29 de agosto de 2017

Revancha personal

Doce meses atrás, Roberto Bautista Agut tuvo el título en sus mano al disponer de su servicio para ser campeón en Winston Salem. Los nervios le jugaron una mala pasada y el trofeo se lo llevó su coterráneo Pablo Carreño Busta. En 2017 no iba a dejar que suceda lo mismo. En una nueva final en Carolina del Norte, el español aprendió de los errores del pasado y dejó sin chances al bosnio Damir Dzumhur 6/4 6/4, incluso no tuvo que acudir a su saque para coronarse: "El año pasado serví para el partido y no lo pude cerrar. Lo recordé en ese momento cuando perdí el servicio. Pero hoy seguí concentrado en la devolución y pude definir para ganar 6-4".

Enhorabuena para el nacido en Castellón que se tomó revancha del 2016, no cedió sets en todo el certamen (ningún partido superó los 90 minutos) y quedará con grandes chances de ser Top10 por las ausencias de Djokovic, Wawrinka, Nishikori y probablemente Murray hasta 2018. Trece del mundo desde el lunes, Bautista volverá a su mejor posición ATP que obtuvo en octubre del año pasado gracias a la final en el Masters1000 de Shanghai. A los 29 años está disfrutando su mejor momento tenístico. En Winston Salem no solo fue campeón por primera vez sino que también logró su victoria N°200 ATP desde que es profesional en el circuito ATP.

“Fue una final difícil, Damir jugó muy inteligente, cambiando el ritmo y muy agresivo estando abajo en el marcador. Pero estoy feliz de ganar. Ha sido una semana fantástica para mí. Esta termina siendo una gran preparación para el US Open. La próxima semana va a ser una gran oportunidad para mí para seguir sumando puntos. Me siento bien, luego de disfrutar de este título, me voy a concentrar lo que más pueda. Tendré más tiempo que el año pasado para recuperarme, pues a diferencia del 2016 que debuté el lunes, esta vez lo haré el martes en Nueva York”, palabras del nuevo campeón de Winston Salem, el segundo español en hacerlo y en año consecutivos.

El trofeo en Estados Unidos a días del US Open fue el segundo del año en su cuenta personal luego del conquistado en enero en Chennai y el sexto en su carrera en un total de doce finales ATP disputadas, al menos una por año desde 2013. Su mejor temporada fue 2016 con cuatro definiciones alcanzadas y dos títulos conseguidos, incluida su única final de M1000. Mismo ranking que el año pasado y con tres segundas semanas en Grand Slams (1° vez en su carrera), sumado a las bajas del Top10 hasta 2018, puede ser su mejor año e incluso, por qué no, soñar con ser Top10. Para eso deberá disputar un gran US Open y defender la semifinal de Shanghai.

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Su rival en la final fue Damir Dzumhur. 67° ATP y sin definiciones en el circuito grande, el bosnio vive su mejor momento como profesional tanto en el ranking como tenisticamente. 56° ATP desde el lunes, Damir vivió un mes de agosto fantástico. Segunda semifinal ATP en su carrera en Los Cabos, finalista en el Challenger de Santo Domingo y primera final ATP en Winston Salem. Que no ser campeón no opaque el mejor mes de su vida tenística. A los 25 años el nacido en Sarajevo aun ostenta récord negativo ATP (60-61) lo que marca el poco rodaje que tiene en la máxima categoría del tenis mundial en la que estará presente al menos en los próximos largos meses.

Junior prometedor (3° ITF), tardó en insertarse al profesionalismo. Dzumhur logró su primera victoria en el circuito ATP en el Australian Open 2014 alcanzando la tercera ronda desde la clasificación, pero no se hizo popularmente conocido hasta 2016. En Miami derrotó a Rafael Nadal (5°) 2/6 6/4 3/0 retiro del español y en Monte Carlo venció a Tomas Berdych (7°), demostrando que no fue casualidad el rendimiento del bosnio. Su tercera victoria ante un Top10 la consiguió esta temporada, ya como Top100, ante Stan Wawrinka (3°) en Dubai. Nacido en un país sin referentes tenísticos, Damir es el primer finalista ATP nacido en Bosnia.

Daniel Vitale Pizarro

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