23 de abril de 2012

El Monarca de Manacor

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Año 2003, tercera ronda del Masters Series de Monte Carlo (ahora llamados Masters 1000), Guillermo Coria vencía 7/6 6/2 a un joven español que venía de la qualy, para luego perder en la final contra Juan Carlos Ferrero. Al año siguiente, el "Mago" se coronaría en el principado. El joven español de 16 años que fue derrotado por Coria en 2003 no participó del torneo, tenía 17. En 2005, con 18 años, levantó el trofeo y escuchó el himno español mientras lo nombraban campeón del Masters Series de Monte Carlo. Esa imagen se repetiría ocho veces seguidas, si, leyó bien ¡ocho veces seguidas! A esta altura de la nota ya es una obviedad a quién estoy haciendo alusión pero por las dudas vamos a dejarlo marcado a fuego: RAFAEL NADAL.

Lo pongo con mayúscula porque no encuentro otra manera para marcar lo grande que es ese nombre en el tenis mundial, y especialmente en este torneo, Monte Carlo. Ayer levantó su titulo número 47°, el 33° sobre polvo de ladrillo, dejó rendido a sus pies al número uno del mundo, Novak Djokovic, lo borró literalmente de la cancha y firmó un 6/3 6/1 para volver a ganar un torneo desde Roland Garros 2011, una sequía que se estaba volviendo incómoda para Nadal, más aún al haber perdido sus últimas 7 finales frente al serbio, al que hoy doblegó.

A Nadal se lo vio convencido que era su partido, en "su" torneo no iba a tolerar una derrota más ante "Nole" y salió a la cancha a devorarse a su rival. Dejó a Novak sin poder siquiera intentar imponerse en el resultado ni en el juego, dominó durante todo el partido, hizo diminuto al serbio que nada pudo hacer frente al mallorquín, que aprovechó muy bien el descenso de nivel que mostró Djokovic en el torneo, dolorido por la muerte de su abuelo esta semana. "Rafa" no tuvo piedad y lo arrolló.

Lo hecho por Rafael Nadal es increíble desde donde se lo mire. Año tras año fue superándose a si mismo e intentando mejorar su juego, en ocasiones limitado en su faceta de ataque pero el mejor de estos tiempos en materia de defensa y contragolpe. Haciendo un poco de memoria, aún tenemos fresca aquella final del 2005 en un partido memorable en el principado al vencer a Coria y levantar su primer Masters 1000 de su carrera, el punto de partida para llegar hasta hoy, al cosechar ayer el número 20, siendo el tenista que más torneos de esta índole obtuvo en la historia, superando por uno a Roger Federer. En estas ocho finales pasaron cinco rivales, Coria, Federer tres veces, Djokovic dos veces, Verdasco y Ferrer, todos se tuvieron que conformar con el segundo puesto y soportar el himno español de fondo durante la entrega de premios, algo común en estos ocho años, familiar.

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El nacido en Manacor ya no es un jugador defensivo, aunque sigue siendo su arma principal. A su juego, en los últimos años le incorporó más agresividad, especialmente para que su físico perdure en el tiempo y no se lesione. Cambió la trayectoria de su brazo en el drive al atacar, para que no se levante tanto y tenga un radio de giro imposible para cualquier tenista, sin provocar una lesión a corto plazo, por eso el tamaño de su brazo izquierdo para soportar semejante aceleración inadecuada en ese golpe. Busca atacar más y no especular tanto con el error del rival.

Este año cambió de raqueta por una con más peso para ser más incisivo desde el fondo de la cancha. Mejoró paulatinamente su servicio y maduró en cuanto a su imagen dentro del court (dejó de usar musculosas, de festejar de manera extrovertida muchos puntos en un partido). Además intenta cambiar el ritmo del partido cuando no está fino desde la línea de base golpeando algún slice, aunque no sea su fuerte. Pero la característica principal para perdurar en la élite fue disminuir la masa muscular de su cuerpo para apaciguar el rebote al piso por la situación de sus rodillas, que le diagnosticaron hace unos años "rodillas de una persona de 35 años".

Así y todo Rafael Nadal no se cansa de ganar partidos y títulos, y una vez más se prende en la pelea por el número uno del mundo, sabiendo que Novak Djokovic tiene que defender una inmensa cantidad de unidades y que Roger Federer ya no es el mismo de años anteriores, aunque sigue siendo una eminencia en el circuito y un rival siempre candidato. El español sigue progresando y cada vez que entra a una cancha de tenis a desplegar su juego deberíamos decirle, simplemente ¡gracias!

Daniel Vitale Pizarro

16 de abril de 2012

Es solo una cuestión de actitud...


Hola a todos!!! Siento una alegría enorme!! Había llegado cansado después de Miami y la Copa Davis, pero partido a...
Posted by Juan Monaco on domingo, 15 de abril de 2012
Juan Mónaco empezó su "odisea Top10" en 2011. Comenzó a prepararse física y mentalmente para dar el salto de calidad que le faltaba y pasar de ser un deambulador Top40, para meterse en el Top20 y aspirar al Top10. Sabía el esfuerzo y sacrificio que significaba todo ese proceso, pero asumió los riesgos. Aunque quizás por diferentes razones podría no llegar a su meta, porque el tenis no es matemático, tendría la conciencia tranquila de al menos haberlo intentado. Y todos esos esfuerzos comenzaron a dar sus frutos a fin de año, con la final en el ATP500 de Valencia (bajo techo) y los cuartos de final del Masters1000 de París, también indoor.

Comenzó 2012 campeón en Viña del Mar. Meses después accedió a la semifinal en el Masters 1000 de Miami y disputó la serie de Copa Davis frente a Croacia, con un triunfo con la serie ya definida. Semejante envión anímico más las mejoras en su juego, concluyeron en el título que no se hizo esperar. Juan se alzó con un nuevo trofeo tras vencer a John Isner en la final del ATP250 de Houston, el segundo de 2012 y el quinto que tendrá en sus vitrinas, seguramente en Tandil. "Pico", con 28 años, en perfectas condiciones físicas y con la experiencia de casi diez temporadas completas en el circuito, levanta la mano y afirma que está más presente que nunca.

Photo Jim Rydell
Posted by Juan Monaco on martes, 7 de febrero de 2012


Campeón en Viña del Mar ante Berlocq

Gracias a la victoria, alcanzó el puesto 14° en el escalafón mundial, igualando su mejor ubicación conseguida en 2008. Y esta vez parece que no habrá silla de ningún estadio en su camino para impedir que llegue al Top10 y quien sabe, al selecto grupo de los ocho para aspirar por un lugar en el Masters de fin de año. En Viña del Mar 2008, durante la final del dobles, se tropezó con la silla de un juez de línea y se tuvo que bajar de la gira sudamericana y la Copa Davis.

"Pico" no solo maduró en la parte mental, sino también en su juego. Más consistente y agresivo desde el fondo de cancha, devoluciones más punzantes y la garra y convicción de siempre, hicieron de Mónaco un jugador temible no solo en polvo de ladrillo, aunque todos sus títulos fueron en arcilla. En los últimos años se volvió un jugador más versátil. Se dio el lujo de incursionar en las definiciones de los torneos más importantes del mundo en cemento, como las semifinales en Miami 2012 y en Shangai 2010 (ambos M1000), como las más destacadas actuaciones en asfalto. Definitivamente ya no es sólo un jugador de tierra batida y el ranking así lo refleja.
La desgracia de 2008
Con su grupo de trabajo definido, su coach Gustavo Marcaccio a la cabeza y su novia Zaira Nara en las gradas de muchos torneos del circuito, el tandilense apunta todos sus cañones al Top10 y en cada torneo demuestra que no es imposible acercarse a esos puestos. Sabe que este es el camino para llegar y definitivamente está decidido a intentar meterse en el lote de los mejores del mundo.

Esta temporada se presenta con los Juegos Olímpicos en Wimbledon, dos semanas después del Grand Slam londinense. Justamente el césped es una superficie con la que Mónaco nunca se llevó bien pero que tendrá que agachar la cabeza (y las rodillas) para golpear la pelotita lo mejor posible porque gracias a sus actuaciones en el circuito, su clasificación a los JJOO ya está asegurada. Deberá defender los colores argentinos en un certamen que reparte más puntos para el ranking que un ATP 500 (750 para el ganador y 450 para el finalista), con el plus de representar a su país e intentar alzarse con una medalla que todo tenista se quisiera colgar, mientras el himno argentino se eleva al unísono con la bandera celeste y blanca.

Daniel Vitale Pizarro

9 de abril de 2012

¡El equipo está!


La emoción por el pase a semifinales

Desde el 2002, año que el equipo de Copa Davis volvió al grupo Mundial, es la octava vez que argentina arribó a la semifinal de esta competencia, números que enaltecen al deporte blanco de nuestro país. El presente argentino demuestra que el recambio generacional no siempre es negativo. Poco a poco la famosa y exitosa "Legión" va despidiéndose del alto nivel y la selección argentina necesita de la nueva camada. Aunque queden algunos históricos como Nalbandian, más temprano que tarde dirá adiós. A sus 30 años, una operación de cadera y múltiples lesiones sigue dando batalla en el circuito internacional y más aun en la Copa Davis, "su" torneo, el que lo eleva tenística y mentalmente, con un récord envidiable. Fundamental en la conformación del equipo sea viernes, sábado y/o domingo, esta serie no iba a ser la excepción.

Por el nivel demostrado en los dos Masters 1000 del año, sobre todo en Indian Wells, el capitán argentino decidió que Nalbandian jugase viernes y sábado para intentar repetir lo hecho en Alemania meses atrás y "liquidar" la serie con el dobles. La decisión no era alocada y el mundillo del tenis creyó que era lo correcto. Pero todo lo planeado por Jaite-Zabaleta se derrumbó luego de cinco horas y nueve minutos, cuando el "Rey" David no pudo con Marin Cilic en un maratónico partido definido en el quinto set. Los espectadores quedaron anonadados, sorprendidos por la derrota de un imbatible David, casi infalible en Copa Davis. David Nalbandian no tuvo un buen día, alternó buenas y malas y cayó ante un Cilic que vino a dar la sorpresa y que a esta altura de la jornada la estaba dando.

Consciente de su importancia, pide perdón a la gente por su derrota.

A esto se le sumó la incertidumbre de la presentación de Del Potro, el "as" de espadas según Jaite. El número uno argentino estuvo toda la noche y parte del día con vómitos y alergia en uno de sus ojos. Finalmente Juan Martín salió al court central del Parque Roca con todo el peso sobre sus espaldas para no terminar un viernes 0-2. Venció al gigante de 208cm de altura Ivo Karlovic, en un partido en el cual la diferencia de ranking entre ambos fue notoria. "La Torre de Tandil" jugó a gusto y liquidó el pleito ante el peligroso croata que en un buen día le complica el partido a cualquiera. Superó a su rival y a sus molestias. Punto por lado, todo como al comienzo.

El sábado se presentó como el punto clave, como en muchas de las series de esta competición. Se desató la segunda "batalla" de más de cinco horas en el predio de Villa Soldati. Un partido plagado de errores de ambos lados de la red, perjudicados por el molesto viento que sopló durante todo el encuentro. Pobre desde la tenístico pero muy emotivo hasta el final, la dupla Schwank-Nalbandian venció a la croata Cilic-Karlovic 8-6 en el quinto set, para poner a argentina 2-1 y tranquilizar a un equipo que sufrió durante gran parte del encuentro y que estuvo muy cerca de tener que arrancar abajo en el marcador el domingo.

Una escalera que terminó cuesta arriba pero con final feliz

El último día de acción comenzó con el duelo entre los número uno de la serie, Del Potro vs Cilic. El argentino con su presentación confirmada horas antes de que termine el sábado y el croata con más de diez horas en cancha. Todo era una incertidumbre a las 10:30 del domingo, hora estipulada para el comienzo. El partido fue una verdadera paliza de Del Potro  6/1 6/2 6/1. Arrasador, no dejó escapar ninguna chance que se le presentó y cerró la serie 3-1. Una vez más Argentina estaba en semifinales de Copa Davis con el plus necesario para poder aspirar a una nueva final: "La Torre de Tandil" confirmó en el estadio su presencia en semifinales (14-16/9) frente a República Checa, un dato no menor si tenemos en cuenta la negativa en la primera ronda frente a Alemania. Para la estadística, Juan Mónaco, de gran presente en el circuito y siempre dispuesto a jugar la Copa Davis, derrotó a Antonio Veic 6/1 6/1 para sellar la victoria 4-1.

Ahora a pensar en República Checa, próximo rival argentino. La cita será en el Parque Roca, sobre polvo de ladrillo y con 14500 personas alentando sin parar durante todo el fin de semana. Martín Jaite no se equivocó cuando lanzó al aire: "Del Potro es el as de espadas de este equipo". Sin conocerlo en la intimidad, no dudó de la capacidad técnica, física y mental del número diez del mundo y de la importancia que tiene contar con el joven de 23 años para soñar con la Ensaladera de Plata en este 2012. Con Del Potro a la cabeza, Mónaco siempre dispuesto y amenazando con ingresar al Top10, Nalbandian con su experiencia y su plus "copero" y Schwank acompañando a David en el dobles, este año es para ilusionarse. ¡Hay equipo!

Daniel Vitale Pizarro