18 de marzo de 2013

Hay Nadal para rato


Disfrutando la celebración, como si no lo hubiera vivido nunca... 

¿Quién iba a pensar que Rafael Nadal iba a volver así al circuito profesional, luego de siete meses parado por una lesión en la rodilla? No disputaba un torneo en cemento hacía más de doce meses pero eso no se notó. La pregunta la respondió el propio español luego de la victoria en Indian Wells 4/6 6/3 6/4 sobre Juan Martín Del Potro. "No sabía ni si podría llegar hasta aquí. La sorpresa ha sido mayúscula. Las dos primeras semanas fueron duras porque estaba jugando con mucho dolor. No creo que hubiera podido seguir, pero desde Acapulco la rodilla me dio bastante tregua. Si hace tres semanas me dicen que me podría mover así le hubiera dicho a alguien que estaba loco". El balear dejó en claro como se sintió en Viña del Mar y San Pablo, torneos donde lo vimos disminuido en su forma física, pero no en su tenis.

Nadal volvió a dar una lección de mentalidad ganadora (¿acaso la mejor de la historia?) y de un físico envidiable, olvidándonos casi por completo aquellas molestias que mostró en la gira latinoamericana, que no le permitieron exigirse al máximo, especialmente limitando su explosión y su reacción habitual. Luego de ser superado por Juan Martín en el primer set, rápidamente se repuso en el segundo. Estuvo quiebre abajo (1-3) pero una discusión desconcentró al argentino y Nadal aprovechó esa situación al 100%. "Rafa" ganó cinco games seguidos para emparejar el match. El tercer set inició con un quiebre prematuro que el mallorquín administró hasta el final. "Atajó" los constantes ataques de un Del Potro agotado físicamente pero que nunca bajó los brazos. El nacido en Tandil venía de vencer a Murray y Djokovic, en ambos casos en tres set, por lo que la merma física era lógica.

Aguantó más que su rival

El Rey de la arcilla levantó en Indian Wells su trofeo número 53 en 75 finales ATP y el 22 a nivel Masters 1000. Obtuvo la victoria 600 en el circuito profesional sobre 723 partidos, el mejor promedio de la historia del tenis moderno. Otra marca alcanzada luego de esta final son las victorias en este tipo de certámenes, llegando a 235, solo detrás de Federer que ostenta 272. Ante Del Potro, Nadal aumentó su récord personal 9-3, doblegándolo las últimas cinco veces (una por WO). Es su tercer título en Indian Wells en cuatro finales disputadas (ganó 2007, 2011 y 2013 y cayó en 2009), siempre en años impares, un dato curioso. Y algo más. Aunque sea por dos semanas, porque defiende semifinal en Miami y por recomendación de los médicos no disputará ese torneo que comienza el miércoles, recuperará el número cuatro del mundo, puesto en manos de Ferrer, que volverá al de Jávea al finalizar Key Biscayne.

Del Potro llegó a su segunda final en esta categoría, luego de perder la definición ante Murray en Montreal 2009, y sumó la final de Masters 1000 número 21 para argentina desde 1990, año que se estableció este orden y jerarquía, antes llamados "Super 9". Juan Martín accedió a la final más cansado que Rafael, por los duros compromisos que tuvo que sortear. Derrotó a Murray y Djokovic, a ambos en tres sets y viniendo desde atrás. El recorrido de Nadal fue diferente ya que despachó a Berdych y luego a Federer en sets corridos. Si ganaba se aseguraba el sexto puesto en el ranking mundial, algo que tarde o temprano llegará para el argentino, que tendrá que seguir con este nivel para acercarse cada vez más a los "cuatro fantásticos". Dícese Djokovic, Federer, Murray y Nadal...

La derecha más potente del circuito

Pero lo más importante de "La Torre de Tandil" fue el nivel demostrado durante todo el torneo californiano. Hace más de un año que, luego de su lesión, demuestra más regularidad desde el fondo de la cancha, más movilidad y un servicio más potente y efectivo. Incluso se lo ve en esos aspectos mejor que en el encumbrado 2009, solo que por la molestia en su muñeca izquierda (operada la derecha, ya sin dolor en ella) su revés no lastima como hace tres temporadas.

Inteligente, Del Potro a matizado esa falta de explosión en su revés a dos manos, principalmente el paralelo que descolocaba a sus rivales, y añadió el slice, que aunque no lo ejecute como Federer o Feliciano López (especialistas), le sirve y mucho. En partidos más accesibles, le alcanza invirtiéndose y castigando con su fantástica derecha, pero en encuentros más duros, el slice le aporta cambio de ritmo y pausa, para destrabar esos partidos en los cuales se necesita aflojar la bola y tener alguna décima de segundo más para pensar. Además, ese golpe incomoda al rival, obligándolos a bajar su centro de gravedad y golpear la bola por debajo de la cintura, más incómodos que lo habitual.

Imponente

Pero... ¿Habrá sido Indian Wells en 2013 el quinto Grand Slam? Empecemos con el incremento de premios aceptado por la ATP a comienzo de temporada, que tuvo muchas criticas por entregar demasiado dinero en comparación con otros Masters 1000. Esta temporada otorgó nada menos que un millón de dólares al ganador, contra los 719.160 dólares de Miami, el histórico quinto Grand Slam. A pesar de que el cuadro sea igual que el de Miami (96 jugadores), el evento Californiano empieza un viernes y de Florida un miércoles. Este año en Indian Wells, la asistencia de los primeros 32 preclasificados fue perfecta, mientras que Miami tendrá un cuadro con muchas bajas importantes. No participarán Federer, Nadal, Wawrinka, Fish, Baghdatis y Gulbis, por lesiones o por cuestiones de calendario... Además cuenta con el segundo estadio más grande del mundo después del Arthur Ashe.

Una curiosidad que se dio durante este torneo. En la página de la ATP, ya sea en los H2H o en el historial de partidos jugados de varios tenistas, aparecieron las letras W (Win) o L (Lose), anticipando el resultado de varios partidos. Y no fue en un solo encuentro, sino en varios, que el organismo madre del tenis mundial (ATP), colocó ganador y perdedor a su gusto. En algunos casos, ambos ganadores o viceversa, demostrando una falta de respeto a los jugadores y especialmente a los lectores y aficionados, que están pendientes de los resultados. Esas acciones, en una época donde mandan las apuestas en tiempo real, dejan mucho que desear y se prestan para confusión. ¿Causalidad o casualidad? Seamos buenos y pensemos que no fue adrede...

Daniel Vitale Pizarro

4 de marzo de 2013

Promesa tardía

Puño apretado, sonriente y... ¿confirmación de promesa?

En el ATP250 de Delray Beach, Ernests Gulbis (109°) derrotó a al francés Edouard Roger-Vasselin (105°) 7/6 6/3 para imponerse por segunda vez en este certamen (2010) y por tercera vez en su carrera en un torneo ATP (3-0 en finales). El letón, proveniente de la qualy, tuvo que derrotar a ocho rivales para levantar el trofeo norteamericano, entre ellos a Haas (19°) y Querrey (23°). El título le dará los puntos suficientes para ingresar nuevamente al Top100 (67°), un tenista que si se lo propone, está para ganar cosas importantes. Talento, juventud, versatilidad en su juego y personalidad para enfrentar a los mejores del mundo, son algunas de los atributos de este joven de 24 años, que irrumpió de muy chico en el circuito pero que no pudo consolidarse en la elite.

Ernests Gulbis nació en Riga, capital de Letonia. Comenzó a jugar al tenis a los cinco años gracias a su abuela, que le introdujo el amor por el deporte blanco. Su padre, Ainars Gulbis, uno de los empresarios más importantes de su país y exbasquetbolista, le prometió a su madre que apoyaría a Ernests en su carrera deportiva en todo sentido. Su madre, Milena, es una reconocida actriz, muy popular en los '80 y '90. Tiene cinco hermanos: Elina, doctorada en Leyes y estudiante de Arte en París, Laura y Monika, jugadoras de tenis aunque aun menores de edad, Kristaps, que asiste a una academia para ser jugador de golf profesional y Gintars Kavacis, hermano de un segundo matrimonio de su madre.
Gulbis, que en sus tiempos libres escucha música clásica o lee filosofía (aunque usted no lo crea), declaró más de una vez que cuando se retire, desea empezar una carrera universitaria. Domina los idiomas letón, ruso, inglés y algo de alemán, país al que asistió desde los 12 a los 18 años en "Pilic’s Tennis Academy", centro de entrenamiento cerca de Munich, dirigida por Niki Pilic, academia por la que pasara a los 12 años Novak Djokovic. Dueño de un talento innato como pocos jugadores del circuito, gran saque, adaptación a cualquier superficie, capaz de derrotar a Federer, Djokovic, poner en aprietos a Nadal, levantar dos trofeos ATP y tocar el puesto 21° del ranking, su carrera ha sido más sobresaliente por sus excesos y excentricidades, que por sus resultados en el mundo del tenis.

Profesional desde el 2004 (15 años), irrumpió en el circuito muy joven. Recién en el 2007 terminó Top100. Atrajo la mirada de mucha gente y de especialistas del deporte cuando llegó a octavos de final del US Open, luego de derrotar en tercera ronda Tommy Robredo (8°). En 2008, como promesa del momento, alcanzó su mejor ubicación en un Grand Slam hasta hoy (cuartos de final en Roland Garros) y terminó el año en el Top50. El años siguiente fue negativo para "La Gaviota", a excepción de la victoria en Brisbane ante Djokovic, que venía de ganar el Masters a fin del 2008. Durante todo el año no pudo superar la segunda ronda en ningún certamen, hasta que en octubre accedió a cuartos de final en Tokio y un mes más tarde en St. Petersburgo.

Campeón en Los Ángeles 2011

2010 fue un punto de inflexión. Inició una racha positiva con semifinal en Memphis (victorias ante Stepanek -14°- y Berdych), campeón en Delray Beach (Karlovic en la final), cuartos de final en Barcelona, semifinal en el Masters1000 de Roma (venció a Federer -1°-) y cuartos de final en Madrid (victoria sobre Youzhny -13°-). Se retiró de Roland Garros y hasta fin de año solo alcanzó un cuartos de final (Bangkok). Empezó 2011 como 24° del planeta. Fue 21° luego de llegar a cuartos de final en Doha y semifinal en Sidney (puesto más alto de su carrera). No apareció más en escena hasta Los Angeles, torneó que ganó como el 84° del mundo (segundo título ATP). A partir de ese torneo, la carrera de Gulbis comenzó a caer en picada, apaciguada por esporádicos partidos como la victoria ante Berdych (7°) en primera ronda de Wimbledon 2012 o a Haas (21°) en primera del US Open.

Pero parece que Gulbis enderezó el rumbo de su jet privado (con el que viaja a los torneos) y eligió el 2013 como el año de su despegue tenístico. Quedaron atrás sus confesiones como: "No me gusta entrenar, a mi me gusta la competencia, vivir el momento de la cancha, meter un winner, meter otro, eso me gusta y lo disfruto", o: "Todos deberían pasar una noche en la cárcel", luego del episodio que sufrió en el ATP250 de Estocolmo (Suecia) en 2009, cuando contrató en pleno torneo a prostitutas.

Ernests luce mucho más comprometido con el tenis, y el título en Delray Beach, al menos nos pone a pensar sobre la veracidad de sus dichos semanas atrás, contando su deseo de meterse de lleno en el Top20. "Me he preparado bien. He dejado atrás muchas cosas en mi vida como por ejemplo el tabaco, el alcohol, quedarme levantado hasta tarde, me entreno más... Por tanto, las piezas van encajando", decía Gulbis durante el torneo de Rotterdam, y agregaba: "No he jugado Australia este año, he tenido una preparación más larga, he trabajado mejor de lo que lo he hecho nunca. Creo que el resultado es solamente fruto de un proceso natural. Mi objetivo es tener continuidad en la temporada y recuperar mi ranking". Esperanzador.
El resumen de la final

"Todo el mundo está muy contento. No pensábamos que iba a suceder tan rápido. Mi entrenador sentía que volvería  al Top100 en abril. He ganado ocho partidos en fila aquí. Es un muy buen comienzo de año", sostuvo en conferencia de prensa, con el título en su poder. Enfocado, más sacrificado dentro de una cancha y demostrándose a si mismo que es capaz de superar lo hecho hasta aquí, Gulbis promete (una vez más). Veremos con el correr de los torneos si recupera su ranking y si podrá dar batalla en las grandes citas y por qué no, dar la sorpresa y pelear mano a mano con los mejores del mundo.

Desde el 2007 en Houston -Karlovic (108°) a Zabaleta (150°)- una final ATP no es disputada entre dos tenistas fuera del Top100. Además, Gulbis es el primer jugador proveniente de la clasificación en ganar un trofeo ATP en más de un año, cuando Jarko Nieminen lo consiguió en Sydney (Australia), en enero de 2011.

Daniel Vitale Pizarro