29 de febrero de 2016

El jugador del momento



Thiem su puso la remera mexicana de fútbol y se ganó al público presente

Dominic Thiem aterrizó en latinoamérica con una hoja de ruta clara. Buenos Aires-Rio de Janeiro-Acapulco. El N°20 ATP, con 22 años disputaba el binomio sobre arcilla en Sudamérica y en la antesala de los Masters1000 de Indian Wells y Miami, el ATP500 mexicano sobre cemento. La planificación dio sus frutos a pesar del cansancio. Campeón en Buenos Aires y semifinalista en Rio, con victorias ante Nadal (5°) y Ferrer (6°). Unos días de descanso y el viaje a Acapulco, sobre el cemento que ofrece el torneo hace tres años. El austríaco llegó al certamen con el mejor ranking de su carrera (15°), cuarto preclasificado y con la confianza por las nubes.

David Ferrer, Kei Nishikori y Marin Cilic, afuera antes de los cuartos de final. Thiem era el jugador de mejor ranking con vida en el cuadro principal. El escollo de Grigor Dimitrov en cuartos amenazaba el camino de Dominic, pero todo quedó en amenaza. Una paliza a Sam Querrey en semifinales lo pusieron frente a frente ante el siguiente preclasificado, Bernard Tomic. Ambos nacidos en los años noventa, sin finales en ATP500, presente y futuro del circuito ATP, solo los separaba unos puestos en el ranking (Dominic 15° y Bernard 21°) y un año de edad (el australiano 23 años, el austríaco 22 años).

Su nivel y ranking van en la dirección de su mano

El partido fue un vaivén de momentos. 1-4 sirvió Dominic en el primer set, el cual ganó en el tiebreak. El segundo set fue para Bernard por 6/4. En el tercero empezó con el pie derecho el australiano con un quiebre en el inicio del set definitivo pero que no pudo revalidar y el austríaco se llevó el último parcial y el torneo. 7/6 4/6 6/3 fue el resultado de la final en favor de Thiem que demostró consistencia en los momentos clave y decisión para cerrar el encuentro. Remontó y no titubeó en ambos sets que ganó en la final, una tranquilidad que no tuvo Tomic cuando estuvo quiebre arriba en los tres sets del partido.

El título en Acapulco para Thiem fue el primero fuera de la arcilla y el primero de la categoría ATP500. Segundo título de la temporada y quinto de su carrera, "Dominator" alcanzó el puesto 14° ATP tras la gira latina, la mejor ubicación de su carrera y "a tiro" del Top10 en el corto plazo, más aun con la gira de arcilla tras Indian Wells y Miami. Solo cayó en una final ATP, en Kitzbuhel 2014 (torneo preferido), su primera final como profesional en el máximo nivel. Cuartos de final en Miami 2015 y octavos de final en el US Open 2014 son sus mejores resultados en las dos categorías más importantes del circuito mundial, resultados que debe mejorar si pretende ingresar al Top10.

El trofeo de Buenos Aires, dos semanas atrás

"Así es como debería ser una final, dos jugadores jóvenes, dos jugadores haciéndose hueco. Espero jugar muchas más finales ante Tomic. Los dos queríamos ganar y estoy feliz de haber sido el afortunado hoy", expresó Dominic Thiem tras coronarse en Acapulco, y dio su parecer sobre las sensaciones que le dejó jugar la gira latinoamericana: "Ha sido increíble. Estas tres semanas han sido fantásticas. Ganar mi primer título ATP500, el primero sobre pista dura… simplemente fue perfecto". 13-1 su récord en los tres torneos que disputó en la gira y 2-0 ante miembros del Top10. Solo pudo con él su cansancio, combinado con una buena versión de Guido Pella en Rio.

Bernard Tomic alcanzó su quinta final ATP en Acapulco (3-2), todos sobre cemento al aire libre. Este resultado lo colocó como el actual 20° ATP, tres puestos por debajo de su mejor posición histórica, obtenida el mes pasado. En Masters1000 nunca pasó la segunda ronda y los cuartos de final de Wimbledon 2011, siendo un adolescente, es su mejor actuación en un Grand Slam en mayores, porque como junior fue campeón del Australian Open 2008 (15 años) y del US Open 2009 (16 años). También ganó tres veces el Orange Bowl como Sub12, Sub14 y Sub16. N°2 del mundo junior con 15 años, tres años menos que la mayoría de sus principales rivales. Un prodigio.

La sensibilidad es una de las virtudes de su juego

El subcampeón, autocrítico, tuvo palabras de elogio para su rival: "Es un gran competidor. En cada punto compite al límite. Se ha sentido muy bien en pista, como durante toda la semana. En finales de grandes torneos, uno debe aprovechar las oportunidades en los momentos clave y yo no lo dice”. Nacido en Alemania pero criado en Australia, de padre croata y madre serbia, Tomic hoy vive en Monte Carlo, un crisol de países en su vida. Apodado "Bernie" o "Atomic", es entrenado por su padre John, a pesar de los terribles problemas que le ocasionó en sus años como profesional, dentro y fuera de una cancha de tenis.

Daniel Vitale Pizarro

22 de febrero de 2016

#FirstOfMany



"El campeón soy yo"

La historia de Nick Kyrgios en el circuito ATP es corta por sus viente años de edad pero intensa, tanto dentro como fuera de las canchas. Campeón del Australian Open junior en 2013 y de Roland Garros (2012) y Wimbledon (2012-13) en dobles como menor de edad, fue número uno del mundo en la categoría y poco le costó el traspaso al profesionalismo. En 2014 dio el primer gran impacto de su carrera al derrotar a Rafael Nadal (1°) en octavos de final de Wimbledon siendo el 144° ATP y a sus 19 años de edad. A partir de ese momento, la carrera del australiano fue en ascenso y su exposición mediática siguió el mismo curso. O peor.

A Gasquet (14°) y Nadal (1°) en Wimbledon 2014, a Federer (2°) en Madrid 2015, a Raonic (8°) en Wimbledon 2015 y a Wawrinka (5°) en Montreal 2015, sus otras victorias resonantes siendo un adolescente. La final perdida ante Gasquet en Estoril 2015 había sido hasta su llegada a Marsella 2016, la única definición ATP que había jugado. Sin disputar torneos entre septiembre y diciembre de 2014 por "cansancio mental", más algunas lesiones menores que lo alejaron de algunos torneos esporádicos en 2015, esta temporada debería ser la de la consolidación del talento nacido en Camberra con orígenes griegos, una amenaza latente para cualquier jugador del circuito.

"Mi servicio es mi mejor golpe"

Tomas Berdych lo eliminó del Abierto de Australia en tercera ronda y una lesión en el hombro le impidió disputar los torneos siguientes, un flagelo que le impidió a Nick al menos haber tocado el Top20 desde que es profesional. Desde el año de su despegue (2014) se perdió al menos veinte certámenes por distintas lesiones en varios lugares de su cuerpo (hombro, codo, antebrazo, espalda, tobillo y pie). Antes del Australian Open se retiró del torneo exhibición de Kooyong en medio de un partido que iba ganando por "molestias en el pie". Su último problema físico, uno conocido, su codo derecho, no le permitió jugar Rotterdam.

Kyrgios llegó a Marsella sin jugar desde el Australian Open. Pospisil y Gabashvili le sirvieron para tomar ritmo de competencia. En cuartos de final derrotó a Gasquet (10°) y en semifinales a Berdych (8°). Por primera vez en su carrera había vencido a dos Top10 en una misma semana y encima de manera consecutiva. En la final lo esperaba Marin Cilic (12°). Poco le pesó a Nick enfrentar a un campeón de Grand Slam. Sin perder sets ni su servicio, al igual que durante todo el torneo, le ganó al croata 6/2 7/6 y levantó su primer cetro ATP a los veinte años y nueve meses, basándose en su incontestable servicio (95% de puntos ganados con su primer saque) y su tenis puro de ataque.

Cilic, lejos del nivel del US Open 2014, siempre está...

Su ranking subirá indefectiblemente y el puesto 25° que ocupó el año pasado le queda chico por el potencial del oceánico. El título en Marsella lo volvió a depositar en el Top40 (33°), posición que mejorará si se mantiene sano, algo que tiene muy claro en sus objetivos a corto plazo. "No quiero jugar muchos eventos este año. Mi objetivo probablemente sea estar en casa tanto tiempo como sea posible, disfrutar de mi familia y tratar de mantenerme sano para que cuando juegue los torneos pueda dar todo lo que tengo", Nick Kyrgios en declaraciones durante el torneo francés que obtuvo con total autoridad ante rivales de fuste. Buen presagio en el comienzo de la temporada.

Irreverente, rebelde, indescifrable, talentoso, explosivo, ganador, volátil... Nick Kyrgios. Tómalo o déjalo. Colores fosforescentes en sus atuendos, declaraciones fuera de lugar, poco amor al deporte y varios escándalos con colegas han formado el carácter de la nueva estrella adolescente del circuito. Enfrenta a los mejores jugadores con descaro, parece estar hecho para esas situaciones ("Juego para las grandes ocasiones", Kyrgios dixit 2015). Pendiente al "show" tenístico, dispuesto a entretener al público presente y a si mismo, Kyrgios es un personaje que el circuito, las marcas deportivas y la televisión se pelean por tener en sus filas, en un deporte marcado por la caballerosidad.

"Juego por y para el público"

Kyrgios también tuvo palabras sobre su desempeño en Francia: "Llegar aquí y ganar mi primer título es una buena sensación. Con suerte, hay muchos más por venir. No me sorprende que haya jugado bien tras un mes sin competir, si me sorprende al nivel que pude jugar. Serví, devolví y me moví muy bien, en especial mi saque. Entrené duro en casa y estaba haciendo todo lo que tenía que hacer". Estirpe de Top10, "Kygs" no tardará mucho en llegar al selecto grupo. Incluso muchos excampeones lo postulan como ganador de Grand Slams o futuro N°1 del mundo. Paso a paso. Recién ganó su primer título ATP, lo demás está por venir, como lo felicitó Hewitt en Twitter: "#firstofmany".

Daniel Vitale Pizarro

15 de febrero de 2016

Más rockero que tenista



Elvis puede quedarse tranquilo (?)

El idilio Nishikori-Memphis empezó cuando el ATP norteamericano pertenecía a los ATP500, en 2013. Esa temporada fue la última del torneo en esa categoría porque un año más tarde Río de Janeiro le quitó la plaza. El japonés ganó en aquella ocasión por primera vez el certamen y desde allí no perdió nunca más. Cambió de categoría y Kei seguía acudiendo a la ciudad y ganando la particular guitarra de premio que fue cambiando con los años. 2013, 2014, 2015 y 2016, los años pasaban, los finalistas cambiaban pero el campeón era el mismo. Desde 1976 se disputa el certamen en Memphis y solo dos jugadores lo pudieron ganar cuatro veces: Jimmy Connors y Kei Nishikori.

Su primera participación en Memphis fue en 2008. Un juvenil japonés de 18 años y 123° del mundo disputó la clasificación y cayó en segunda ronda. Dos semanas atrás, desde la qualy (244° ATP), sorprendió al mundo y se coronó campeón de Delray Beach ante James Blake (12°) en la final. Al año siguiente, ya dentro del Top100 (90°) ingresó directamente al cuadro principal pero fue derrotado en su debut por Marcos Baghdatis, curiosamente su primera y única derrota en el 'main draw'. En 2010 no disputó el torneo y en 2011 volvió a caer en segunda ronda de la clasificación. No jugó en 2012 y volvió en 2013 como el 22° del ranking mundial, año del inicio del invicto (17-0).

Los fans japoneses lo siguen a todos lados.

Cinco partidos tuvo que ganar en esta edición por ser un ATP500. Marin Cilic (12°) fue el rival de más alto ranking al que derrotó en cuartos de final y el de mejor ranking en las cuatro campeonatos que ganó aquí. En la final lo esperaba Feliciano Lopez al que despachó 6/2 6/3. Su segundo trofeo en Memphis lo obtuvo en 2014 y en la final venció a Ivo Karlovic (80°), el mejor rankeado al que enfrentó durante toda la semana de competición lo que marcó la pérdida de jugadores importantes por haber dejado de pertenecer al grupo de los ATP500. El japonés en esa edición era el 16° ATP y el primer preclasificado.

Memphis 2015 lo recibió como el número cinco del escalafón mundial, finalista del US Open y bicampeón reinante. Sufrió en semifinales ante Sam Querrey (5/7 7/6 7/6) y enfrentó a Kevin Anderson (15°) en la final, rival muy complicado al que sorteó en sets corridos (6/4 6/4) para ser el primer jugador en la historia del certamen en ser tricampeón en años consecutivos. Dos semanas después perdió la final del ATP500 de Acapulco contra David Ferrer (9°) y alcanzó su mejor ranking histórico (4°). Además ganó sus dos partidos de Copa Davis contra Canadá de visitante ante Milos Raonic (6°) y Vasek Pospisil. El japonés estaba pasando por el mejor momento de su carrera.
Cuartos de final en Brisbane y en el Australian Open era el recorrido de Kei antes de llegar a Memphis esta temporada. Siete del mundo y primer preclasificado, el número dos del torneo era Steve Johnson (30°)... Sin grandes nombres, el japonés se abrió camino en el cuadro y alcanzó la final sin mayores contratiempos que los tres sets disputados en semifinales ante Sam Querrey, duelo similar al choque de 2015 en la misma instancia. En la final derrotó al novato y juvenil Taylor Fritz 6/4 6/4 que exprimió el wildcard de la organización al máximo. Once títulos ATP para Nishikori en dieciséis finales disputadas entre 2008 y 2016, al menos uno por año desde 2012.

Pero el jugador que se llevó todas las miradas fue Taylor Fritz. 18 años, 145° ATP y tan solo tres partidos disputados en el circuito mayor (1-2) hasta su debut en Memphis era el palmarés del norteamericano. El cuadro exento de figuras le permitió abrirse camino hasta la final hasta que se topó con Kei Nishikori (7°). Incluso empezó 3-0 en el marcador pero el resultado final fue 6/4 6/4 para el nipón. Gran saque, muy agresivo de fondo y dueño de un revés plano punzante que maneja a la perfección, saca provecho de sus 193cm de altura. Finalista en su tercer torneo ATP, solo es superado en ese ítem por Lleyton Hewitt, campeón en Adelaida en su segundo ATP disputado.

Su mejor tiro.

Taylor, hijo de Kathy May Fritz (ex 8° WTA a finales de los '70), con los pies sobre la tierra, fue entrevistado luego de perder la final y expresó sus sensaciones antes y durante el torneo de Memphis: “Simplemente buscaba ganar un partido, conseguir mi primera victoria. Después de obtenerla, me sentí sin presión y pude jugar con mayor libertad hasta la final”. Fue más allá y habló sobre su futuro y sus puntos a mejorar: “Debo trabajar muy duro en el gimnasio y mejorar mi movilidad. Esto me ayudará en mi juego de transición y para llegar a la red. También quiero mejorar el saque, hasta el punto de que mantenga mi servicio siempre”.

Admirador de Pete Sampras y del US Open, Fritz fue número uno del mundo como junior en 2015 gracias a ser campeón del US Open, finalista en Roland Garros y semifinalista en Wimbledon (2014-2015) y cuartofinalista del Australian Open, todo la temporada pasada. Profesional desde 2015, cosechó tres Challengers: Sacramento y Fairfield (USA) en semanas consecutivas en octubre de 2015 y Happy Valley (Australia) en enero de 2016. Este año debutó en un Grand Slam, pasó la qualy en el Australian Open y cayó en primera ronda ante Jack Sock (22°). Gracias a la final en Memphis alcanzó su mejor ranking histórico (102°). El Top100 es más una realidad que un sueño.

Daniel Vitale Pizarro

1 de febrero de 2016

No tiene rivales



Una y otra vez, la misma imagen en el mismo lugar

Cada vez que Novak Djokovic expresa que jugó el mejor tenis de su vida, parece que lo dice para quedar bien con el adversario y no dejarlo humillado por su juego arrollador, el que expone en cada lugar que pisa hace un largo rato. Pero la realidad es que no miente cuando ante la prensa manifiesta sus sensaciones dentro de una cancha. Los dos primeros sets ante Roger Federer en la semifinal del Australian Open fueron la perfección tenística. La final ante Andy Murray fue de menor nivel pero de igual superioridad. El primer set fue un monólogo de "Nole", no brilló pero dejó en claro quien era el dueño del partido, el mismo que domina el tenis hace dos años por escándalo.

El propio campeón dio su visión sobre el último partido, el que decidió quien levantó el trofeo: “Empecé el partido muy bien, como ante Federer, con pocas cosas mal hechas. He sido muy agresivo y he jugado de la manera que quería jugar contra él. Ejecuté el plan perfectamente durante un set y medio. Luego Murray empezó a servir mejor. Se metió de nuevo en el partido. El segundo set se decidió por pocos puntos, así como el tercero. Creo que lo podía haber hecho mejor en mis juegos al saque cuando fui quebrado en ambos sets, pero todo el mérito para él por luchar y demostrar por qué es uno de los mejores del mundo". Ni hace falta crónica de la final, ¿no?

Djokovic, Becker y su equipo. Boris, te debo tanto...

Federer en el US Open 2011, Murray Nadal en el Australian Open 2012, Wawrinka en el Australian Open 2013, Cilic Federer en Wimbledon 2014, Wawrinka en el Australian Open 2015 y Anderson en Wimbledon 2015. En seis de sus diez Grand Slams obtenidos disputó al menos un partido que se definió en el quinto set y este Australian Open 2016 no iba a ser la excepción. Gilles Simon lo exigió al máximo en octavos de final. 100 errores no forzados cometió el a la postre campeón, un número nunca visto en sus estadísticas. Su rendimiento antes de las rondas finales hizo que los aficionados pusieran en duda su candidatura al trofeo por sexta vez, algo que se encargó de difuminar...

16790 puntos son los que acumula "Nole" durante los últimos doce meses de competencia, casi el doble que el número dos del mundo Andy Murray (8945), su rival en la final del Abierto de Australia 2016. Dividiendo su puntaje a la mitad sería el tres del planeta, una diferencia pocas veces vista en la historia de cualquier deporte. Esa distancia en el ranking ATP lo logró y solventó con resultados porque en primer Grand Slam del año alcanzó su 18° final ATP consecutiva entre 2015 y 2016. De esas ganó las últimas siete. Su último torneo sin acceder al partido definitivo fue Doha 2015 cuando lo derrotó Ivo Karlovic hace más de un año, certamen que ganó este curso.
El mejor punto del torneo y del año

Novak aumenta sus estadísticas personales a la velocidad de la luz. Repasemos. Seis títulos en el Australian Open, misma cantidad que Roy Emerson, ambos máximos ganadores del certamen; 19 finales de Grand Slam (11-8), igualó a Lendl (19) y a Borg (11); 61 títulos ATP en 87 finales (10° en la historia); 214 partidos ganados en Grand Slam (5° en la historia) y 184 semanas como número uno del mundo, sin fecha de caducidad (5° en la historia). 28 años de edad, en la cúspide de su carrera, cumplirá 29 el 22 de mayo y ya es una realidad el lugar en la historia que ocupa y los récords que le peleará a Federer y Nadal. "Creo que me encuentro en una buena posición para alcanzarles, pero ya veremos, el tiempo lo dirá.". Hambre no le falta al balcánico...

Andy Murray sucumbió una vez más ante Novak Djokovic en la final del Australian Open. Es la cuarta en tierras oceánicas ante el serbio y la quinta en su carrera (2010 vs Federer). Nunca pudo levantar el trofeo. Superó a Bjorn Borg (cuatro finales de US Open) con más finales en un Grand Slam sin coronarse. No disputó torneos de preparación y llegó a Melbourne a ser campeón de una vez por todas. Los cuatro intensos sets con David Ferrer en cuartos de final y los cinco sets ante Milos Raonic en semifinales mermaron el físico del escocés que luchó en la final contra Djokovic pero que no le alcanzó ni exigió al número uno del mundo a lo largo del encuentro.

Tan lejos y a la vez tan cerca

Número dos del mundo, Andy disputó su 53° final ATP (35-18), la novena de Grand Slam (2-7), su déficit en comparación con su efectividad en finales ATP en general. Emocionado y con la voz quebrada en plena conferencia pospartido, Murray felicitó a su rival y mandó un saludo a su mujer que está internada a punto de dar a luz: "Kim, te amo, tomaré el primer vuelo para estar a tu lado en este momento tan importante para nosotros". El escocés estuvo en duda en cada duelo ya que había anunciado que apenas su mujer entrara en trabajo de parto, no se presentaría a jugar su partido para estar presente en el nacimiento de su primer hijo. Por suerte para el torneo, fue todo normal.

Daniel Vitale Pizarro