1 de abril de 2013

El cuarto fantástico

Burbujas para los extenuados finalistas

Andy Murray (3°) y David Ferrer (5°) ofrecieron en Key Biscayne una final de alto contenido emotivo. A pesar del favoritismo del británico antes del comienzo, durante el desarrollo del juego y más aun durante el tercer set, la moneda parecía seguir girando, sin caer para ningún lado. Previo a la disputa por el título, era el torneo de las grandes ausencias. Las bajas de Federer y Nadal, las prematuras caídas de Djokovic en cuartos de final frente a un enorme Haas (ver aparte) y de DelPotro ante el ignoto Kamke, el certamen perdía luces a medida que transcurrían los días. Pero Miami dejó lo mejor para el final. Una batalle fue lo que ofrecieron al público, en la que triunfó el que más aguantó y resistió físicamente. Y ese fue Murray.

El español empezó intratable, aprovechó el bajo nivel del escocés y rápidamente se colocó 5-0 en el primer set, parcial que cerró 6/2 contra todos los pronósticos. El segundo set cambió de protagonista. Ferrer disminuyó la intensidad de su juego y dejó agrandar a Murray, que más firme desde el fondo de la cancha, se lo llevó 6/4 y forzó un tercer set para definir al campeón. El tercero fue una catarata de errores por parte de ambos. Peloteos largos y agotadores provocaron que se quiebren el servicio cuatro veces cada uno. Sí, hubo ocho quiebres de servicio en el set decisivo. Recién Ferrer pudo sostener el suyo en el séptimo game, con ambos jugadores agotados, resistiendo tanto física como mentalmente. El escocés volvió a romper el saque del español y cuando sacó para llevarse el partido, una vez más no pudo mantenerlo.
El momento clave del partido llegó en el 5-6, ventaja Ferrer (match point) y al servicio Murray. Luego de una pelota profunda del británico, David golpeó la misma, paró el punto y pidió el "Ojo de Halcón". Ambos arrodillados en la pista por el cansancio, observaron la imagen en la pantalla que mostró que la pelota había tocado la línea y que el punto lo perdía. A partir de ahí, fue todo para el nacido en Dunblane. Andy mantuvo su saque y se llevó 7-1 el tie-break, para sellar un 2/6 6/4 7/6 después de 2 horas y 45 minutos.

"Fue un partido muy cerrado. Tuve mi oportunidad en el punto de partido. La pelota, que estaba muy cerca, la vi salir ... y tomé mi decisión en ese momento. Es un mal momento ahora. No quiero pensar más en eso. Quiero olvidar eso lo más rápido posible", decía el español sobre el match point que no pudo concretar. Murray, opinó sobre el partido luego de consumada su victoria: "Creo que fue un partido emocionante.  No creo que ninguno de nosotros hayamos jugado nuestro mejor tenis. Hubo un montón de saltos y altibajos, y un buen montón de errores de los dos. Pero lo que hice fue luchar duro, y mostré una buena resistencia mental para conseguir ganar el partido, ya que fácilmente pude haber perdido".

Las condiciones climáticas no ayudaron y el físico lo sintió.

La victoria de Murray le permitió levantar su 26° título ATP en 40 definiciones disputadas, siendo Miami su noveno Masters 1000 sobre doce finales. Obtuvo su segundo trofeo del año (Brisbane) y su segunda corona en Miami, igual que Lendl (su coach), Roddick Federer. Por encima se encuentran con tres Djokovic Sampras y muy lejos aun, el seis veces ganador Andre Agassi. El escocés volverá al número dos del ranking, luego de su corta experiencia en ese puesto en 2009 (estuvo cuatro semanas) y desplazará a Roger Federer. Ferrer también subirá un puesto, al superar a Nadal en la cuarta ubicación.

Al igual que en 1995 y 2011, el campeón del segundo M1000 del año triunfó en el tiebreak del tercer set, y en los tres casos cedieron el primer parcial. Además, es la sexta vez que Murray gana un título luego de haber perdido el primer set. El hijo de Judy Murray no triunfaba en un M1000 desde Shanghai 2011, justamente también frente a Ferrer.

Lo hecho por David Ferrer en lo que va del 2013 es maravilloso. Además de mejorar su ranking en relación al 2012 (quinto puesto al cuarto), en abril ya suma dos títulos ATP (Auckland y Buenos Aires) sobre cuatro finales jugadas. 25-5 en lo que va del año (récord hasta ahora), lo único negativo de Ferrer, si se lo analiza desde un punto de vista muy fino, son las trece finales consecutivas que lleva perdidas ante los Top5 de turno, déficit del que es consciente el español pero no tan culpable por la época dorada en la que le tocó jugar. Buena o mala suerte, a David Ferrer es un constante animador del circuito, peleando de igual a igual contra los mejores y ganándole alguna que otra vez.

Una lección de veteranía

Una mención especial merece el alemán Tommy Haas. A días de cumplir 35 años (3/4/1978), se dio el lujo de derrotar en un mismo torneo a Dolgopolov (22°), Djokovic (1°) y Simon (13°) y llegar a la semifinal en Miami. Cayó ante Ferrer 4/6 6/2 6/3 pero demostró un nivel fantástico durante toda la semana y puso a la defensiva a sus rivales, con un tenis exquisito, de los pocos que hay en el circuito, nivel que no pudo sostener ante David. El español hizo que el exnúmero dos del mundo comenzara a fallar durante el tercer set, producto del intenso ritmo de juego propuesto y de los casi 35 años a cuestas del alemán. Haas, el de mejor nivel tenístico durante todo el torneo, subirá al puesto catorce del ranking ATP, un premio más que merecido. Mientras tanto, su hija Valentina de dos años lo disfruta desde la tribuna, aunque no sea tan consciente de lo que su padre está haciendo dentro de una cancha de tenis.

Para un cuadrito familiar

Algo curioso del nacido en Hamburgo. No tiene patrocinador de indumentaria, utiliza su propia ropa, por eso los colores en sus remeras, shorts o zapatillas son de diferentes marcas. Sobre ese tema comentaba en una entrevista: "Mi esposa no puede ocuparse del tema porque tiene que ocuparse de nuestra hija. Entonces, como no tengo ninguna marca patrocinante, tengo que ver yo mismo que me pongo. Abro el armario y me pongo lo que hay. A veces no miro demasiado si los colores combinan, pero uso lo primero que encuentro...". Simple y sencillo, igual que en las pistas.

DATO: Tuvieron que pasar casi diez años para que Federer Nadal aparecieran en el ranking fuera del Top2, algo que inició en noviembre del 2003 y que concluyó hoy, con la salida de ese puesto de Roger Federer a manos de Andy Murray.
Daniel Vitale Pizarro

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