16 de junio de 2014

Siete por siete


Hola Wimbledon.

Roger Federer, un joven suizo de 21 años, pelo largo, vincha, ya no tan rebelde pero si muy talentoso, llegaba a Halle por cuarta vez en su carrera. Dos cuartos de final y una semifinal eran sus antecedentes en el césped alemán. Tras no revalidar su mote de candidato en Wimbledon el año anterior (primera ronda ante Mario Ancic luego de destronar a Sampras en 2001), en 2003 siendo el cinco del mundo, comenzó a inscribir su nombre en las canchas de hierba, donde se originó el deporte blanco. Y Alemania, país vecino del protagonista, presenció la primera coronación de Federer en pasto y vio florecer un amor por esa superficie que sigue vivo hasta estos días, al ganar por séptima vez dicho certamen.

Las primeras coronas (2003-2004).

Pasaban los años y los títulos en césped aumentaban. Ese 2003 derrotó en la final de Halle al local Nicolas Kiefer, su verdugo en la semifinal de 2002. Semanas después levantó su primer Grand Slam en Wimbledon ante Mark Philipousis. En 2004, ya afirmado como número uno del mundo, se coronó en el Gerry Webber Open sin ceder sets, en la final ante Mardy Fish. En el "All England" hizo lo propio ante Andy Roddick. Al año siguiente, Marat Safin, único Top10 que Roger derrotó en este torneo en todas sus presentaciones (1-1 vs Top10 aquí), perdió en la definición del título, y A-Rod nuevamente fue víctima de "Su Majestad" en "La Catedral". 2006 sería diferente porque aunque ganó Halle (Berdych) y Wimbledon (Nadal) por cuarta vez consecutiva, comenzó una serie de enfrentamientos ante Rafael Nadal que pasarían a la memoria de todos.

El poker de Halle lo completó en los años 2006-2007

En el año 2007, el número uno por entonces decidió no disputar Halle por primera vez en su carrera desde el 2000 y pasó de perder la final de Roland Garros a disputar Wimbledon dos semanas después. Su rival fue Rafael Nadal al que derrotó en cinco sets, un set más que el año anterior. Dos años después de su última coronación en la hierba alemana, volvió al certamen y lo obtuvo ante el local Philipp Kohlschreiber, aunque en el tercer Grand Slam del año no corrió la misma suerte al caer en cinco sets contra Nadal, ya por esos años SU rival. Una derrota muy dura para el helvético que vio como el mejor de la arcilla le arrebataba el título al mejor de la hierba. En 2009 volvió a faltar a Halle por cuestiones de calendario y logró su sexto Wimbledon. Una vez más derrotó a Andy Roddick en la definición, pero esa temporada lo hizo en una maratón que duró cinco sets.

Thanks to the Weber family for naming a street after me in Halle. A true honor for me and my family!
Posted by Roger Federer on martes, 12 de junio de 2012

"¿Donde vivís? En Roger Federer al 2100"

Seis Wimbledon y cinco Halle en su haber, en 2010 y 2012, Roger Federer cayó en la final contra viejos conocidos, Lleyton Hewitt y Tommy Haas, y las dudas de Roger sobre el césped que tantas veces lo vio festejar, se hacían cada vez más grandes. Fiel a su estilo, en 2012 resurgió su tenis y recuperó el trofeo de Wimbledon ante el británico Andy Murray. Festejó su séptima corona en Londres (empató a Sampras), la decimoséptima de Grand Slam. Pero "RF" no quería que Halle fuera menos importante, y con una calle a su nombre, en 2013 y 2014 emparejó las cosas: campeón en ambas temporadas ante Youzhny y Falla respectivamente. Ahora se enfrentará al desafío "Wimbledon" con catorce títulos en césped, el más ganador en la historia sobre esta superficie. Intentará recuperar esa copa dorada que significó su primer y último "Major", en la pista que más dominó durante su carrera.
Sus verdugos en las finales de 2010 y 2012

Desde su debut en Halle en el año 2000, Roger Federer acumula siete títulos, nueve finales, una semifinal y dos cuartos de final en doce participaciones, con un récord de 46-5. Una barbaridad. Este certamen es el que más veces levantó junto a Wimbledon (siete veces) y el segundo en el que llegó más veces a la final, detrás de Basilea (diez veces). En triunfos en césped está sexto junto a Phil Dent (125), a seis victorias del quinto (Arthur Ashe 131) con el aliciente para el máximo ganador de Grand Slams de que esos partidos los ganó solo en dos certámenes por la escasez de la hierba en esta época. Una locura.

A modo de agregar algún dato más, es la quinta final en el año de "Federer Express" (2-3) con 34 victorias y siete derrotas, una primera mitad de año más que positiva si tomamos en cuenta el magro 2013 que tuvo. El número cuatro del mundo, a días de disputar Wimbledon por decimoquinta vez, llegará a Londres como candidato (como siempre), con buen presente tenístico, sano físicamente, nueva raqueta y nuevo entrenador. Ojo.

2008 y 2013, sus últimos trofeos antes de esta temporada.

Alejandro Falla, finalista, demostró estar a la altura de las circunstancias. Alcanzó su segunda final ATP, la primera sobre césped en la historia del tenis colombiano. Dos tie-breaks decidieron que no pudiera levantar su primer título ATP pero quedó claro que no fue casualidad su arribo a la final, con antecedentes importantes en la superficie en años anteriores (victorias ante Ljubicic -15°-, Isner -10°-, Mahut, Davydenko -10°- y Querrey), más el triunfo aquí ante Kohlschreiber -27°-, campeón de este certamen en 2011. Subirá quince posiciones en el ranking para ubicarse 54° ATP, a seis puestos de su mejor posición histórica (48°). 

Premios y sonrisas.

"Alejo" dijo unas palabras tras su subcampeonato: "Sé que en esta cancha puedo ganarle a cualquier rival, lo he demostrado. Espero que la suerte siga la próxima semana en Holanda y para Wimbledon tengo buenas opciones. Me adapto bien a la superficie y voy a pelear". Contento con lo conseguido y lleno de confianza en plena gira europea de hierba, agregó: "Es motivo de orgullo haber dejado el nombre de Colombia tan alto. Gané partidos muy complicados, especialmente contra los alemanes ante su público, y eso me da mucha confianza para seguir adelante". El tenis colombiano con Falla y Giraldo, en su máxima expresión.

Sonriente, el campeón declaró: "Me gusta mucho ganar títulos. Es para lo que juego. Trabajo duro para ganar estos títulos y no perder en los cuartos o semifinales. Con todo el éxito que he tenido en el pasado, tengo que seguir aspirando a títulos. Espero volver aquí el año que viene, cuando se trate de un evento ATP500". Roger, inagotable, cumplirá 33 años el ocho de agosto y el retiro, por sus declaraciones y su nivel dentro de una cancha, parece muy lejano. Larga vida a Roger Federer...

Daniel Vitale Pizarro

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