7 de mayo de 2012

En el camino

Cada vez que Juan Martín Del Potro entra a disputar un partido, el mundo del tenis se prepara para verlo ganar, algo que sabe hacer y muy bien. A su corta edad (23 años), logró cosas que la gran mayoría de los argentinos no pudieron conseguir en toda su historia. 11 títulos ATP, superado por Vilas (62), Clerc (25) y Jaite (12) e igualado con Nalbandian, un Grand Slam, superado por Vilas (4) e igualado con Gaudio, final de un Masters, igualado con Vilas (1) y Nalbandian (1) y número cuatro del mundo, superado por Vilas (2°), Nalbandian (3°) y Coria (3°) e igualado con Clerc. Todo esto lo convierte en el jugador argentino con mayor proyección del momento y predestinado a superar varias marcas argentinas más.

A pesar de estar ocho meses inactivo por una lesión en su muñeca izquierda más los problemas en su espalda que lo alejaron de las canchas en varias oportunidades, el argentino llegó a Portugal decidido a defender su corona. En el ATP250 de Estoril venció al francés Richard Gasquet por 6/4 6/2 y alargó su récord en finales sobre polvo de ladrillo a 4-0, en una superficie que no es su favorita y en la cual sus tiros no dañan como en cemento. Gracias a la victoria, Del Potro subió un puesto en el ranking ATP y se ubica 11° ATP, a solo 70 puntos del norteamericano John Isner. Fue su segundo título de la temporada, el anterior lo consiguió en el ATP250 de Marsella (Francia), sobre cemento bajo techo.
DelPotro vs Gasquet en plena final

"Delpo" llegaba a este torneo como preclasificado número uno y con la incertidumbre de ver como respondía en su primer torneo del año sobre arcilla, más allá de los dos encuentros disputados en la Copa Davis frente a Croacia. El tandilense venía de perder solo seis partidos en el año, con la particularidad de perder frente a tres rivales: Federer en cuatro ocasiones, Baghdatis en Sidney y Ferrer en Miami. Su respuesta fue formidable. A lo largo del torneo solo perdió 22 games y quebró 15 veces sobre 34 juegos el saque de sus rivales, para adjudicarse el torneo portugués con autoridad y solidez. Además no cedió ningún set y solo le quebraron dos veces. Implacable.

La Torre de Tandil desplegó su clásico juego de ataque y potencia y obligó a Gasquet a devolver lo que podía desde la línea de base para contrarrestar los misiles que venían del otro lado de la red. A eso le agregó la efectividad con su servicio, punto que mejoró con el tiempo para obtener puntos gratis, sobre todo en los partidos contra el Top5 para no sufrir tanto sus juegos de saque.  "Estoy trabajando mucho y siento los progresos, como en el saque. También es cierto que tengo que mejorar la movilidad y la volea", explicó Juan Martín en conferencia de prensa.

Una vez más, los portugueses tuvieron que ver levantar la copa de su torneo a un argentino, no solo por la defensa de Del Potro, sino porque es un torneo que también obtuvo Nalbandian en 2002 y 2006, Chela en 2004 y Gaudio en 2005.
Ahora los jugadores se preparan para disputar el cuarto Masters1000 de la temporada, en Madrid, con una particularidad llamativa: la superficie del polvo madrileño será azul, sí, leyó bien, no vaya a buscar sus lentes porque cree que la vejez le está distorsionando la vista. La "pista", como le llaman los españoles, se vestirá de azul para sumarle un condimento más a los 650 metros de altura sobre el nivel del mar. Atractivos que hacen del deporte un espectáculo imperdible para el espectador.

Daniel Vitale Pizarro

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