15 de febrero de 2016

Más rockero que tenista



Elvis puede quedarse tranquilo (?)

El idilio Nishikori-Memphis empezó cuando el ATP norteamericano pertenecía a los ATP500, en 2013. Esa temporada fue la última del torneo en esa categoría porque un año más tarde Río de Janeiro le quitó la plaza. El japonés ganó en aquella ocasión por primera vez el certamen y desde allí no perdió nunca más. Cambió de categoría y Kei seguía acudiendo a la ciudad y ganando la particular guitarra de premio que fue cambiando con los años. 2013, 2014, 2015 y 2016, los años pasaban, los finalistas cambiaban pero el campeón era el mismo. Desde 1976 se disputa el certamen en Memphis y solo dos jugadores lo pudieron ganar cuatro veces: Jimmy Connors y Kei Nishikori.

Su primera participación en Memphis fue en 2008. Un juvenil japonés de 18 años y 123° del mundo disputó la clasificación y cayó en segunda ronda. Dos semanas atrás, desde la qualy (244° ATP), sorprendió al mundo y se coronó campeón de Delray Beach ante James Blake (12°) en la final. Al año siguiente, ya dentro del Top100 (90°) ingresó directamente al cuadro principal pero fue derrotado en su debut por Marcos Baghdatis, curiosamente su primera y única derrota en el 'main draw'. En 2010 no disputó el torneo y en 2011 volvió a caer en segunda ronda de la clasificación. No jugó en 2012 y volvió en 2013 como el 22° del ranking mundial, año del inicio del invicto (17-0).

Los fans japoneses lo siguen a todos lados.

Cinco partidos tuvo que ganar en esta edición por ser un ATP500. Marin Cilic (12°) fue el rival de más alto ranking al que derrotó en cuartos de final y el de mejor ranking en las cuatro campeonatos que ganó aquí. En la final lo esperaba Feliciano Lopez al que despachó 6/2 6/3. Su segundo trofeo en Memphis lo obtuvo en 2014 y en la final venció a Ivo Karlovic (80°), el mejor rankeado al que enfrentó durante toda la semana de competición lo que marcó la pérdida de jugadores importantes por haber dejado de pertenecer al grupo de los ATP500. El japonés en esa edición era el 16° ATP y el primer preclasificado.

Memphis 2015 lo recibió como el número cinco del escalafón mundial, finalista del US Open y bicampeón reinante. Sufrió en semifinales ante Sam Querrey (5/7 7/6 7/6) y enfrentó a Kevin Anderson (15°) en la final, rival muy complicado al que sorteó en sets corridos (6/4 6/4) para ser el primer jugador en la historia del certamen en ser tricampeón en años consecutivos. Dos semanas después perdió la final del ATP500 de Acapulco contra David Ferrer (9°) y alcanzó su mejor ranking histórico (4°). Además ganó sus dos partidos de Copa Davis contra Canadá de visitante ante Milos Raonic (6°) y Vasek Pospisil. El japonés estaba pasando por el mejor momento de su carrera.
Cuartos de final en Brisbane y en el Australian Open era el recorrido de Kei antes de llegar a Memphis esta temporada. Siete del mundo y primer preclasificado, el número dos del torneo era Steve Johnson (30°)... Sin grandes nombres, el japonés se abrió camino en el cuadro y alcanzó la final sin mayores contratiempos que los tres sets disputados en semifinales ante Sam Querrey, duelo similar al choque de 2015 en la misma instancia. En la final derrotó al novato y juvenil Taylor Fritz 6/4 6/4 que exprimió el wildcard de la organización al máximo. Once títulos ATP para Nishikori en dieciséis finales disputadas entre 2008 y 2016, al menos uno por año desde 2012.

Pero el jugador que se llevó todas las miradas fue Taylor Fritz. 18 años, 145° ATP y tan solo tres partidos disputados en el circuito mayor (1-2) hasta su debut en Memphis era el palmarés del norteamericano. El cuadro exento de figuras le permitió abrirse camino hasta la final hasta que se topó con Kei Nishikori (7°). Incluso empezó 3-0 en el marcador pero el resultado final fue 6/4 6/4 para el nipón. Gran saque, muy agresivo de fondo y dueño de un revés plano punzante que maneja a la perfección, saca provecho de sus 193cm de altura. Finalista en su tercer torneo ATP, solo es superado en ese ítem por Lleyton Hewitt, campeón en Adelaida en su segundo ATP disputado.

Su mejor tiro.

Taylor, hijo de Kathy May Fritz (ex 8° WTA a finales de los '70), con los pies sobre la tierra, fue entrevistado luego de perder la final y expresó sus sensaciones antes y durante el torneo de Memphis: “Simplemente buscaba ganar un partido, conseguir mi primera victoria. Después de obtenerla, me sentí sin presión y pude jugar con mayor libertad hasta la final”. Fue más allá y habló sobre su futuro y sus puntos a mejorar: “Debo trabajar muy duro en el gimnasio y mejorar mi movilidad. Esto me ayudará en mi juego de transición y para llegar a la red. También quiero mejorar el saque, hasta el punto de que mantenga mi servicio siempre”.

Admirador de Pete Sampras y del US Open, Fritz fue número uno del mundo como junior en 2015 gracias a ser campeón del US Open, finalista en Roland Garros y semifinalista en Wimbledon (2014-2015) y cuartofinalista del Australian Open, todo la temporada pasada. Profesional desde 2015, cosechó tres Challengers: Sacramento y Fairfield (USA) en semanas consecutivas en octubre de 2015 y Happy Valley (Australia) en enero de 2016. Este año debutó en un Grand Slam, pasó la qualy en el Australian Open y cayó en primera ronda ante Jack Sock (22°). Gracias a la final en Memphis alcanzó su mejor ranking histórico (102°). El Top100 es más una realidad que un sueño.

Daniel Vitale Pizarro

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