28 de mayo de 2018

Semestre de renovación

Una publicación compartida de Fucsovics Marton (@fucsovicsmarci) el

El circuito ATP, acostumbrado en el último lustro a los mismos protagonistas, está cambiando. A pesar de que Rafael Nadal y Roger Federer sigan en la cúspide del ranking ATP, los actores secundarios ya no son los mismos. Cuestión de tiempo o del tiempo, son situaciones que están sucediendo y la renovación de los primeros puestos del ranking van al mismo ritmo que la renovación del Top50. Sin Djokovic, Murray, Nishikori, Wawrinka, Ferrer, Berdych o Tsonga en el Top10, por diversas razones, también la renovación se hace presente en el segundo escalón de los jugadores ATP. El tiempo pasa para todos y la temporada 2018 es una muestra de eso.
Roland Garros marcará el fin de la primera parte de la temporada y aunque a veces las estadísticas no reflejen la realidad, plasman un cambio de época. En lo que va de la temporada 2018, catorce tenistas debutaron como finalistas en un certamen ATP. El último caso fue el de Marton Fucsovics, campeón del ATP250 Ginebra. Además fue el séptimo campeón debutante ATP, todo entre enero y mayo. La media de edad de los primerizos ATP es de 24,5 años, lo que indica una avanzada edad para destacarse en el más alto nivel profesional, en concordancia con la ausencia de los figuras de los últimos años y la maduración tardía de ésta generación de jugadores.
El húngaro, reciente campeón en Suiza, no tuvo un cuadro fácil a pesar de ser un ATP250, previo a un Grand Slam: Albert Ramos (36°), Frances Tiafoe (61°), Stan Wawrinka (25°), Steve Johnson (47°) y Peter Gojowczyk (49°). Apenas cedió un set en semifinales ante Johnson luego de vapulear al bicampeón reinante y local Wawrinka 6/4 6/0, con todo lo que eso implica. Top100 por primera vez en 2017, el título de campeón le permitió a Fucsovics ingresar por primera vez en su carera al Top50 (45°) a los 26 años de edad en su temporada número ocho como profesional, demostrando que nunca es tarde para cumplir con los objetivos que uno se propone
El nombre Marton Fucsovic se hizo conocido en octavos de final del Australian Open 2018 cuando enfrentó a Federer en la 'Margaret Court Arena', pero ocho años atrás, el nacido en Nyiregyhaza (Hungría) había sido el mejor tenista del mundo entre los juniors. Campeón del US Open junior 2009 en dobles y de Wimbledon junior 2010 en singles (SF de Australian Open y US Open), fue el N°1 ITF junior en 2010, posición que auguraba un gran futuro en profesionales. Pero le costó la transición al profesionalismo. "Marci" (apodo) recién pudo ingresar al Top100 en 2017 y fue semifinalista, finalista y campeón ATP en 2018 (todo en Ginebra 2018).
Marton llegará a Roland Garros como 45° del mundo, su mejor posición histórica y la segunda mejor de la Era Abierta para un jugar nacido en Hungría, detrás del mejor jugador que dio su país: Balázs Taróczy (12° ATP - 13 títulos ATP). A pesar de su altura (188cm), su estilo de juego agresivo y su predilección por el césped, lo mejor de su carrera profesional fue en polvo de ladrillo. "Adoro Suiza. El año pasado jugué mi primeros cuartos de final ATP en Basilea y hoy he ganado mi primer título aquí. Es un lugar muy especial para mí. Hemos trabajado duro para llegar aquí y espero poder tener una larga carrera".
El finalista en Ginebra fue Peter Gojowczyk. Alemán de veintiocho años, 49° ATP, alcanzaba su tercera final en el circuito grande (1-2). Campeón el año pasado en Metz (Francia) y finalista esta temporada en Delray Beach (USA), es definición le permitió tener su mejor ranking como profesional (43°). Casi sin recorrido internacional como junior (609° ITF), se forjó en el circuito Challenger hasta su título la temporada pasada en Francia que le permitió evitar los Challengers y las clasificaciones de los ATP, aspirando siempre a más: "Mi sueño siempre fue estar en el Top50, luego en el Top30. Y el Top15 si es posible".

Daniel Vitale Pizarro

21 de mayo de 2018

Una mente brillante


“Cuando ha ocurrido la suspensión por la lluvia no he sentido que pudiera llegar a beneficiarme. Por supuesto, analizando la jugada ahora fríamente, es obvio que me ha ayudado. Me ha servido para regresar a la pista con las ideas y la táctica mucho más claras. La verdad es que he tenido suerte de devolverle el break justo después del receso, entonces he comenzado a jugar de manera estratégica y con determinación, lo que habíamos hablado con Francis Roig en los vestuarios durante el parate”, se sinceraba Rafael Nadal en conferencia de prensa postítulo en Roma, el octavo trofeo en la capital italiana en diez finales disputadas en el Foro Itálico.
6/1 1/6 1-3. Lluvia. Menos de diez minutos y el partido se reanuda. "Rafa" gana su game de servicio y el partido se vuelve a suspender por la cantidad de agua que caía del cielo romano. Casi una hora después retomaron el encuentro. Zverev servía 3-2 pero ya nada sería igual. El dominio implacable del alemán desapareció. Los inexistentes fallos y los winners desde todos lados se fueron con la lluvia. El pulso le tembló y Nadal lo aprovechó. Con la experiencia suficiente como para afrontar diez parates más por inclemencias del tiempo, volvió como al inicio del partido, como si nada hubiera pasado, como debe ser. Como a los grandes campeones, no le pesó dar vuelta el encuentro.
Es que la actitud de Nadal frente a un encuentro se eleva según la dificultad del mismo. Mientras más dificultad, mejor juega; mientras más lo exige el rival, mejor rinde, así de simple y así de complejo llevarlo a cabo. Es la mejor mente que dio el deporte individual, cualquiera sea, más allá del tenis. Tiene plan A, B, C, D o los que el partido necesite para poder ganar. Rafael va a intentar ganar siempre y buscará la forma para lograr su objetivo, siempre partiendo desde la actitud, el corazón, la garra y la táctica. "Aguanta Rafael, aguanta", la frase marcada a fuego por su entrenador durante toda su carrera, palabras que lo hicieron ser lo que es.



Una mente brillante, forjada por su tío desde pequeño sin ser psicólogo deportivo pero con pequeñas cosas que inconscientemente fueron moldeando la mentalidad ganadora de un gran campeón. Ser realistas en relación a sus virtudes y defectos, entrenar, buscar la solución a los problemas que se presenten dentro de una cancha de tenis, entrenar, no buscar excusas de ningún tipo, asumir la responsabilidad en la victoria como en la derrota, entrenar y generar en su jugador el sentido de la autocrítica, han sido algunos de los conceptos inculcados por su formador durante su trabajo juntos, que duró desde que Rafael tomó una raqueta de tenis hasta la temporada pasada.

Embed from Getty Images

Nadal pulveriza récords a su paso y más aun si se trata de torneos sobre arcilla. En la puja sobre el mejor jugador de la historia, comparaciones absurdas por las distintas épocas de los tenistas en cuestión, sin dudas cuando finalice su carrera estará en el lote de, al menos, los cinco más grandes. A sus 16 Grand Slams le sumó un Masters1000 adicional (32), líder en esta categoría. En total acumula 78 trofeos ATP, 56 de ellos sobre polvo de ladrillo. En la superficie naranja ostenta un porcentaje de victorias asombroso de 91,9% (408-36), números que ningún otro tenísta en la historia tiene sobre una superficie en particular. Ah, casi me olvidaba, mañana recuperará el N°1 ATP.
El finalista Zverev tuvo el partido en sus manos y lo dejó escapar. Por juventud, por inexperiencia o simplemente por tener a Nadal en frente, no supo concretar la victoria. Campeón en Roma 2017 y en Madrid la semana pasada, Alexander es el cuarto jugador ganador de dos o más M1000 sobre arcilla en actividad junto a Murray (2), solo detrás de Nadal (24), Djokovic (7) y Federer (5). El alemán N°3 ATP de cara a la final acumulaba trece partidos consecutivos ganados con dos títulos (Munich y Madrid) y solo "Rafa" pudo frenar su andar en la tierra batida. Favorito eterno para Roland Garros, el de Manacor no estará solo en la pelea para llevarse la Copa de los Mosqueteros.

Embed from Getty Images

“El timing del partido estaba a mi favor pero el parón ha provocado que ya no estuviera de mi parte. La lluvia no ha sido mi amiga hoy, pero son cosas que pasan. No ha habido nada que haya podido hacer al respecto, la próxima vez tendré que salir más preparado después de la lluvia. Cuando hemos regresado después de suspenderse el encuentro, él estaba más enfocado que yo, empezó jugando mucho más rápido. Pese a todo, no he estado tan lejos de vencer a Nadal en una final de Masters 1000, esa es la nota positiva que me llevo a Roland Garros”, fueron las declaraciones de Sascha en alusión a su desempeño en la final tras no poder mantener el nivel de tenis después de la lluvia.

Daniel Vitale Pizarro

14 de mayo de 2018

De Roma a Madrid


Hace un año, Alexander Zverev era por primera vez campeón de un Masters1000 en Roma ante Novak Djokovic y con tan solo veinte años. Precoz para estos tiempos donde la maduración de un tenista llega pasado los veinte años, vuelve a ganar otro M1000 tres meses después en Montreal, en la final a un diezmado Roger Federer. El alemán era la sensación del momento, campeón de los últimos dos Masters1000 con victorias en sendas finales ante Djokovic y Federer. Número tres del mundo en noviembre de 2017 (cinco en marzo), recuperó el tercer lugar del ranking ATP en 2018 gracias a su semifinal en Monte Carlo más los títulos en el ATP250 Munich y el M1000 Madrid.

Embed from Getty Images

"Sascha" cumplió 21 años el viente de abril y su auto-regalo fue la vuelta al N°3 ATP. Días después se consagró en su país y una semana después, en España, en 'La Caja Magica' de Madrid sin perder sets, concediendo apenas una sola oportunidad de quiebre en todo el torneo, no concretada por Leonardo Mayer en segunda ronda. Dato de locos. Así de efectivo fue su servicio sobre polvo de ladrillo, superficie que no ayuda al sacador y ante rivales que es difícil que no te pongan en aprietos como Isner, Shapovalov o Thiem. Además, según ATP, es el primer jugador campeón de un torneo ATP sobre tierra batida que no pierde su servicio desde que se tienen datos (1991).


No ajeno al récord que había obtenido en Madrid, Zverev valora todo lo que consiguió en tierras españolas: "Obviamente aquí la altura (600m) me ayuda mucho a la hora de servir. Además la manera en la que juego me hace ser todavía más agresivo. Me siento con mucha confianza. Solamente he cedido una oportunidad de break en todo el torneo, eso me da mucha confianza. Me parece un dato espectacular para mantenerlo en mi cabeza. Siento una gran emoción por tener ya tres Masters1000, espero que no sea el último. Quiero seguir mejorando mi juego, hacerme mejor jugador, seguir ganando estos títulos”.

Embed from Getty Images

Mención especial para Dominic Thiem, nuevamente finalista de Madrid (2017-18), que tuvo la tarea más difícil. En cuartos de final, como en Roma 2017, allanó el camino de todos al derrotar a Rafael Nadal en sets corridos para frenar la marca histórica de sets ganados de manera consecutiva en la 'Era Abierta' en una misma superficie entre 2017-2018 (50), un set más que lo conseguido por John McEnroe sobre carpeta en 1984. Thiem tuvo partidos exigentes por resultado o rival desde la primera ronda: 4/6 6/3 7/5 ante Delbonis, 2/6 7/6 6/4 contra Coric, Nadal (1°) en cuartos de final, Anderson (8°) en semifinales y Zverev (3°) en la final.
"Dominator" analizó su buena semana en Madrid, su presente y lo que siente al jugar en polvo de ladrillo de un tiempo a esta parte: "No había tenido grandes resultados en las últimas semanas, como Monte Carlo o Barcelona. Aunque haya perdido, mi confianza está de vuelta. He jugado mal hoy pero la semana ha sido buena. No hay razón por la que sentirse preocupado. La sensación que tengo es que muchos de los partidos que juego sobre arcilla, el mayor peso recae sobre mí. Rafa es el único jugador contra el que me enfrento con quien necesito estar a mi mejor nivel y que él no tenga su mejor día. Respecto a los demás, contra casi todo el mundo siento que lo tengo en mi mano".
Estadísticamente más precoz que, por ejemplo, Federer y Murray en cuanto a títulos y ranking, el menor de los Zverev (Mischa es diez años mayor) espera paciente su momento para arrebatarle el N°1 a Federer Nadal, algo que sucederá, de seguir con ésta progresión, más temprano que tarde. No la tendrá fácil. Desde 'Otra Doble Falta' nos animamos a pronosticar que junto con Juan Martín Del Potro serán los que pelearán por liderar el ranking ATP en 2019, si el 'Big4' los deja...

Daniel Vitale Pizarro

7 de mayo de 2018

El mundano Daniel

Taro Daniel avanza lentamente en su carrera tenística, pero avanza. Desde que fuera 20° ITF junior en 2010 hasta su reciente título en Estambul 2018 pasaron varias temporadas entre Futures, Challengers, clasificaciones ATP y cuadros principales. Top130 desde 2015, tres fueron los momentos de gran exposición antes de debutar como campeón ATP en Turquía. El primero fue en los Juegos Olímpicos de Río 2016, cuando enfrentó a Juan Martín Del Potro en octavos de final; el segundo en la segunda ronda del US Open 2017 ante Rafael Nadal; y el tercero en Indian Wells 2018 cuando derrotó a Novak Djokovic segunda ronda.

"Si tengo que elegir la mejor experiencia de mi carrera, elijo los JJOO. El ambiente era muy diferente a un torneo de tenis normal. Contra Del Potro, del partido en sí no me acuerdo demasiado, sí que los argentinos cantaban contra mí, pero era divertido. En un momento sentí que podía ganar y eso nunca me había pasado contra un jugador de ese nivel. Fue una muy buena experiencia. Ya conocía al público argentino, los había visto en la Copa Davis por TV, son muy ruidosos, mucho canto, pero me gusta eso porque da mucho más ambiente. En japón son muy calladitos y educados, que es bueno también, pero en un deporte me gusta mas lo otro", rememorada Taro.


Rafael Nadal, en el 'Arthur Ashe' y en la ciudad donde nació. Mejor plan imposible. Y para que sea más inolvidable aun, estuvo set arriba y quiebre a favor antes de caer ante el, a la postre, campeón del Grand Slam neoyorquino. Hoy, a la distancia, recuerda ese partido como único: "Durante aquel partido fue la vez que mejor me sentí en una cancha de tenis, fue una lástima no poder mantener el nivel de los dos primeros set, pero Rafa te pone las cosas muy complicadas". Su tercer momento y el más feliz, fue la victoria ante Novak Djokovic en Indian Wells 2018, su Masters1000 favorito.

Una publicación compartida de Taro Daniel (@tarodaniel) el
Japonés nacido en Nueva York y formado tenísticamente en Valencia, Daniel es un caso diferente al resto de los tenistas profesionales. Hijo de Paul Daniel, un banquero norteamericano, y de Yasue, japonesa que trabajaba en Nueva York, se crió de bebé en Estados Unidos, de niño en Japón y de adolescente en España. 13 años y un futuro promisorio como tenista profesional generó que la familia dejara Nagoya (Japón) y buscara un mejor lugar para su desarrollo tenístico. Ese sitio fue Valencia, la Academia "TenisVal" de José Francisco Altur, donde entrenaban Safin, Ferrer y Andreev, aunque antes probaron en la Academia "Sanchez-Casal" pero "no nos gustó".
Su vida vertiginosa entre tres países alejados en tres continentes diferentes le posibilitó dominar con fluidez tres idiomas muy diversos entre sí, como lo son el japonés, el español y el inglés, para sorpresa de los espectadores de cada torneo al que asiste en América o Europa. En una entrevista de El Tenis Que No Vemos, Taro cuenta cuan importante es cada país en su vida: "Estados Unidos es donde nací. A California voy todos los años porque es la casa de mi padre y me encanta, tengo mi familia más cercana. Japón es donde tengo más amigos y a mi novia, es el sitio más divertido. España es muy tranquilo. Europa me encanta para vivir, un poquito aburrido pero muy bueno para este deporte".
"Paparra", como le decían en su etapa de juveniles, mide 191cm de altura y tiene un estilo de juego poco convencional para su altura y su nacionalidad. Sólido de fondo, buenos movimientos y aguerrido, producto de sus años con José Altur (característico de sus pupilos). El jugador que representa a Japón en la Copa Davis será 82° ATP, su mejor posición. “Estoy sorprendido de que haya ganado mi primer ATP, pero cosas como estas pueden pasar y ahora yo soy uno de ellos”, reconocía Taro ante los medios luego de estar entrenando en Amsterdam listo para la qualy de Estoril, torneo que nunca disputó por haber ingresado al cuadro principal de Estambul a último momento.

Daniel Vitale Pizarro

1 de mayo de 2018

Marco marcó el ritmo


Marco Cecchinato no fue un destacado tenista junior. Como menor de edad alcanzó el puesto 100° ITF con apenas 60 victorias en 100 partidos disputados (40 en singles y 20 en dobles). En las categorías menores profesionales cosechó entre 2012 y 2018 seis Futures y cinco Challengers, sin siquiera una semifinal ATP. Nacido en Palermo (Italia) hace veinticinco años, fue conocido mundialmente en el deporte de la raqueta, no precisamente por su destacada labor dentro de una cancha de tenis, sino por su 'presunta' actividad fuera de la misma que le provocó múltiples dolores de cabeza.
En julio de 2016 Cecchinato fue condenado a dieciocho meses de inactividad más 40000 euros por parte de la Federación Internacional de Tenis porque su nombre apareció en una investigación por arreglo (amaño) de varios partidos y por corrupción deportiva. El italiano, por ese momento 143° ATP, fue condenado junto a otros dos tenistas italianos: Riccardo Accardi y Antonio Campo. Accardi fue suspendido por doce meses más 20000 euros de multas, mientras que a Campo le dieron cuatro meses de suspensión en el circuito y 10000 euros de sanción económica.


A Marco se lo acusó particularmente de: alterar el resultado del partido contra el polaco Kamil Majchrzak en el Challenger de Marruecos (octubre 2015) con el fin de obtener ganancias ilegales (para él y Accardi); apostar a través de cuentas vinculadas a Accardi; alterar el resultado del partido de dobles jugado en el Challenger de Prostejov junto a Luca Vanni contra Sergey Betov y Mikhail Elgin (junio 2015); por proporcionar información confidencial de la condición física de Andreas Seppi la noche previa a su partido contra John Isner en Roland Garros 2015; y por aprovecharse de la información privilegiada del partido de Lorenzo Frigerio contra Daniel Cox.
El comunicado oficial de ITF decía: "Cecchinato fue sancionado por violar artículos relacionados a la lealtad y limpieza en su rol de profesional del tenis". El implicado acudió varias veces a la justicia hasta que logró, primero una reducción de la pena y luego, la anulación de la misma por irregularidades en la investigación. Al nunca tener sentencia firme la sanción, no dejó de competir profesionalmente. Hoy, lejos de las acusaciones en torno a la ilegalidad, sorprendió a propios y ajenos en el ATP250 Budapest al ser campeón en Hungría y derrotar a cinco Top100, proveniente de la qualy como Lucky Loser.
Marco Cecchinato es el noveno jugador en la Era Abierta que es campeón ATP como Lucky Loser. El perdedor afortunado es el jugador que pierde en la última ronda de la clasificación pero que ingresa al cuadro principal, luego de ser sorteado, por la baja de algún jugador a último momento que por determinada situación o circunstancia no pudo disputar su encuentro de primera ronda. El título en Budapest lo depositó en el Top60 ATP (59°), el puesto más alto de su carrera, algo que nunca imaginó: "Mi sueño era ser Top100, nunca pensé que ganaría un título ATP. Es increíble, asombroso. Espero que esto no sea un sueño".
El finalista de Budapest también debutaba en una definición ATP. El australiano John Millman, 69° ATP tras el torneo rumano, derrotó al primer preclasificado del torneo y campeón de la edición pasada Lucas Pouille (14°) y al finalista del 2017 Aljaz Bedene en su camino a la final. 28 años de edad, fue 60° ATP en 2016 antes de someterse a su tercera cirugía importante. Al principio de su carrera tuvo que operarse el hombro, misma operación que volvió a operarse en 2013. En febrero de 2017 fue sometido a una cirugía de ingle que lo obligó, una vez más, a empezar de cero (235° ATP). Sano y feliz de no sentir dolores, su realidad actual es otra totalmente diferente y eso se ve reflejado adentro de una cancha de tenis.

Daniel Vitale Pizarro