su mentalidad, lo más importante entre los mejores, no está a la altura de las circunstancias.

Daniel Vitale Pizarro