22 de febrero de 2016

#FirstOfMany



"El campeón soy yo"

La historia de Nick Kyrgios en el circuito ATP es corta por sus viente años de edad pero intensa, tanto dentro como fuera de las canchas. Campeón del Australian Open junior en 2013 y de Roland Garros (2012) y Wimbledon (2012-13) en dobles como menor de edad, fue número uno del mundo en la categoría y poco le costó el traspaso al profesionalismo. En 2014 dio el primer gran impacto de su carrera al derrotar a Rafael Nadal (1°) en octavos de final de Wimbledon siendo el 144° ATP y a sus 19 años de edad. A partir de ese momento, la carrera del australiano fue en ascenso y su exposición mediática siguió el mismo curso. O peor.

A Gasquet (14°) y Nadal (1°) en Wimbledon 2014, a Federer (2°) en Madrid 2015, a Raonic (8°) en Wimbledon 2015 y a Wawrinka (5°) en Montreal 2015, sus otras victorias resonantes siendo un adolescente. La final perdida ante Gasquet en Estoril 2015 había sido hasta su llegada a Marsella 2016, la única definición ATP que había jugado. Sin disputar torneos entre septiembre y diciembre de 2014 por "cansancio mental", más algunas lesiones menores que lo alejaron de algunos torneos esporádicos en 2015, esta temporada debería ser la de la consolidación del talento nacido en Camberra con orígenes griegos, una amenaza latente para cualquier jugador del circuito.

"Mi servicio es mi mejor golpe"

Tomas Berdych lo eliminó del Abierto de Australia en tercera ronda y una lesión en el hombro le impidió disputar los torneos siguientes, un flagelo que le impidió a Nick al menos haber tocado el Top20 desde que es profesional. Desde el año de su despegue (2014) se perdió al menos veinte certámenes por distintas lesiones en varios lugares de su cuerpo (hombro, codo, antebrazo, espalda, tobillo y pie). Antes del Australian Open se retiró del torneo exhibición de Kooyong en medio de un partido que iba ganando por "molestias en el pie". Su último problema físico, uno conocido, su codo derecho, no le permitió jugar Rotterdam.

Kyrgios llegó a Marsella sin jugar desde el Australian Open. Pospisil y Gabashvili le sirvieron para tomar ritmo de competencia. En cuartos de final derrotó a Gasquet (10°) y en semifinales a Berdych (8°). Por primera vez en su carrera había vencido a dos Top10 en una misma semana y encima de manera consecutiva. En la final lo esperaba Marin Cilic (12°). Poco le pesó a Nick enfrentar a un campeón de Grand Slam. Sin perder sets ni su servicio, al igual que durante todo el torneo, le ganó al croata 6/2 7/6 y levantó su primer cetro ATP a los veinte años y nueve meses, basándose en su incontestable servicio (95% de puntos ganados con su primer saque) y su tenis puro de ataque.

Cilic, lejos del nivel del US Open 2014, siempre está...

Su ranking subirá indefectiblemente y el puesto 25° que ocupó el año pasado le queda chico por el potencial del oceánico. El título en Marsella lo volvió a depositar en el Top40 (33°), posición que mejorará si se mantiene sano, algo que tiene muy claro en sus objetivos a corto plazo. "No quiero jugar muchos eventos este año. Mi objetivo probablemente sea estar en casa tanto tiempo como sea posible, disfrutar de mi familia y tratar de mantenerme sano para que cuando juegue los torneos pueda dar todo lo que tengo", Nick Kyrgios en declaraciones durante el torneo francés que obtuvo con total autoridad ante rivales de fuste. Buen presagio en el comienzo de la temporada.

Irreverente, rebelde, indescifrable, talentoso, explosivo, ganador, volátil... Nick Kyrgios. Tómalo o déjalo. Colores fosforescentes en sus atuendos, declaraciones fuera de lugar, poco amor al deporte y varios escándalos con colegas han formado el carácter de la nueva estrella adolescente del circuito. Enfrenta a los mejores jugadores con descaro, parece estar hecho para esas situaciones ("Juego para las grandes ocasiones", Kyrgios dixit 2015). Pendiente al "show" tenístico, dispuesto a entretener al público presente y a si mismo, Kyrgios es un personaje que el circuito, las marcas deportivas y la televisión se pelean por tener en sus filas, en un deporte marcado por la caballerosidad.

"Juego por y para el público"

Kyrgios también tuvo palabras sobre su desempeño en Francia: "Llegar aquí y ganar mi primer título es una buena sensación. Con suerte, hay muchos más por venir. No me sorprende que haya jugado bien tras un mes sin competir, si me sorprende al nivel que pude jugar. Serví, devolví y me moví muy bien, en especial mi saque. Entrené duro en casa y estaba haciendo todo lo que tenía que hacer". Estirpe de Top10, "Kygs" no tardará mucho en llegar al selecto grupo. Incluso muchos excampeones lo postulan como ganador de Grand Slams o futuro N°1 del mundo. Paso a paso. Recién ganó su primer título ATP, lo demás está por venir, como lo felicitó Hewitt en Twitter: "#firstofmany".

Daniel Vitale Pizarro

No hay comentarios:

Publicar un comentario